NVIDIA sigue dando pasos para entrar en el mercado de los AI PC, u ordenadores con inteligencia artificial incorporada. Y una nueva filtración apunta a que su próximo SoC N1 para portátiles puede llegar antes de lo que en un principio se pensaba…
Según la información que se ha publicado en Wccftech, la compañía americana trabaja en una placa base para portátiles que está basada en este chip, y que es capaz de soportar hasta 128 GB de memoria. Una cifra que llama la atención por lo poco habitual que es en este tipo de equipos, si finalmente se confirma de manera oficial. La propuesta entra dentro de la estrategia que NVIDIA está creando desde hace meses con los procesadores ARM de PC.
Pero más allá del dato de la memoria, lo más curioso de todo esto es el tipo de dispositivo al que está enfocado: portátiles AI PC, con integración en tareas de IA local. Todavía no hay ningún tipo de anuncio oficial ni ninguna especificación definitiva, pero de confirmarse, sería una pieza esencial de NVIDIA en su ofensiva para ganar peso dentro de este mercado, donde Qualcomm, AMD e Intel también juegan sus propias bazas.
Una apuesta por la IA local en los portátiles de la mano de NVIDIA
Al hablar de este nuevo N1, hablamos de un SoC de cara a portátiles con IA incorporada, con su propia placa base y un soporte de hasta 128 GB de memoria. Por lo que hablaríamos de una categoría bastante elevada si llega al mercado con esas características. La lógica tras este movimiento la encontramos en la memoria unificada y en la necesidad de los nuevos dispositivos de ejecutar modelos de IA más refinados, pero siempre de manera local. Es decir, prescindir en todo momento de su uso en la nube.
De hecho, en los últimos meses han aparecido filtraciones que apuntan concretamente a dos variantes. Hablaríamos del N1 y N1X, como parte de una nueva familia de chips Arm con gráfica basada en la arquitectura Blackwell, todo orientado hacia la IA. Estos procesadores están concebidos para ordenadores portátiles finos, eficientes y con un enfoque parecido al de otros SoC actuales. Es decir, que no replica el esquema que conocemos de CPU x86 con tarjeta gráfica dedicada.
NVIDIA no solo quiere competir en capacidad gráfica
Lo más importante de lo que se sabe de este chip es la ambición que NVIDIA pone en él. La gigante tecnológica no quiere conformarse con seguir dominando el mercado de las tarjetas gráficas dedicadas. En su lugar, pretende abarcar el chipset de los portátiles con su propio diseño, combinando CPU Arm, gráficos y aceleración de IA. Todo en un mismo «pack». Este movimiento la pondría frente a frente con fabricantes como Qualcomm en Windows sobre Arm, pero también abriría un nuevo frente con AMD e Intel dentro del terreno de los portátiles premium y los equipos centrados en sistemas inteligentes.
Aun así, por ahora, toda esta información sigue moviéndose sobre rumores, aunque varias publicaciones ya colocan el debut de estos chips a lo largo de 2026, e incluso durante la primera mitad de este mismo año para algunos equipos. Si NVIDIA es capaz de materializar esta combinación de eficiencia, potencia gráfica y capacidad de memoria, el N1 puede convertirse en una de las apuestas más llamativas del nuevo ciclo de portátiles AI PC.
