PcComponentes ha puesto en el punto de mira uno de los mejores procesadores gaming que existen. Ni mas ni menos que el AMD Ryzen 7 98000X3D. Sin duda, uno de los mejores a la hora de exprimir al máximo los juegos gracias a su tecnología de caché 3D.
Una CPU que, en combinación con una gráfica potente, hace verdaderas maravillas de los juegos. Y ello, aparte de su clásica caché 3D de AMD, se debe a su arquitectura Zen 5. Un ocho núcleos pensado para jugar a 1080p o 1440p sin ningún tipo de ayuda. Con monitores de 165, 240 Hz o más y que quieren que el procesador abandone para siempre el cuello de botella.
Precisamente en shooters competitivos, como Counter-Strike, Valorant o Fortnite, donde cada frame es importante, el 9800X3D destaca por elevar los FPS mínimos. Y en mundos abiertos más exigentes, como Cyberpunk, o en RPG como Baldur’s Gate 3, su gran caché ayuda a mantener el rendimiento en todo momento: tanto en la exploración de grandes ciudades como en combates llenos de enemigos en pantalla. Si estás pensando en renovar tu equipo y quieres empezar por la base de cualquier PC, esta oferta ha llegado en el momento perfecto para ti.
Un procesador que marca la diferencia en los juegos
El Ryzen 7 9800X3D es un procesador que está claramente orientado a los jugadores que tienen una gráfica potente y quieren asegurarse de que la CPU no se convierta en un freno a la hora de aumentar los FPS. En shooters competitivos, donde el motor escala muy bien con frecuencias altas y mucho acceso a datos, este chip es especialmente brillante. Permite alcanzar tasas de imágenes por segundo muy elevadas, tanto en 1080p como en 1440p. Pero donde más se nota es en los fps mínimos, y reduce esos tirones que aparecen en pantalla al coincidir muchas explosiones, humos o jugadores.
De igual manera ocurre en los títulos de supervivencia con mundo compartido, tipo Rust. Este tipo de juegos es muy sensible a la carga de CPU cuando hay varios jugadores y elementos en pantalla. Si utilizas un monitor de 165 o 240 Hz, el salto de un procesador normal a uno con caché 3D se nota en la estabilidad general. Es el tipo de CPU que puede cobrar más sentido cuando comienzas a jugar con una RTX 4070 en adelante. Aquellas gráficas que lucen más en los triple A más exigentes en la actualidad.
Su secreto: la 3D V-Cache
La razón por la que el Ryzen 7 9800X3D es perfecto para jugar reside precisamente en este componente. La tecnología de AMD apila una memoria L3 adicional sobre el chip para alcanzar hasta 96 MB de caché. A la hora de la verdad, esto significa que el procesador puede guardar mucho más código, datos de físicas, posiciones de enemigos y otros elementos importantes del motor directamente en la cache, en lugar de acudir a la RAM. En tal caso, sería mucho más lento. Esa reducción de latencia es lo equivalente a tiempos de respuesta más cortos y una entrega de datos más constantes hacia la gráfica. Lo que, a su vez, ayuda a suavizar la fluidez en escenas y a elevar tanto los FPS medios como mínimos.
En otro tipo de procesadores, este mecanismo depende más del ancho de banda de memoria, pero los modelos X3D mantienen un alto rendimiento incluso cuando el juego no escala a muchos hilos. Lo que compensa ineficiencias del motor con un acceso a los datos mucho más eficiente. De igual manera, beneficia a las cargas de grandes mundos abiertos, simulaciones profundas o partidas con muchos jugadores. Cada vez que el juego necesita acceso a scripts, IA o sistemas de looteo, disponer de una L3 reduce enormemente la posibilidad de microstutters.
