Corsair Void Elite Surround, review: excelentes auriculares gaming 7.1

Hoy analizamos los Corsair Void Elite Surround Carbon, la nueva versión de los populares auriculares gaming cableados de Corsair. Los auriculares fueron anunciados el pasado 10 de octubre, y entre sus mejoras encontramos un mejor sonido, mejor micrófono, y una comodidad muy difícil de encontrar en otros auriculares; sobre todo en este rango de precios.

Las señas de identidad de la gama VOID de Corsair son calidad de sonido en juegos, comodidad, durabilidad, y una excelente calidad de materiales, donde encontramos una construcción sólida de materiales metálicos y premium. El diseño es realizado en colaboración con DesignWorks de BMW en California.

Corsair Void Elite Surround Carbon: características técnicas

Los Void Elite Surround Carbon son unos auriculares multiplataforma cableados con conector jack de 3,5 mm, pero que como veremos en el unboxing también incluyen un pequeño adaptador de jack de 3,5 mm a USB, gracias al cual podremos disfrutar de funciones como la emulación 7.1 y la ecualización a través del Corsair iCue. No tiene iluminación RGB, ya que Corsair ha centrado estos auriculares en ofrecer calidad de sonido, comodidad y precio ajustado.

Los drivers son de neodimio y tienen un tamaño de 50 mm. La respuesta en frecuencia va desde los 20 Hz hasta los 30.000 Hz, con una impedancia de 32 ohmios y una sensibilidad de 116 dB (± 3). Estas prestaciones se comparten con toda la nueva gama Void Elite, con dispositivos como el RGB Elite USB y el Elite Wireless.

En cuanto al micrófono, encontramos que ahora es omnidireccional y mejora la calidad de sonido. La impedancia es de 2.0k ohmios y tiene una respuesta en frecuencia de entre 100 Hz y 10.000 Hz, contando además con certificación de Discord. La sensbilidad es de -42 dB (± 3 dB).

En cuanto a dimensiones y peso, tenemos un tamaño de 200 x 200 x 95 mm, con un peso de 382 gramos. No estamos ante los auriculares gaming más ligeros, pero como veremos más adelante apenas notaremos que lo llevamos puestos. El cable mide 2 metros de largo, y la tarjeta de sonido le añade otros 10 centímetros. La garantía es de dos años.

Unboxing y análisis externo

La caja de los auriculares tiene un diseño moderno y de alta calidad como Corsair nos tiene acostumbrados. Al abrirla, tenemos otra caja de color amarillo en su interior que incluye los auriculares con protector de plástico en todas las zonas sensibles. Además, encontramos la tarjeta de sonido que convierte el jack de 3,5 mm a USB; así como un protector de micrófono de gomaespuma para proteger ante soplos de aire cuando hablamos.

En cuanto a documentación, encontramos la guía de garantía, información sobre cómo deshacernos del material de forma ecológica, y un manual en varios idiomas con una descripción sencilla de cómo tenemos que usar los auriculares, detallando las partes, los pasos para configurarlo y usarlo con diferentes dispositivos, y cómo utilizar el software.

En cuanto a los propios auriculares, tenemos una excelente calidad de materiales por todas partes. Tenemos plástico duro y suave al tacto, además de partes reflectantes a los lados de cada altavoz. El cable está en el lado izquierdo, y no es extraíble, pero está recubierto de goma para aportar flexibilidad y evitar que en el futuro podamos tener daños. En este auricular izquierdo tenemos también una rueda dentada para controlar el volumen del sonido que oímos, la cual funciona incluso si no usamos la tarjeta de sonido USB. La sensación en general es de unos auriculares muy robustos y con un diseño moderno y limpio.

Sobre el micrófono, ubicado también en el área izquierda, tenemos un botón para silenciarlo, aunque no encontramos ninguno para cambiar el modo a 7.1 porque esto se hace a través de software, y por defecto los auriculares “sólo” tienen conector jack. El botón del micrófono silencia su sonido al pulsarlo, y en iCUE podemos ajustar la «Autopercepción», que nos permite escuchar el sonido del micrófono a través de los auriculares para evitar que gritemos cuando estamos jugando y poder comprobar fácilmente cómo se oye nuestra voz.

