Qué es y para qué sirve realmente el TDP de los procesadores AMD

Qué es y para qué sirve realmente el TDP de los procesadores AMD

Rodrigo Alonso

Es un error muy común el mezclar los términos TDP (para que nos entendamos, vatios térmicos) y el consumo (vatios eléctricos). En éste artículo vamos a explicaros qué es exactamente el TDP al que se refieren los fabricantes en sus procesadores, cómo calcularlo, cómo utilizarlo, y por qué es muy importante.

El TDP (que literalmente significa Thermal Design Power, potencia de diseño térmico) es estrictamente la medida de salida térmica de un ASIC (o en otras palabras el calor térmico que genera el procesador), que define la solución térmica necesaria para lograr su rendimiento nominal.

Cómo calcular el TDP

La fórmula para calcular el TDP es la siguiente:

TDP (Vatios) = (tCase°C – tAmbient°C)/(HSF Θca)

  • tCase°C: Temperatura máxima para la unión entre el IHS y el die del procesador para alcanzar el rendimiento nominal.
  • tAmbient°C: Temperatura máxima del ambiente en la entrada del ventilador del disipador para alcanzar el rendimiento nominal.
  • HSF-Θca (°C/W): El valor mínimo de temperatura por vatio en el disipador para lograr el rendimiento nominal.

Con éstos datos en la mano, vamos a poner un ejemplo con el nuevo procesador AMD Ryzen 7 1700, cuyo TDP es de 65 vatios.

(72.3 – 42)/0.4972 = 64.96W TDP

  • tCase°C: 72,3ºC de temperatura óptima, establecido por AMD.
  • tAmbient°C: 42ºC, también establecido por AMD.
  • HSF-Θca (°C/W): 0.4972 Θca. Ésta es una especificación de AMD para el rendimiento térmico del disipador, de manera que el procesador pueda funcionar a pleno rendimiento. Por ejemplo, el disipador AMD Wraith cumple con ésta Θca, y la mayoría de disipadores que se venden aparte en el mercado la superan con creces.

Para qué sirve y cómo se utiliza

Ya sabemos qué es el TDP, y que no debemos confundirlo con el consumo eléctrico de un procesador. Ahora, siguiendo con el ejemplo del procesador Ryzen 7 1700 de AMD, tenemos que si los algoritmos inteligentes que gobiernan la tecnología Precission Boost y XFR detectan que las condiciones de temperatura están dentro de los valores buenos, el procesador convertirá el margen que tengan en rendimiento bruto.

En otras palabras -y esto funciona de igual manera en Intel- si la temperatura del procesador lo permite, éste funcionará a pleno rendimiento, mientras que si el valor se sale por exceso de los márgenes, el procesador reducirá de manera inteligente su rendimiento para disminuir el TDP y volver a los valores aceptables. Esto el usuario lo puede notar en que el rendimiento de su equipo baja notablemente cuando la temperatura es elevada, y por eso insistimos tanto en que es esencial el instalar un buen disipador para el procesador en nuestros equipos.

Un ejemplo más técnico

Vamos ahora a un escenario un poco más técnico, para los que os gustan éstas cosas. Supongamos un escenario con todos los núcleos e hilos a pleno rendimiento y que la temperatura lo permite; con lo que os acabamos de explicar, sabemos que el procesador funciona a todo lo que puede dar.

Según el white paper (documentación técnica) del procesador de nuestro ejemplo, el Ryzen 7 1700, el límite eléctrico de consumo de éste son 90 vatios (a diferencia de los 65W térmicos, ¿veis la diferencia?) (Nota: el límite de consumo eléctrico en el socket AM4 es mayor, llega a 128 vatios). La conductividad térmica del die del procesador, su IHS, HSF y la soldadura permiten al procesador amortizar las implicaciones tCase de los valores de consumo pico a lo largo del tiempo, o en otras palabras, permiten al procesador incrementar su rendimiento mientras que se mantenga en los valores definidos por la fórmula del TDP que vimos al principio. Precission Boost y/o XFR se encargarán de nivelar el rendimiento con los valores de 72.3 tCaseºC o los 90 vatios de consumo eléctrico (lo que suceda antes).

Seguramente, ahora que sabéis cómo calcular correctamente el TDP y para qué sirve en realidad tendréis mucho más en cuenta las soluciones térmicas (disipadores) que hay en el mercado, y no os conformaréis con las que suelen venir de serie con los procesadores (aunque las nuevas de AMD están mucho mejor que las antiguas, siguen siendo bastante “justitas”). Recordad que una baja temperatura en el procesador reduce de manera efectiva el TDP, dándole más margen al procesador para, en el caso de AMD, aprovechar Precision Boost y XFR.