Los pendrives USB son herramientas muy útiles para llevar documentos o datos con nosotros de un sitio a otro, entre otros muchos menesteres, y son varios los formatos que podemos darles a nuestros pendrives USB en Windows para hacerlos más o menos compatibles con otros sistemas con los que trabajamos a diario, pero, ¿sabes cuál de ellos es el mejor? Te explicamos cómo puedes formatear un pendrive USB y qué tipo de formato es el mejor.
Hace prácticamente una década era habitual llevar encima un pendrive con algunos gigas de espacio para llevar y traer archivos de casa al trabajo y viceversa. Es verdad que con la llegada de la nube a todas partes, su uso se ha reducido, pero sigue siendo la mejor manera de trasladar información con la certeza de que no perdemos nada por el camino. Así que si eres de los usuarios que sigue anclado a su llave USB (como también se las llama), esto que te vamos a contar te interesa.
Cómo formatear un pendrive en Windows
Tal y como os hemos mencionado al principio, formatear un pendrive es igual de fácil y rápido que hacerlo con un disco duro o unidad SSD. A la hora de hacerlo es cuando nos ofrecerá, el propio sistema operativo, escoger un tipo de formato u otro, así que a continuación te vamos a contar todo lo que debes saber para poder hacerlo tú mismo y elegir el tipo de formato que más te convenga.
Explorador de archivos
La manera más sencilla de dar formato a un pendrive USB en Windows es la siguiente:
- Abrir una ventana del explorador de archivos, pulsar con el botón derecho sobre la unidad que queremos formatear, y pulsar sobre «Formatear…».
- Aparecerá una nueva ventana en la que podremos seleccionar los siguientes parámetros:
- Capacidad.
- Sistema de archivos (tipo de formato). Aquí es donde debemos seleccionar el sistema de archivos que queremos utilizar: FAT32, exFAT o NTFS. Dependiendo de qué tipo de unidad sea, Windows nos ofrecerá 2 opciones (exFAT y NTFS) si el pendrive es de 4 GB o todas las opciones si tiene un tamaño superior.
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- Tamaño de la unidad de asignación (es recomendable dejarlo con el valor que viene por defecto).
- Etiqueta (nombre de la unidad).
- También nos dirá si queremos darle un formato rápido o completo. Desde el momento en que el pendrive usa memoria flash, da igual cuál escoger, no hay diferencia. El formato «completo» es algo heredado de los discos duros mecánicos y no tiene demasiado sentido en una unidad flash, como decíamos.
- Una vez seleccionados los parámetros deseados, pulsamos sobre Iniciar y en pocos segundos tendremos el pendrive formateado y vacío en el tipo de formato que hayamos seleccionado.
Por supuesto, tras esto la unidad ya queda inicializada y «montada» en el sistema operativo, lo que significa que quedará lista para utilizar y para que comiences a meter archivos hasta llenarlo.
CMD
La consola de comandos (la vieja interfaz heredada de MS-DOS) es otro de los caminos que podréis usar para darle formato a una unidad USB de las que usamos a diario. Aunque no es tan intuitivo como en el caso de hacerlo con Windows, el resultado será el mismo. Así que si quieres conocer un método más, mira todo lo que tienes que hacer. Es sencillo:
- Para ello, abre una ventana de Símbolo del sistema haciendo clic derecho sobre el icono de Windows en la barra de tareas y seleccionando Símbolo del sistema (administrador).
- A continuación, introducimos el pendrive en el equipo. La unidad asignada debería ser la siguiente disponible. Si solo tenemos un disco duro, la unidad que le asigne el sistema será la D. Para comprobarlo, desde la línea de comandos escribimos «D:» sin las comillas. Si no da error, significa que esa es la unidad del pendrive. Para salir de dudas, podemos utilizar el Explorador de archivos.
- A continuación, utilizamos el comando «format d:» (sin las comillas) y esperamos que finalice el proceso.
Por defecto, el sistema de archivos que utiliza Windows para realizar el proceso es FAT32.
PowerShell
Otra de las opciones que Windows nos ofrece la hora de formatear pendrives o discos duros tanto internos como externos la encontramos en la consola de comandos PowerShell, una consola vitaminada que, además de todas las funciones de CMD, también incluye funciones de red.
El proceso para formatear unidades con PowerShell es similar al utilizado con la aplicación Diskpart desde CMD. Para llevar a cabo este proceso, debemos abrir Windows PowerShell con permisos de administrador, algo que podemos hacer pulsando con el botón derecho del ratón sobre el menú de Inicio.
