La mayoría de los mini PCs de entrada que podemos encontrar en el mercado, andan muy escasos de potencia en cuanto a rendimiento. Si bien es cierto que son perfectamente válidos para realizar tareas básicas de navegación, ver contenido en streaming entre otros, rápidamente se quedan cortos si queremos pedirle un poco más, como, por ejemplo, reproducir archivos en 4K.
Si bien es cierto que en el mercado podemos encontrar mini PCs potentes ya montados, siempre nos encontraremos con la misma limitación: es imposible actualizar el hardware si cambian nuestras necesidades. La solución a este problema es tan sencilla como montar nuestro propio PC para el salón utilizando una caja pequeña compatible con placas ITX.
Componentes para montar un PC potente en formato ITX
Teniendo en cuenta que se trata de un equipo para el salón o comedor de nuestro hogar, hemos diseñado un equipo donde los únicos cables que salen de este son el de la alimentación y el de la salida de vídeo con un ventilador que sea silencioso y con conectividad inalámbrica.
Caja
En base al presupuesto o la estética que más nos guste tenemos opciones. Por un lado, podemos utilizar la caja Fractal Design Terra disponible en acabados Graphite, Silver o Jade con paneles fabricados en aluminio con un frontal de madera de nogal. Esta es la solución más bonita y cara y tiene espacio para gráfica de hasta 322 mm.
Otra opción más económica la encontramos en la caja Sharkoon QB One, una caja con una amplia rejilla frontal para la entrada de aire con filtro antipolvo. Únicamente está disponible en color negro y es mucho más económica que el modelo de Fractal y permite añadir una GPU dedicada de hasta 310 mm.
Fuente de alimentación
Para la fuente de alimentación, hablamos de un diseño SFX por sus reducidas dimensiones. La be quiet! SFX Power 3 ofrece un máximo de 450W, más que suficiente si posteriormente queremos añadir una gráfica dedicada y cuenta con certificación 80 Plus Bronze.
Pero si vas a utilizar el equipo principalmente para jugar, con 450W no tienes ni para empezar, especialmente con una gráfica de gama alta. En este sentido, la Cooler Master V850 SFX Gold es una de las mejores opciones. Ofrece una potencia máxima de 850W, cuenta con un ventilador silencioso FDB de 92 mm y es totalmente modular, lo que permite utilizar únicamente los cables que necesitamos.
Placa base
El número de placas base con formato ITX es bastante limitado. Una de las mejores opciones la encontramos en la Gigabyte B550 AORUS Pro compatible con el socket AM4, una placa base con conectividad inalámbrica Wi-Fi 6E, Bluetooth 5.2 y con dos ranuras para una unidad de almacenamiento PCIe 4.0 y PCIe 3.0, reduciendo así el número de cables del interior.
La ASUS ROG Strix B760 es otra opción que también podemos contemplar. Cuenta con un socket LGA 1700, es compatible con memoria DDR5 a 7.600 MT/s, cuenta con soporte para PCIe 5.0, incorpora dos ranuras M.2 e integra conectividad Wi-Fi 6E y Bluetooth.
Procesador
Un procesador más que suficiente para un equipo de este tipo, lo encontramos en el AMD Ryzen 5 5600G, procesador con 6 núcleos y 12 hilos, que incorpora la gráfica Radeon Vega 7 con 12 núcleos y con socket AM4.
Disipador
El mejor y más silencioso disipador para un equipo con formato ITX es el Noctua NH-L12S, un disipador de bajo perfil de 120 mm con soporte para PWM, con una altura máxima de 70 mm y compatible con placas base AM4.
Almacenamiento
Si no queremos tener problemas de espacio, podemos utilizar el Kingston NV3 NVMe PCIe 4.0 con una velocidad máxima de lectura de 6.000 MB/s y de 5.000 MB/s de escritura.
Memoria RAM
Siendo una plataforma AM4, necesitamos memoria DDR4. Con 16 GB es más que suficiente con configuración Dual Channel, como la Patriot Viper Steel a 3200 MHz en dos módulos de 8 GB.
