La crisis sanitaria del COVID-19 ha fomentado en gran medida el teletrabajo, y con el teletrabajo para muchas personas se ha hecho inevitable el tener que participar en reuniones a distancia mediante videoconferencias o llamadas por Internet. En estas, muchas veces el ruido del micrófono es bastante molesto para nuestros interlocutores, así que en este artículo te vamos a contar cómo puedes reducir el ruido de tu micrófono fácilmente y sin gastarte más dinero.
Imagina que dentro de una videollamada importante en el trabajo, o en el ámbito que sea, el micrófono de tu PC comienza a provocar ruidos de fondo, un chisporroteo que hace imposible que el resto de asistentes escuchen con claridad lo que dices. El sonido es posible que se distorsione, o que aparezca un zumbido constante e incluso chasquidos de esos que se reproducen de manera intermitente y que cortan la conversación y la transforman en un infierno.
Esto no solo provoca en la sala incomodidad, sino que puede impedir que participes con normalidad en reuniones de trabajo importantes, clases online o encuentros con amigos. En ese momento, lo que haría cualquier usuario es preguntarse qué puede estar causando el problema «si ayer todo funcionaba sin problemas y se me escuchaba a la perfección»: ¿será un fallo del propio micrófono, una configuración defectuosa del sistema o simplemente un conflicto con algún programa que tienes abierto en segundo plano? Quizá se trate de un cable mal conectado, que se ha deteriorado, un driver que no está al día o algún tipo de interferencia. Sea cual fuere el motivo, la situación resulta frustrante y va a limitar tu capacidad de comunicarte de forma efectiva. Por eso, es esencial que prestes atención al buen funcionamiento del micrófono antes de cada videollamada.
Vaya por delante que este no es un tutorial avanzado para poder tener la máxima calidad en tus transmisiones con un micrófono de gama alta, sino que está pensado para aquellas personas que se ven obligadas a realizar videoconferencias desde sus equipos domésticos, bien con el micro integrado en los ordenadores portátiles, bien con el integrado en una cámara web, o bien con unos auriculares con micrófono.
Eso no quiere decir que los consejos que te vamos a dar a continuación no te vayan a servir en otras situaciones, como por ejemplo si quieres realizar streaming en directo de tus partidas desde el PC o la consola.
Qué ruido puede hacer tu micrófono y qué significa
No todos los ruidos de un micrófono significan lo mismo, y saber cómo suena nos puede ayudar mucho a dar con la causa.
En el caso de que oigas un zumbido grave y constante, normalmente hablamos de un problema relacionado con la alimentación eléctrica o interferencias en el cableado. Algo bastante típico en el caso de jacks analógicos o equipos conectados a enchufes en mal estado. Por el contrario, si lo que escuchas es un siseo o soplido continuo, lo normal es que esté relacionado con una ganancia demasiado alta, un amplificador flojo o un micro que capta demasiado ruido ambiente. A veces solo estamos forzando demasiado a un micro con características básicas.
En el caso de que aparezcan chisporroteos, cortes o estática, solemos irnos hacia conexiones defectuosas, cables dañados, puertos USB inestables o conflictos a nivel digital. Este tipo de ruido no se suele relacionar con el ambiente, sino con una señal que llega mal o se interrumpe por tramos. Por último, en el caso de que el micrófono esté recogiendo el ruido de ventiladores o vibraciones, la culpa se la llevará el entorno: cualquier aire acondicionado, ventiladores del PC, golpes en la mesa o cualquier ruido mecánico cercano. En este caso, por suerte, no estás ante el fallo de un micro, sino ante la captación de ruido de lo que está pasando a nuestro alrededor.
Cómo reducir el ruido del micrófono en Windows
Si estás teniendo videoconferencias utilizando la cámara web y micrófono integrados en tu ordenador portátil, entonces te encontraras que la calidad del sonido es bastante peor de lo esperado. Debido a que la calidad de los micrófonos en las webcam suele ser mucho peor que la media. Si además la webcam está integrada en el marco de la pantalla, entonces hay muchas posibilidades de se produzcan interferencias que crean ruido en el micrófono. Por no hablar del potencial acoplamiento del sonido de los altavoces, si estos se encuentran en el mismo cuerpo. Lo que suele ocurrir con los portátiles.
