Apple y Valve, entre otros, bloquean sus ventas en Rusia

Es probable que hayáis escuchado en las noticias que el Rublo, la moneda rusa, se está desplomando en una caída en picado que no parece tener visos de parar. Para proteger tanto a sus inversores como a sí mismos, empresas como Apple o Valve, junto con su plataforma de juegos Steam, han decidido bloquear las ventas en Rusia. A continuación os explicamos los motivos y las consecuencias.

La medida de bloquear una región completa tiene sus motivos, y en el caso de Valve (Steam) el más importante es el de proteger a los desarrolladores de juegos. Imaginad el problema mediante el siguiente ejemplo: El rublo se ha devaluado muchísimo en los últimos días, y si antes se podía comprar en Rusia a través de Steam un juego por, digamos, 40 euros al cambio, si a día de hoy lo compráramos pagando en rublos en realidad nos habría costado a penas 10 euros. En cuanto la moneda rusa ha bajado y los precios se han visto reflejados en métodos de pago como Paypal, los usuarios han empezado a aprovechar para hacer compras masivas de juegos para luego revenderlos más caros en Europa o Estados Unidos, por ejemplo.

Valve locked

Que el rublo valga menos, significa que los desarrolladores que están vendiendo juegos en Rusia están ganando menos por cada juego vendido, además de lo que ya hemos explicado que siempre hay usuarios que se aprovechan de cualquier situación como esta para hacer su propio negocio.

¿Es una decisión acertada el bloqueo de Rusia?

Sin duda, sí, para proteger tanto a los desarrolladores de juegos como a las propias empresas como Valve o Apple. Ahora, esto tiene sus consecuencias: la primera es que unos usuarios pagarán más que otros por el mismo producto. La segunda, que un producto puede convertirse en muy barato para algunas regiones y extremadamente caro para otras. Pero sin duda es una decisión que, aunque difícil, las empresas tenían que tomar.

Eso sí, si no tienes una buena razón para comprar juegos fuera de tu región no deberías tener ningún problema ni notar ningún cambio, a no ser claro que vivas en Rusia.