Analizamos el brazo articulado Arctic Z2 Pro, lanzado recientemente por la compañía, que desde hace un tiempo ha expandido su gama de productos, pasando de estar centrada en temas de refrigeración a tener un amplio catálogo de accesorios y periféricos.
La cantidad de dispositivos que usamos día a día cada vez crece más, estamos rodeados de ellos. Ahora mismo probablemente si echas un vistazo a tu alrededor veas uno o dos smartphones y sus respectivos cargadores, un headset, unos auriculares, y quizá una tablet ocupando espacio en tu mesa, además de por supuesto el teclado y el ratón.
Una de las formas más sencillas de liberar espacio y organizar el espacio de trabajo es levantar nuestro monitor o monitores de la mesa y colgarlo de la pared o de un brazo como este de Arctic. Es un aparato muy sencillo compuesto por una base, y un cuerpo cilíndrico del que salen dos brazos articulados que acaban en unas «manos» que son a las que se atornillan las pantallas.
Una vez montado, nos ofrece libertad para inclinar 15º el monitor hacia arriba o abajo, rotar respecto al eje vertical 180º (orientarlo completamente hacia la izquierda o la derecha), y girarlo 360º como si de un volante se tratase.
En cuanto a la superficie, debe de ser menor de 90mm de grosor, que es lo máximo que se abre la pinza de sujección. Sin más, os dejamos con el análisis y esperamos que os sea de utilidad.
