Cuando vemos anunciado un nuevo monitor con unas especificaciones técnicas espectaculares, a todos los aficionados al hardware -y más concretamente al gaming- se nos hace la boca agua. Sin embargo, muchas veces luego nos encontramos con que nuestro PC no puede aprovechar al máximo lo que nos ofrece, resultando en una compra que podríamos considerar errónea. Para que esto no te pase, en este artículo vamos a darte una serie de recomendaciones para elegir el monitor correcto dependiendo de la gráfica que tengas.
Os vamos a poner un ejemplo para que veáis por dónde vamos: si tienes un PC relativamente antiguo y de gama baja, con una GTX 1650 por ejemplo, sería absurdo comprarte un monitor 4K para jugar, pero también lo sería ir a por un monitor de 360 Hz porque difícilmente llegarás a tener 360 FPS en los juegos para verlo adecuadamente.
Acierta al elegir tu próximo monitor con estos consejos
Seamos honestos: a todos nos encantaría tener una RTX 4090 y un monitor 4K de alta frecuencia de refresco para disfrutar a tope de los juegos, pero la realidad es que muy pocas personas optan a eso, más que nada por el dinero. Por supuesto que hay usuarios que tienen gráficas tope de gama, y en ese caso sí serían adecuados monitores también tope de gama, pero son muchos más los usuarios que tenemos gráficas más modestas y que, por lo tanto, debemos conformarnos con monitores más sencillos.
Así pues, para facilitar las cosas hemos elaborado la siguiente tabla en la que abarcamos los rangos que consideramos más habituales. Ten en cuenta que esta tabla la hemos hecho pensando en un PC Gaming, es decir, pensado para jugar juegos. En cada uno de los rangos te ponemos entre una y tres opciones que, bajo nuestro punto de vista y experiencia, consideramos adecuadas.
| Gráfica | Opción 1 | Opción 2 | Opción 3 |
|---|---|---|---|
| Gama baja: Radeon RX 550/560 GeForce GT 1030/1050 Intel Arc A310 | Full HD 60 Hz | Full HD 144 Hz (solo juegos con requisitos bajos) | |
| Gama de entrada: Radeon RX 6500 XT GeForce RTX 3050 Intel Arc A750 | Full HD 144 Hz | 1440p 60 Hz | 4K (pero no para juegos) |
| Gama media: Radeon RX 7600 GeForce RTX 4060 | Full HD 240 Hz | 1440p 144 Hz | 4K 60 Hz (solo juegos con requisitos bajos) |
| Gama media-alta: Radeon RX 7600 XT GeForce RTX 4070 Intel Arc A770 | Full HD 360 Hz | 1440p 144-180 Hz | 4K 60 Hz |
| Gama alta: Radeon RX 7800 XT GeForce RTX 4080 / SUPER | Full HD 360 Hz | 1440p 240 Hz Ultrawide 1440p 144 Hz | 4K 120-144Hz |
Como es lógico, solo hemos usado algunos ejemplos de gráficas, así que si tenéis otro modelo diferente deberéis mirar su equivalencia. Para las gráficas tope de gama como las Radeon RX 7900 XTX y RTX 4090, básicamente puedes usar cualquier resolución y frecuencia de refresco disponible, es lo máximo que hay ahora mismo.
Recomendación de monitores, ¿cuál comprar?
Si tu gráfica es de gama baja, la recomendación es un monitor sencillo: no te compliques, busca algo barato pero de buena calidad que sea Full HD con 60 Hz porque tampoco puedes aspirar a más. Un ejemplo sería el BenQ GW2283, un monitor con las tres «B» (bueno, bonito y barato) que te irá más que sobrado.
Si tienes una gráfica de gama de entrada ya puedes optar a monitores Full HD con mayor frecuencia de refresco, o incluso monitores 1440p sencillos. Nosotros te recomendaríamos más bien un Full HD porque la experiencia será mejor, como por ejemplo el ASUS VY249HGE, que además tiene FreeSync Premium.
Si tienes una gráfica de gama media, ahora ya sí que puedes optar a aumentar la resolución con ciertas garantías, y tienes monitores bastante interesantes que son relativamente baratos como el Ozone DSP27, un monitor de 27 pulgadas con resolución 1440p con 144 Hz y que además es compatible tanto con FreeSync como con G-Sync, lo que te garantizará una mejor experiencia de juego tengas gráfica AMD o NVIDIA.