También podemos silenciar el micrófono elevando la patilla hacia arriba (se silencia cuando está a unos 70º), aunque no tenemos ninguna respuesta para saber cuándo se ha silenciado. La patilla del micrófono tampoco es extraíble, pero sí es flexible, teniendo un ligero efecto memoria para forzarla a que recuerde la posición que más cómoda nos sea. Tiene el punto ideal entre flexibilidad y rigidez.

Las bisagras que unen los auriculares con la diadema están hechas de aluminio para aligerar el peso y ofrecer una mayor durabilidad. En general tenemos algo de flexibilidad para poder girar los propios cascos además de poder ajustar ligeramente su inclinación vertical. Sobre la diadema superior, además de asentarse cómodamente en la cabeza, tenemos 9 posiciones distintas en cada una de las dos partes ajustables para regular la posición a nuestro gusto. Yo tengo una cabeza bastante grande, y donde algunos auriculares se me quedan cortos, estos en la posición 6 de 9 (más cerca de estar abiertos del todo que cerrados) se asientan como un guante.

Prueba

La comodidad es la seña de identidad de estos auriculares. Con algunos auriculares gaming solemos tener dolores y problemas tras horas de uso. Con los Elite Surround, si algo no vamos a tener nunca va a ser fatiga. Los auriculares están recubiertos de una malla de microfibra transpirable, al igual que la parte que apoya en la parte superior en la cabeza. Todos cuentan con almohadillas de espuma blanda con un ligero efecto memoria, por lo que cuanto más los usemos más se irán adaptando a nuestra cabeza.

Las almohadillas están diseñadas para evitar la acumulación de calor y humedad, ayudando a evitar que sudemos incluso si hace demasiado calor en la habitación, por lo que son ideales para verano. Un detalle curioso de las almohadillas es que, a pesar de ser de microfibra y porosas, aíslan del ruido exterior con aislamiento pasivo y evitan la entrada de sonido del exterior casi como si fueran de cuero. Todo un logro que ha sido posible tras el rediseño de la cámara acústica de los auriculares.

Además, los auriculares en sí apenas hacen presión contra las orejas, lo que ayuda a poder usarlos durante aún más horas. La cámara auditiva de cada auricular tiene mucho espacio por dentro, por lo que no hay ninguna parte haciendo contacto directo con la propia oreja. Estas almohadillas son extraíbles, pero como ocurre con la mayoría de auriculares gaming, os va a costar la vida volver a colocarlas si lo hacéis.

Al tener un conector jack de 3,5 mm, podemos enchufarlos en cualquier dispositivo que queramos, como un ordenador de sobremesa, un portátil, una PS4, una Xbox One, una Nintendo Switch, un móvil, etc. Además, podemos disfrutar del 7.1 en el PC con la tarjeta de sonido incluida.

Sin embargo, esta tarjeta de sonido USB tiene un cable minúsculo. Si a eso le unimos un cable de sólo 2 metros, puede que tengamos algunos problemas para conectarlo al ordenador si lo tenemos lejos, obligándonos a comprar una tarjeta de sonido USB con un cable más alargado como la Ozone Boombox.

Sobre la calidad de sonido, tenemos una excelente precisión en todos los sonidos de la música, donde podemos distinguir perfectamente instrumentos y hasta el más mínimo sonido, donde la presencia de sonidos graves no distorsiona a los medios ni a los agudos y se puede notar perfectamente la reproducción de cada sonido. De hecho, da la sensación de que estemos escuchando música en DTS por lo bien que se distingue el sonido estéreo en cada auricular o en parte de cada uno de ellos.

Esta división de intensidades de frecuencia se traslada incluso aún mejor a videojuegos, donde podemos posicionar a enemigos a nuestro alrededor, e incluso a aquellos que estén encima y debajo de nosotros en títulos como Fortnite, en el cual es muy difícil saber dónde está exactamente un enemigo basándonos sólo por el sonido. En CS:GO el posicionamiento también es magnífico.

