La escalada de precios de memoria RAM de última generación ha desatado una oleada de pesimismo, noticias y teorías sobre un posible retraso en la llegada de PlayStation 6. Pero precisamente, los últimos rumores apuntan en la dirección totalmente opuesta.
Según el reconocido canal de YouTube Moore’s Law Is Dead, Sony mantiene su plan de lanzamiento original para la próxima consola. La cual se sitúa en el tiempo, en principio, entre finales de 2027 y comienzos de 2028. Y todo, pese al encarecimiento de la RAM GDDR.
Las fuentes del youtuber aseguran que, a estas alturas de la generación, retrasar la siguiente consola varios años podría suponer un coste mayor que asumir el precio extra de los chips de memoria RAM. De hecho, supondría perder el impulso comercial y alargar «artificialmente» la vida de una PS5 que ya está intentando darlo todo con su hardware.
El propio informe en que se basa la noticia sostiene que Sony ya tiene bloqueada la capacidad en las fábricas de 3 nm para el SoC de PS6. Lo que limita el margen para mover la ventana de lanzamiento más allá de unos meses. Básicamente, la próxima generación de PlayStation será más cara, pero no llegará tarde.
PS6 sigue apuntando a 2027
En la última emisión de Moore’s Law Is Dead, se descarta la idea de que la llegada de PS6 se dilate en el tiempo hasta 2029 o 2030. El creador de contenido afirma que sus contactos describen como «mínimo» el impacto que tiene el encarecimiento de la RAM en el calendario de Sony. De hecho, parece que se limitaría, como mucho, a un posible retraso de pocos meses respecto a la fecha objetivo. Por lo que Sony está trabajando con la hipótesis de seguir lanzando la PS6 a finales de 2027 o 2028.
En cuanto a costes, estamos en una situación delicada. La GDDR7 y las configuraciones de alta capacidad que serán obligatorias en las nuevas consolas sí que obligarán a que aumente el coste por unidad de las consolas. Más aún durante los primeros meses de fabricación. Pero, como el propio streamer explica, el hecho de renunciar al «day one» de esta tecnología sería la antesala de quedarse atrás frente a Microsoft y perder la ventaja de adquirir hardware a buenos precios con los fabricantes. Por eso precisamente, saldría más caro retrasar la consola que pagar un sobrecoste por la memoria.
Retrasar la consola es más caro que pagar la memoria
El razonamiento de todo este conjunto está en las piezas de la cadena de producción de PS6. Sony ya ha reservado capacidad de fabricación en el nodo de 3 nm de TSMC para el SoC de PS6. Una posición muy privilegiada, pero que podría no mantener fácilmente si decide posponer la fabricación de la nueva generación. Renunciar a esa reserva sería sinónimo de ceder su hueco a otros clientes y, en una futura renegociación de precios, pagar mucho más por el mismo silicio. Contando con que también perdería prioridad en la cola de fabricación.
A ello hemos de sumar el coste de oportunidad de alargar artificialmente la vida de PS5. El hecho de mantener una consola más tiempo en el mercado sin que haya ningún relevo puede frenar las ventas de hardware y software. Algo que Sony está evitando en todo momento, ya que la competencia con Xbox y PC es más que intensa. Por eso, según las palabras y las fuentes de este youtuber, la compañía prefiere cargar con una factura inflada de la memoria, ajustar márgenes y confiar en que los costes se vayan suavizando en los primeros años del ciclo de vida de PS6. El mensaje, sin embargo, no es tan bueno para los jugadores: PS6 llegará con componentes caros. Probablemente, será la consola más cara de la historia de Sony en su versión base. Pero, aun así, el plan sigue siendo que llegue cuando se espere.
