Una nueva tecnología para Linux llamada CRAM, mejoraría, y mucho, el rendimiento de todos los dispositivos que usen este sistema operativo, entre los cuales está la Steam Deck. Sin embargo, tiene un problema que hará que esto no suceda, al menos por ahora.
Y es que el hardware de la generación actual no es compatible con esta tecnología, lo que quiere decir que sí, que la Steam Deck con la misma memoria irá mucho mejor, pero habrá que esperar a una versión nueva para que funcione correctamente.
Mejor rendimiento en una futura Steam Deck
La idea de CRAM es conseguir que la memoria RAM se aproveche mejor, es decir, usando la misma cantidad, notaríamos que el equipo va mejor, como si la hubiéramos ampliado. Para ello, comprime los datos de una forma más eficiente, algo que puede venir muy bien en equipos que no tienen demasiada memoria disponible.
Esto ocurre con la Steam Deck, la cual encaja bastante bien, ya que cuenta con 16 GB de RAM que tienen que repartirse entre el sistema y los juegos. Si podemos aprovechar mejor esa memoria, podemos conseguir que el dispositivo tenga algo más de margen sin necesidad de añadir más RAM.
El problema es que la Steam Deck actual no puede utilizar esta tecnología. No estamos hablando de instalar una actualización de SteamOS y listo, ya que hace falta hardware compatible con CRAM. Por tanto, aunque Valve quisiera introducirla ahora mismo, la consola no podría aprovechar sus ventajas.
Esto hace que sea especialmente interesante pensar en una futura Steam Deck 2. Si Valve decide utilizar este sistema en su próxima consola, podría conseguir un mejor aprovechamiento de la memoria sin tener que aumentar demasiado la cantidad de RAM. Es decir, podrían sacarla al mismo precio, ya que no tendrían que ampliar la RAM (la cual está muy cara a día de hoy) y se notaría una mejora muy importante.
Y es que los juegos cada vez necesitan más memoria, sobre todo los de mundo abierto, ya que usan texturas de mayor calidad, así como juegos que utilizan muchos elementos al mismo tiempo. Tener una tecnología que permita aprovechar mejor los mismos 16 GB puede marcar una diferencia importante.
Eso sí, tampoco debemos esperar que CRAM haga que la Steam Deck empiece a mover juegos al doble de FPS. Su función no es esa. La mejora estaría principalmente en cómo se utiliza la memoria, evitando desperdiciarla y dando algo más de margen al sistema.
Por ahora, por tanto, toca esperar. La Steam Deck actual no puede beneficiarse de esta tecnología, pero si Valve acaba utilizando CRAM en una nueva generación, podría ser una mejora bastante interesante y que no necesitaríamos notar directamente para agradecerla.
Al final, aumentar la RAM es una solución bastante sencilla, pero también encarece el dispositivo. Si consiguen que una cantidad de memoria similar funcione mejor, una futura Steam Deck podría ganar rendimiento sin necesidad de disparar el precio. Y si encima incorporan algo más de memoria, el resultado puede ser increíble, teniendo una consola para muchos años al máximo nivel.