A continuación, conectamos la unidad que queremos formatear para que el equipo la reconozca y escribimos el siguiente comando:
get-disk
A continuación, se mostrarán todas las unidades que tenemos conectadas al equipo junto con un número, número que se muestra en primer lugar y que permite identificar a la unidad. A continuación, utilizando el siguiente comando cambiando X por el número de la unidad para eliminar todos los datos almacenados.
Get-Disk X | Clear-Disk
Seguidamente, con el siguiente comando, inicializamos nuevamente la unidad
Initialize-Disk - Number 1
Seguidamente, formateamos la unidad con el siguiente comando, donde podemos sustituir NTFS por FAT32 o exFAT, dependiendo de nuestras necesidades.
New-Partition - DiskNumber 1 | Format-Volume - FileSystem NTFS
Finalmente, asociamos una letra a la unidad que acabamos de formatear utilizando el siguiente código
Get-Partition - DiskNumber 1 | Set-Partition -NewDriverLetter D
Como podemos ver sobre estas líneas, utilizar PowerShell es un proceso algo completo y que no está al alcance de todos los usuarios, pero es la mejor opción cuando tenemos problemas para formatear la unidad utilizando el Explorador de archivos de Windows y no queremos recurrir a una aplicación de terceros.
Administrador de Discos
Esto es tan sencillo como irnos al botón de inicio de Windows en la esquina inferior izquierda de tu pantalla, pulsar sobre él el botón derecho del ratón y dirigirnos al administrador de discos como tal. Una vez dentro lo que podremos ver son todos nuestros discos duros y por supuesto, el pendrive a formatear (tiene que estar pinchado en un USB, evidentemente).
A continuación, debemos seleccionar el pendrive, seleccionarlo con el ratón y pulsar el botón derecho para seleccionar la opción Formatear.
Tipos de formatos de archivos de Windows
Pero claro, muchos usuarios no son conscientes de que, al comprar uno de estos pendrives, deben decidir con qué formato lo van a usar, dependiendo de los distintos tipos de ordenadores o dispositivos en los que vayan a usarlos. Y no es lo mismo un Mac que un PC e incluso una consola PlayStation. Así que, a la hora de elegir el formato para un pendrive, tenemos varias opciones diferentes; el método de formateo es el mismo que utilizaríamos para cualquier otra unidad, sea disco duro o unidad de estado sólido, y por lo tanto las opciones que el sistema operativo nos ofrece para realizarlo son las mismas. En cualquier caso, cada tipo de formato tiene sus ventajas, pero también sus desventajas, así que vamos a ver cuál es la más adecuada cuando hablamos de un pendrive USB.
Un formato de archivos es una forma en la que estos se organizan los datos en la unidad de almacenamiento para que así el sistema operativo sepa cómo leerlos y escribirlos. Generalmente, son estos tres tipos de formato los que podrás utilizar bajo Windows para un pendrive USB. Vamos a ver en qué consiste cada uno de ellos:
Formato FAT32
Es uno de los más antiguos, y de hecho es el más antiguo de los que se utilizan actualmente, pues su creación data de la época de Windows 95 cuando sustituyó al anterior FAT16. Aunque a efectos de uso en el PC está superado en eficacia y capacidad por otros formatos, se sigue utilizando mucho cuando queremos udar una tarjeta SD en dispositivos de almacenamiento para ordenadores o consolas retro, que en su práctica mayoría nos requieren FAT32 (Everdrives, cartuchos, etc.).
- Es el más compatible, y prácticamente cualquier dispositivo lo admite.
- No admite almacenamiento de archivos de más de 4 GB
- Los pendrives o unidades que usen este formato de archivo no pueden superar los 8 TB.
Por lo tanto, solo deberemos formatear nuestros pendrives en FAT32 cuando queramos que sean compatibles con el máximo número de dispositivos posibles, pero asegurándonos de que no tendrán archivos de más de 4 GB (más que nada porque no podremos meterlos dentro).
Aunque parezca mentira, sigue siendo el más usado por lo que hemos comentado de la compatibilidad, ya que a día de hoy sigue siendo complicado encontrar un archivo que pese más de 4 GB, por lo que muchos fabricantes siguen usando FAT32 para garantizar la compatibilidad por encima de otras ventajas que tienen los formatos de archivos que vamos a ver a continuación.
Formato NTFS
Este tipo de formato es exclusivo de Windows, por el hecho de que fue desarrollado por Microsoft precisamente para sustituir a FAT32.
- Elimina las limitaciones del formato FAT,
- Podemos usarlo para archivos del tamaño que queramos, y con particiones sin límite de tamaño.