Otra más que interesante opción si buscamos un monitor con elevada resolución y tamaño, lo encontramos en el AOC CU34G2XPD, un monitor de 34 pulgadas curvo con resolución WQHD. Este monitor cuenta con un panel Fast VA y ofrece una tasa de refresco de hasta 180 Hz y 1 ms de tiempo de respuesta. Cuenta con soporte para FreeSync Premium, certificación HDR400, permite regular la altura y cuenta con un puerto HDMI 2.1 y un puerto DisplayPort 1.4.
Si no nos conformamos con un panel tradicional y queremos dar el salto a un panel con tecnología QD-OLED, una de las mejores opciones que podemos encontrar en el mercado es el AOC AGON PRO AG326UD. Hablamos de un monitor gaming que cuenta con resolución 4K y con una tasa de refresco de 165 Hz. Tiene un tiempo de respuesta de 0,03 ms, es compatible con Adaptive Sync, G-Sync, cuenta con dos altavoces, es regulable en altura, cuenta con dos puertos HDMI 2.1, un puerto DisplayPort 1.4 y tiene la certificación HDR400 TrueBlack.
Finalmente, llegamos a la gama alta, con gráficas que ya rondan o sobrepasan los 1.000€, y no es poca cosa. Aquí ya puedes pegar el salto a la resolución 4K con garantías, pero personalmente preferimos ultra panorámicos para este nivel de juego. Por supuesto, os recomendaríamos el Corsair Xeneon 34WQHD240-C, un monitor OLED con resolución 3440 x 1440 y 240 Hz con FreeSync y G-Sync, todo un portento. Es muy caro pero vale la pena.
Y como hemos dicho antes, si tienes una gráfica tope de gama, entonces ya pues literalmente cómprate el monitor que quieras porque debería irte bien. No hay mucho que añadir aquí.
Más allá de la resolución y los hercios: otros factores a considerar
Es muy común que haya bastantes personas que no han dado el salto a resoluciones mayores o a frecuencias superiores si hablamos de monitores, todavía son bastantes los usuarios que, ya sea por ahorrar dinero o por el hecho de que no les convence demasiado, siguen estancados en jugar a 1080p con 60 Hz.
La diferencia que hay en un juego optar por cambiar una de estas dos características es realmente grande, aumentar la resolución muchas veces también implica comprar un monitor que tiene una serie de certificados que aumentan la calidad visual con colores más vivos y sombras más realistas.
Por su parte los modelos que cuentan con una frecuencia de refresco más alta crean una experiencia de juego mucho más fluida, el salto de pasar de 60 hercios a 120-144 Hz es probablemente de los más grandes que hay a nivel de gaming, por lo que realmente sí que es necesario por lo menos hacer la prueba para notar la diferencia.
Además de la resolución y los hercios, también debemos tener en cuenta:
Tipo de panel
Al igual que no todos los monitores tienen ni el mismo tamaño ni la misma tasa de refresco, no todos los monitores son iguales. En el mercado podemos encontrar monitores con paneles VA, TN, IPS y OLED principalmente cuya representación de colores varia considerablemente afectando de diferente forma según el tipo de juego que muestre.
- VA. Los paneles VA ofrecen una fidelidad de color media, cambiando los colores según el ángulo de visión.
- TN. La precisión de color es la más pobre de todas y, al igual que los paneles VA, el ángulo de visión modifica el color que representa.
- IPS. La fidelidad de color de los monitores es muy elevada y no varía según el ángulo de visión.
- OLED. Los paneles OLED cuenta con la fidelidad de color más elevada de todas y estos no varían según el ángulo de visión.
Tiempo de respuesta
Otro aspecto muy importante que no podemos dejar de lado es el tiempo de respuesta. Este debe ser el mínimo posible especialmente en títulos multijugador online en primera o tercera persona. Si habitualmente juegas a este tipo de títulos, debes tener en cuenta este factor (ms / MPRT) a la hora de comprar tu próximo monitor.
- VA. El tiempo de respuesta es moderado y puede sufrir problemas de ghosting en los modelos más lentos.
- TN. Ofrecen un tiempo de respuesta muy rápido con 1 ms o incluso menos.
- IPS. Cuenta con un tiempo de respuesta similar a los paneles TN con 1 ms o menos.
- OLED. El tiempo de respuesta de los paneles OLED es prácticamente instantáneo, llegando incluso a 0.1 ms.
