Si habéis seguido los últimos lanzamientos y novedades relacionados con el hardware de un ordenador, habréis notado el gran énfasis que ponen las compañías en desarrollar cajas que permitan un buen flujo de aire, enseñando nuevos diseños que son distintos a los que podemos encontrar de normal. Esto tiene un motivo, y es que actualmente es necesario que la refrigeración sea la mejor posible, por lo que muchas marcas han optado por apostar por nuevos diseños que permitan esto.
La refrigeración que tiene un ordenador es extremadamente importante, ya que afecta directamente al funcionamiento que tienen los componentes de nuestro PC, haciendo que, si no tenemos un buen flujo de aire, se concentre el calor disminuyendo el rendimiento. Es por ello que a la hora de escoger una caja para nuestro ordenador debemos tener en cuenta si es la adecuada para el propósito que vamos a darle, ya que no es lo mismo un ordenador que vamos a utilizar únicamente para navegar por internet que uno de altas prestaciones para jugar.
El dilema de la refrigeración
En muchas ocasiones, cuando personalizamos o montamos un ordenador es normal que busquemos rebajar el precio de algunos componentes, eligiendo modelos que resultan más baratos, pero que a la larga puede afectarnos de forma negativa. En muchos casos, las personas suelen hacer este tipo de recortes en componentes que no se encuentran directamente relacionados con el rendimiento, es decir en todo aquello que no sea el procesador, la RAM y la tarjeta gráfica.
Esto es un fallo muy grande, ya que, si no encontramos un equilibrio entre todos los componentes, lo más normal es que notemos como el rendimiento de aquellos en los que hemos invertido más dinero se vea afectado poco tiempo después. De esta forma, a la hora de comprar por ejemplo una caja, nos podemos dejar llevar por algunas soluciones más baratas que tienen un menos espacio y que en general, ofrecen una refrigeración peor a otras que podemos encontrar por un mayor presupuesto.
Al final todo depende de cuánto dinero tengamos pensado gastar, ya que, si vamos a invertir una gran cantidad, es normal que busquemos lo mejor en todo, pero si en cambio tenemos un presupuesto más bajo lo mejor es buscar una compatibilidad más grande, es decir, no comprar un procesador y una gráfica que generan una gran cantidad de calor si nuestro disipador, ventiladores y caja no son capaces de eliminar una gran parte del mismo.
Un buen flujo de aire es extremadamente importante
En el caso del chasis de un ordenador, la cosa más importante, después de obviamente que sea compatible con todos los componentes, es el hecho de que el aire pueda fluir de una forma correcta, llevándose una gran parte del calor que el resto de las piezas generan. Y es que al final, podemos tener los mejores ventiladores o disipador, que si el calor no es capaz de salir correctamente obviamente no van a cumplir su función de forma correcta.
Si hablamos de ordenadores de última generación esto es incluso más importante, ya que cada vez los componentes son mucho más potentes, por lo que también implica que el calor que generan es mayor como bien sabemos. De esta forma, si por ejemplo tratamos de utilizar un procesador extremadamente potente, con una de las últimas gráficas que han salido en una caja pequeña que no permita desplazar el aire caliente al exterior, veremos como estos tienen un rendimiento inferior, llegando incluso a afectar a su vida útil.
Disipador o refrigeración líquida
Si no queremos preocuparnos por el calor que se pueda generar en el procesador, especialmente cuando trabaja a pleno rendimiento, lo mejor que podemos hacer es reemplazar el disipador por un sistema de refrigeración líquida AIO. Este tipo de sistemas han bajado mucho de precio en los últimos años por lo que no es necesario realizar una importante inversión para instalarlo en nuestro equipo, siempre y cuando no busquemos modelos que incorporen una pantalla cuyo funcionamiento es meramente estético.
El radiador asociado a estos generalmente se sitúa en la parte frontal o en la parte superior, extrayendo directamente el aire caliente hacia el exterior, por lo que no debemos preocuparnos del calor que se genera para reducir la temperatura del procesador, aunque, como hemos comentado a lo largo este artículo, no es algo que debamos dejar de lado ya que puede afectar al resto de los componentes como la tarjeta gráfica, la memoria RAM, el disco duro e incluso la placa base.