- Incluye una serie de mejoras:
- La posibilidad de configurar permisos de archivo.
- Guardar un diario de cambios.
- Copias de seguridad instantáneas.
- Es compatible con cifrado de datos.
- Solo es compatible con dispositivos que usen Windows de Microsoft. Por lo que este formato es el ideal si vamos a usar pendrives grandes y exclusivamente en sistemas Windows.
Si bien es cierto que es un sistema de archivos propietario de Microsoft, eso no significa que, desde otros sistemas operativos, como macOS o Linux, no se pueda acceder a su contenido. Se puede acceder sin problemas, pero únicamente en modo lectura.
Si queremos escribir datos, será necesario utilizar una aplicación específica para hacerlo en macOS. En Linux, como incorpora drivers genéricos, no es necesario, pero, al no ser oficiales, el funcionamiento no siempre será el mejor de todos.
Formato exFAT
Este tercer tipo de formato, menos conocido y utilizado es una versión moderna de FAT32 (aunque su creación data de 2006).
- Es específico para unidades externas.
- Elimina las limitaciones de tamaño de FAT32.
- Carece de las características avanzadas de NTFS en cuanto a seguridad y cifrado.
El uso recomendado de este tipo de formato es para unidades externas en las que vayamos a guardar archivos de más de 4 GB y que queramos que sea compatible con el máximo número de dispositivos posible.
Este es el sistema de archivos que debemos utilizar cuando queremos formatear un pendrive que podamos utilizar con cualquier sistema operativo, ya sea Windows, macOS o Linux.
Por elevada compatibilidad, este es el sistema de archivos que debemos utilizar para formatear tarjetas de memoria que queremos utilizar en un smartphone, cámara de vigilancia, Nintendo Switch o cualquier otro dispositivo electrónico.
Cómo formatear un pendrive en Mac
Si utilizas un ordenador de Apple y quieres formatear un pendrive, la forma de realizarlo también es muy sencilla; solo tendremos que seguir los siguientes pasos:
- Seleccione «Finder».
- Seleccione «Aplicaciones».
- Seleccione «Utilidades».
- Seleccione «Utilidad de disco».
- Seleccione la unidad de la lista de la izquierda que desea formatear.
- Seleccione «Borrar».
- Ahora solo habrá que ponerle un nombre al disco y el formato que queramos darle, y seguidamente de nuevo a «Borrar».
- Listo, ya tendrás la unidad limpia y en formato deseado.
Hay que tener en cuenta que el sistema de archivos de macOS es APFS, un formato que únicamente vamos a poder leer en equipos gestionados con macOS y Linux (y no siempre en este último caso). Esto se debe a que APFS es un sistema de archivos propietario de Apple, al igual que NTFS es de Microsoft.
¿Qué formato necesitan mis consolas?
Para asegurarte de que tus consolas acepten correctamente los formatos de almacenamiento, hemos de entender que, aunque el conector sea el mismo, la forma en la que cada sistema lee la información cambia sustancialmente. Por lo que vamos a detallar los formatos necesarios para las tres plataformas líderes del mercado. Así podrás garantizar que tus archivos de vídeo, música o los propios juegos no tengan errores de compatibilidad.
Playstation 5
Si quieres reproducir contenido desde una unidad externa, debes saber que la PS5 reconoce solo los formatos exFAT y FAT32. La recomendación profesional es utilizar siempre exFAT, ya que elimina la antigua limitación de 4 GB por archivo. Así, podrás almacenar películas en 4K sin problemas, por ejemplo. Nunca olvides que la PS5 no reconoce el formato NTFS bajo ninguna circunstancia. Por lo que, si conectas un disco en este formato, la consola no reconocerá en absoluto ningún tipo de archivo.
Xbox Series X/S
Las consolas de Microsoft pueden ser las más flexibles dentro de este nicho. Si quieres reproducir cualquier tipo multimedia, debes saber que soportan los formatos NTFS, exFAT y FAT32. Obviamente, cuenta con la ventaja de que cuenta con plena compatibilidad con NTFS, el formato nativo de Windows. Así que se facilita mucho el traslado de cualquier archivo desde tu propio PC.
Nintendo Switch 2
La última consola de Nintendo ha estandarizado el uso de exFAT para sus tarjetas microSD, incluyendo las nuevas microSDUC de hasta 2 TB de capacidad. Es cierto que el sistema puede leer el formato FAT32, pero para los títulos de última generación que superan por mucho los 4 GB, el formato exFAT es prácticamente obligatorio.