En este caso no hay mucho que puedas hacer para mejorar la calidad (de donde no hay, no se puede sacar), así que la mejor solución será el emplear unos auriculares con micrófono porque no solo tendrán (por malos que sean) un micrófono mejor que el del portátil, sino que además evitarás que se acople el sonido de los altavoces del portátil, dado que el sonido lo recibirás mediante los propios auriculares. En el caso de que utilices un micrófono de pie te recomendamos llevar unos auriculares; la idea no es otra que el audio de salida no pueda ser captado por el micrófono que estés usando.
Mover ligeramente el conector del micrófono al ordenador
Lo primero que debemos hacer es descartar que el problema esté generado por el propio micrófono en sí y que no se trata de un problema de Windows. La forma más sencilla es conectar el auricular a otro PC y comprobar si el ruido de fondo que se muestra en el equipo sigue reproduciéndose. Si es así, el problema está en el micrófono y la única solución, en la mayoría de los casos, pasa por comprar uno nuevo.
Pero si no es el caso, cabe la posibilidad de que el problema se esté presentando en el cable que se conecta al ordenador, concretamente en el conector, especialmente si estamos utilizando una conexión jack de 3,5 mm. El cable que llega a este conector, dependiendo de la calidad de los auriculares, suele dejar de funcionar rápidamente si no lo utilizamos correctamente, lo plegamos forzando esa zona o incluso ante cualquier ligero golpe deja de funcionar como el primer día.
Y decimos que deja de funcionar como el primer día porque realmente sigue funcionando, aunque puede mostrar ruidos de fondo, como si fueran interferencias o microcortes en el sonido, debido a que el cable que se conecta al jack está partido y no hace buen contacto. Si queremos asegurarnos de que el problema es este, lo único que debemos hacer es mover ligeramente el jack de conexión mientras estamos en una videoconferencia para comprobar si el problema se solucionar temporalmente.
Si es así, significa que el problema se encuentra en los cables que van al jack. La solución en este caso pasa por tirar los auriculares y comprar uno nuevo, ya que la reparación nos puede salir por mucho más dinero de lo que realmente cuestan, aunque podemos hacerlos nosotros mismos si tenemos un especial cariño por esos auriculares o se trata de unos auriculares de gama alta de los que no queremos desprendernos. Si se trata de unos auriculares que se conectan a un puerto USB, ya nos podemos ir olvidando, ya que, por mucho que los movamos, no vamos a dar con la solución al problema.
Reducir el ruido de fondo siempre ayuda
Hay cosas evidentes, como reducir el ruido de fondo que puedas tener en la estancia. Cierra la puerta y la ventana, no apuntes el ventilador (que ahora con el calor seguramente tengas uno apuntándote directamente a la cara) directamente donde esté el micrófono, y trata de alejar un poco el micrófono de tu boca para que no se meta tu respiración en la conversación (esto es especialmente molesto durante las reuniones).
Lo ideal es tener una estancia en la que puedas «encerrarte» sin que nadie te moleste y que no haya ruidos de fondo, aunque trabajando desde casa entendemos que esto no siempre es posible, así que vamos a pasar al siguiente punto para ver qué otras cosas podréis hacer.
Comprueba si algún dispositivo puede crear interferencias
Como bien hemos indicado al principio, uno de los grandes problemas que puede tener un micrófono son las interferencias, pero como bien podemos imaginar, la webcam integrada de un portátil no es la única que puede llegar a causarlas. Dependiendo del tipo de micrófono y dónde se encuentre, podremos ver que hay otros dispositivos que pueden llegar afectar en gran medida, algo que por lo general, suele suceder más en aquellos modelos que están situados sobre la mesa, ya que pueden estar en contacto con otros sistemas electrónicos que pueden llegar a causar estos problemas.
Uno de los más comunes, por ejemplo, tiene que ver con dejar el smartphone cerca de un micrófono de mesa, ya que en la mayoría de las ocasiones pueden llegar a generar distorsiones en la voz cuando tratamos de hablar por las interferencias, llegando a generar ruidos extremadamente molestos. Para esto existen varias soluciones que son bastante obvias, quitar el móvil de la zona donde está situado el micrófono o directamente hacernos con un brazo que nos permita elevar la altura del micro hasta un lugar donde no cree ninguna interferencia con los dispositivos que puede haber sobre la mesa.
En este aspecto, aquellos que vienen integrados en los auriculares suelen tener cierta ventaja ya que no suelen tener problemas de interferencia con otro tipo de productos electrónicos debido a que no suelen estar en una zona cercana a ellos, a no ser que estemos utilizándolos a la vez, como bien podemos imaginar. Por lo general las interferencias siempre tendrán que ver con el hecho de que exista otro periférico o dispositivo en el entorno que las esté causando, así que si no es un teléfono móvil, solo tendremos que buscar algo similar que tengamos sobre la mesa para quitarlo y asegurarnos de que se nos escucha sin ningún problema.
