En 2002, NVIDIA parecía tener el control absoluto de la gama alta de tarjetas gráficas. La GeForce4 Ti 4600 era la referencia de rendimiento y ATI arrastraba todavía la imagen de fabricante capaz de plantar cara, pero con problemas de drivers y productos que no terminaban de arrebatarle la corona a su rival. La Radeon 9700 Pro cambió completamente esa situación.
Con la nueva arquitectura R300, ATI no solo superó a NVIDIA en rendimiento: presentó una GPU preparada para una nueva generación gráfica y se convirtió en la primera tarjeta con soporte completo de DirectX 9.
R300: una arquitectura completamente nueva
La Radeon 9700 Pro llegó al mercado el 19 de agosto de 2002 con un precio oficial de 399 dólares. Su GPU R300 estaba fabricada en 150 nm y funcionaba a 325 MHz, mientras que sus 128 MB de memoria DDR trabajaban a 620 MHz efectivos. Pero las cifras más importantes estaban en su arquitectura.
ATI lanzó con la Radeon 9700 Pro la arquitectura R300, la cual duplicaba las unidades de renderizado respecto a la generación anterior al incorporar ocho pipelines de píxeles, cuatro unidades de procesamiento de vértices y un bus de memoria de 256 bits para ofrecer un ancho de banda de 19,8 GB/s, prácticamente el doble de los 10,4 GB/s de la GeForce4 Ti 4600. Más allá de la fuerza bruta, el R300 introdujo pipelines de píxeles de precisión de coma flotante de 128 bits junto con soporte para Pixel Shader 2.0 y Vertex Shader 2.0, convirtiéndose en la primera GPU completamente compatible con DirectX 9 de Microsoft.
La GeForce4 Ti 4600 quedó atrás
La comparación con la GeForce4 Ti 4600 resultaba especialmente significativa porque NVIDIA seguía teniendo el producto de referencia en el mercado de gama alta.
Los primeros análisis mostraron que la Radeon 9700 Pro podía superar claramente a la tarjeta de NVIDIA incluso utilizando juegos y benchmarks basados todavía en DirectX 8.1. En 3DMark 2001 SE, por ejemplo, consiguió 10.836 puntos frente a 9.111 de la Ti 4600 a 1024×768, una diferencia del 19 %. A 1280×1024 la ventaja aumentaba al 28 %.
Pero donde la arquitectura R300 demostraba realmente su potencial era al activar antialiasing y filtrado anisotrópico. A 1600×1200 con antialiasing, la Radeon alcanzaba 4.292 puntos frente a 2.173 de la GeForce4 Ti 4600: prácticamente el doble de rendimiento en esas condiciones.
No todos los benchmarks favorecían a ATI. Algunos títulos estaban limitados por la CPU o por los drivers, y en Comanche 4, por ejemplo, la Ti 4600 todavía podía imponerse a determinadas resoluciones. Pero en el conjunto de pruebas la nueva Radeon se convirtió en la referencia de rendimiento.
| Característica | NVIDIA GeForce4 Ti 4600 | ATI Radeon 9700 Pro |
|---|---|---|
| Fecha de lanzamiento | febrero de 2002 | agosto de 2002 |
| Núcleo / Arquitectura | NV25 (Kelvin) | R300 (R300) |
| Proceso de fabricación | 150 nm (TSMC) | 150 nm (TSMC) |
| Nº de transistores | 63 millones | 110 millones |
| Soporte DirectX | DirectX 8.1 (Shader Model 1.3) | DirectX 9.0 (Shader Model 2.0) |
| Soporte OpenGL | OpenGL 1.5 | OpenGL 2.0 |
| Frecuencia del núcleo (GPU) | 300 MHz | 325 MHz |
| Frecuencia de la memoria | 325 MHz (650 MHz efectivos) | 310 MHz (620 MHz efectivos) |
| Configuración de Renderizado | 4 Pixel / 2 Vertex Pipelines | 8 Pixel / 4 Vertex Pipelines |
| TMUs / ROPs | 8 / 4 | 8 / 8 |
| Tasa de relleno de píxeles | 1.200 GPixel/s | 2.600 GPixel/s |
| Capacidad de memoria | 128 MB DDR | 128 MB DDR |
| Bus de memoria | 128-bit | 256-bit |
| Ancho de banda de memoria | 10.4 GB/s | 19.8 GB/s |
| Interfaz de bus | AGP 4x | AGP 8x / 4x |
| Alimentación adicional | No requería connector dedicado | Conector tipo disquetera (Berg) |
| Precio de lanzamiento | $399 USD | $399 USD |
DirectX 9 antes de que llegaran los juegos
Otro aspecto fundamental fue su anticipación tecnológica. Cuando apareció la Radeon 9700 Pro, DirectX 9 todavía no estaba siendo utilizado por los grandes juegos comerciales. ATI estaba vendiendo una tarjeta diseñada para una generación que todavía estaba por llegar.
Esto convirtió a la arquitectura R300 en algo más que una tarjeta rápida. Sus ocho pipelines, precisión de coma flotante y compatibilidad con Pixel Shader 2.0 permitían ejecutar efectos gráficos que las generaciones anteriores no podían manejar de la misma manera.
La importancia histórica de la Radeon 9700 Pro no reside únicamente en que fuese más rápida que la GeForce4 Ti 4600. Lo realmente importante fue que ATI consiguió cambiar la relación de fuerzas entre ambas compañías.
La Radeon 8500 había demostrado que ATI podía competir, pero la arquitectura R300 fue otra historia. Los análisis de la época describían directamente a la 9700 Pro como una tarjeta capaz de convertirse en el nuevo referente de rendimiento, mientras que la propia prensa especializada señalaba que ATI había pasado de perseguir a NVIDIA a colocarse por delante.
NVIDIA todavía tenía que responder con su arquitectura NV30, posteriormente comercializada como GeForce FX 5800, pero el retraso y los problemas asociados a aquella generación permitieron que ATI disfrutara durante bastante tiempo de una posición privilegiada.