Software: Corsair iCue

El software Corsair iCue es uno de los más completos de todos los fabricantes de periféricos, ya que permite aunar bajo un único programa dispositivos como teclados, ratones, auriculares, ventiladores, etc. Y todo ello permitiendo incluso sincronizar la iluminación RGB.

En el caso de la gama Void Elite, podemos ajustar elementos como la ecualización de sonido, la emulación de sonido 7.1, o la iluminación RGB (en los modelos compatibles, ya que el Elite Surround no tiene iluminación). Podemos ajustar el volumen de los propios auriculares o del micrófono, además del de la propia función de autopercepción.

Los ajustes de estos auriculares son algo limitados, aunque tampoco es que necesitemos mucho más. La detección de los auriculares es rápida y sencilla, donde nada más enchufarlos el programa los detecta. Una vez dentro, podremos configurar el ecualizador como queramos creando nuestro perfil, o usar uno de los cinco ajustes predefinidos que hay: Pure Direct, Movie Theater, FPS Competition, Clear Chat, o Bass Boost. También podemos activar mediante software la emulación de sonido 7.1 si los conectamos al PC a través de la tarjeta de sonido USB incluida.

Y a diferencia de lo que hacen otros fabricantes, esta emulación 7.1 es bastante buena, dando una mayor sensación de tridimensionalidad al sonido. Cuando la activamos, nos da como una sensación de que el sonido viene como de más atrás, y el que viene de adelante se puede distinguir más claramente. En películas y juegos offline sin duda mejoraremos la sensación de inmersión, pero para juego competitivo en mi caso como en CS:GO prefiero sonido estéreo.

Todos los cambios de ajustes como la activación del sonido surround, o si silenciamos el micrófono, se saben rápidamente por que una voz en inglés nos informa de ello. Esta opción puede desactivarse en los ajustes en el caso de que no la queramos en Configuración – Habilitar comandos de voz.

Como vemos, los ajustes son bastante sencillos, y desgraciadamente no justifican los 400 MB de RAM que consume iCUE. Por ello, si no vais a usar la emulación 7.1 y os gusta el sonido que ofrecen los auriculares de serie, podéis prescindir enteramente de instalar el software.

Conclusión

Los Corsair Void Elite Surround Carbon son unos magníficos auriculares gaming. Su calidad de sonido es excelente, con una claridad de sonido que permite distinguir el más mínimo detalle en la música, y un excelente posicionamiento espacial que nos permitirá intuir dónde se encuentran los enemigos en todo momento; y no sólo lateralmente, sino que es más fácil saber si están encima o debajo que con otros auriculares.

Aunque su sonido es magnífico, quizás lo que más les hace destacar es su comodidad, ya que no aprietan y permiten que las partes de nuestra piel en contacto con los auriculares transpiren sin problemas para poder jugar durante horas y horas con total comodidad.

Entre las pocas pegas que le podemos encontrar es que el cable de la tarjeta de sonido podría ser algo más largo. El de los auriculares en sí está bien, pero para conectarlo a un PC de sobremesa puede que se nos quede corto con la tarjeta de sonido USB que es de apenas 10 cm de tamaño. En el caso de que necesites un cable más largo, puedes plantearte comprar los Void Elite Wireless o los HS70 Pro, que cuestan apenas 30 euros más, o recurrir a una tarjeta externa como la Ozone BoomBox que comentábamos antes.

Pros

  • Es difícil hacer unos auriculares más cómodos
  • Emulación 7.1 que funciona y sirve para algo
  • Magnífica calidad de sonido
  • Buena calidad de materiales

Contras

  • Corsair iCue consume mucha RAM
  • Adaptador USB con cable demasiado corto
  • Ausencia de botón físico en los propios auriculares para activar el 7.1

corsair void elite surround nota

Por tanto, los Corsair Void Elite Surround Carbon reciben la medalla de oro y nuestra recomendación por su relación calidad/precio.

Podéis comprarlos en el siguiente enlace. Tened en cuenta que su PVP es de 69,99 euros, precio al que se encuentran en la web oficial.