Utilizar un filtro antipop
Seguro que en más de una ocasión hemos visto a una persona, ya sea streamer o cantante, con una especie de filtro situado entre la boca y el micrófono. Este tipo de filtros se llaman antipop. Su función principal es la de evitar que las salpicaduras de salida que se producen al hablar acaben en el micrófono, pero no es la única.
También son una excelente opción para evitar que nuestra respiración se cuele en el sonido, somo si se trata de una entrada de aire de un ventilador o similar. Si bien es cierto que también podemos utilizar un filtro antivientos, esta es la mejor opción que ya incluyen un soporte ajustable a todo tipo de micrófonos.
Este tipo de filtros tiene forma circular, aunque también podemos encontrar modelos que envuelven la mitad del micrófono. Dependiendo del tipo de micrófono que estemos utilizando, de sus prestaciones y de si vamos a utilizarlo de forma individual o colectiva, debemos seleccionar un tipo de filtro u otro. Como podemos ver en los siguientes enlaces, el precio de ambos modelos de filtros son prácticamente los mismos.
Reducir el ruido del micrófono mediante software
Lo mejor que puedes hacer para reducir el ruido del micrófono durante tus videoconferencias o llamadas es entender cómo se produce. Por lo que es recomendable hacer un diagnóstico rápido desde el panel de control. Asegúrate que accedes desde el «viejo» panel de control de Windows, y no desde «Configuración» si utilizas Windows 10 o posterior.
- La ruta a la que tienes que ir es: Panel de Control -> Sonido -> Pestaña «Grabar».
- Aquí selecciona tu micrófono y pulsa sobre «Configurar».
- Selecciona «Configurar micrófono».
- Selecciona el tipo de micrófono que estás utilizando (integrado en unos auriculares, individual de escritorio u otros) y sigue el asistente.
- Este simple asistente te pedirá que leas en voz alta unos textos, y te mostrará el nivel de captación del micrófono para que puedas modificarlo y de esta forma reducir el ruido de fondo que mete.
Aquí selecciona tu micrófono y pulsa sobre «Configurar». Selecciona «Configurar micrófono», selecciona el tipo de micrófono que estás utilizando (integrado en unos auriculares, individual de escritorio u otros) y sigue el asistente.
Este simple asistente te pedirá que leas en voz alta unos textos, y te mostrará el nivel de captación del micrófono para que puedas modificarlo y de esta forma reducir el ruido de fondo que mete.
Cómo reducir el ruido en Windows
La segunda opción es manipular los niveles de entrada del micrófono desde las propiedades del mismo sistema operativo. No olvidemos que subir el volumen también supone hacerlo con el voltaje y cuanto mayor es este último, más posibilidades de que se generen interferencias.
- Para acceder a esta opción, entra al Panel de Control (Inicio -> Ejecutar -> control) y accede a la opción Hardware y Sonido -> Sonido (igual que en el paso anterior).
- Vuelve a seleccionar tu micrófono, pero ahora en lugar de darle a «Configurar», pulsa sobre «Propiedades» y ve a la pestaña «Niveles».
Aquí podrás modificar el nivel o volumen de captación del micrófono, y si lo bajas, podrás reducir levemente el ruido de fondo que capta. En esta pestaña podrás encontrar otra opción llamada «Mejoras de audio», no obstante, que aparezca o no dependerá del fabricante del micrófono y de los controladores que tengas instalados (prueba de ello es que en nuestra captura no sale). Aquí encontrarás dos opciones:
- Reducción de ruido: si la habilitas, reducirás el ruido de fondo captado mediante software. En muchos casos ayuda muchísimo; sin embargo, en otros causa que tu voz sufra distorsión, así que te recomendamos hacer la prueba antes de dejarlo activado.
- Cancelación de eco acústico: esta opción eliminará la reverberación y el acople del sonido, especialmente útil si usas el micro y los altavoces del mismo portátil.
En este punto hay que aclarar que es posible que nuestros auriculares no dispongan de estas opciones y que solo tengamos una de ellas o incluso ninguna; depende del modelo y es algo totalmente individual.
Reduce el ruido del micrófono mediante programas externos
Aparte de todo lo que os hemos comentado, siempre podemos optar por utilizar programas que ofrecen una serie de recursos para evitar que las personas que nos escuchan tengan que lidiar con los ruidos que podamos tener a nuestro alrededor. Ciertas aplicaciones llevan integrado este tipo de cancelación de ruido, como puede ser el ejemplo de Discord, pero obviamente tan solo se aplican a dicho programa, por lo que si queremos utilizar un software de este tipo en aplicaciones como Meets o Teams, tendremos que recurrir a otro tipo de programa, aunque en estos casos la configuración de Windows que os hemos enseñado anteriormente suele ser suficiente para paliar los problemas relacionados con el ruido que se puede colar.
Si tenemos una gráfica RTX de NVIDIA, podemos hacer uso, por ejemplo, del programa RTX Voice, que utiliza las capacidades de la inteligencia artificial para poder detectar qué parte es ruido y cuál es nuestra voz, separándolas y cancelando los ruidos que pueda captar nuestro micrófono. En este caso, como bien hemos explicado, depende de si tenemos una tarjeta gráfica de esta marca, por lo que no resulta una solución para aquellas personas que pueden tener una GPU de Intel o de AMD.
Pero existen también programas que tienen la misma finalidad, pero que no necesitan utilizar un componente específico, aunque puede que resulten menos eficaces; aun así, son una solución para quienes no quieren cambiar de micrófono. Programas como, por ejemplo, Voicemod ofrecen una gama de opciones para configurar un tipo de cancelación de ruido general aplicada a nuestro micrófono, pero al final se trata de software, por lo que obviamente no podemos mejorar los aspectos técnicos de nuestro periférico, aunque si que podemos potenciar los que tiene hasta el punto de hacer que parezca nuevo.
¿Qué es la cancelación activa de ruido?
Hay muchos modelos de micrófono que cuentan con cancelación activa de ruido. Este sistema consiste en que en realidad cuentan con dos micrófonos, uno para captar la voz del usuario y otro que capta el ruido ambiente; luego, lo que hace es emitir un sonido igual, pero opuesto al ruido ambiental para anularlo, dando como resultado que únicamente se capte la voz del usuario.
Estos micrófonos suelen estar incorporados en auriculares de categoría Premium o en micrófonos bastante avanzados, y, por lo tanto, solo encontrarás esta tecnología (al menos aplicada correctamente) en productos de gama alta que por norma general suelen ser bastante caros y que requieren cierto desembolso monetario.
No obstante, cuando hablamos de micrófonos de condensador «de mesa» (aquellos que no van integrados en los auriculares) es más frecuente encontrar esta tecnología y tampoco te tienes que ir a productos tope de gama para poder contar con ella. Eso sí, no esperes que un micrófono de 10 euros, por mucho que sea de mesa, incorpore cancelación activa o pasiva de ruido porque te vas a llevar un chasco.
Lo que es cierto es que, realmente, si quieres tener una buena calidad de transmisión no debes conformarte con el micrófono integrado en el portátil o en la cámara web, ya que hay una diferencia de calidad abismal entre estos y un micrófono dedicado, aunque sea uno integrado en los auriculares, puesto que muchos modelos ya incorporan características avanzadas como la mencionada cancelación de ruido, por ejemplo, y en todo caso aunque se llegue a «colar» algo de ruido, la calidad siempre será muchísimo mejor.
¿La mejor opción?: comprar un nuevo micrófono
Si nada de esto te ha funcionado, tenemos que decirte que quizás la compra de un mejor micrófono, a ser posible unos auriculares con micrófono, es la opción más determinante en estos casos. El tipo de micrófono dependerá de tus necesidades, ya que hay algunos que tienen mejor calidad de sonido, más naturalidad, otros aíslan mejor tu voz del sonido ambiente y otros intentan hacer un poco de todo y son más equilibrados.
En cualquier caso, si necesitas mucha calidad de sonido, entonces deberías optar por una gama más bien alta y por unos auriculares con cable y no wireless. Hablamos de casos específicos, por supuesto; la mayoría de los usuarios no tienen que tener este debate más allá del tipo de micrófono que integren estos auriculares, pero siempre es interesante estudiar el producto antes de comprarlo.
Además, seguro que encuentras razones más que sobradas para hacerlo si en los últimos tiempos te has dedicado a hacer directos en Twitch o YouTube y has comprobado que el que tienes se queda muy corto. Si encima padeces ese ruido horroroso de fondo, vete directo a alguna tienda para encontrar alternativas mejores, no solo en calidad, sino en precio, ya que en los últimos tiempos existen modelos realmente potentes que están muy lejos del coste que te podían pedir hace un par o tres de años.
