Por qué merece la pena actualizar tu PC a una CPU Intel de 11ª Generación

Por qué merece la pena actualizar tu PC a una CPU Intel de 11ª Generación

Javier López

Intel ha anunciado la que será en todos los sentidos la generación de procesadores más esperada de la última década. Esta 11ª generación alberga grandes novedades e Intel ha puesto toda la carne en el asador con esta nueva arquitectura que se postula como sus mejores procesadores para gaming. ¿Qué novedades incluye esta esta 11ª generación de CPUs Intel® Core™ Rocket Lake-S?

Mucho se está hablando de la 11ª generación de procesadores Intel Core con nombre en clave Rocket Lake-S, pero no son pocos los usuarios a los que les entran las dudas de si merece o no la pena actualizar su plataforma actual a esta nueva arquitectura de Intel, así que vamos a explicaros al detalle cuáles son las novedades que trae bajo el brazo para que podáis evaluar si la actualización merece la pena y por qué esta 11ª generación de CPUs ha sido tan esperada durante tanto tiempo.

Procesadores Intel 11ª Gen: la corona del rendimiento gaming vuelve al rey

Intel 11 Gen Core i9

Con la décima generación de procesadores para esta plataforma mainstream Intel dio vida a un nuevo socket LGA 1200 bajo la arquitectura Comet Lake, la cual mantenía como arquitectura de núcleo Skylake, más que veterana si tenemos en cuenta que se lanzó en 2015 pero también por ello muy pulida en términos de eficiencia y eficacia.

Pero con la 11ª generación de procesadores Intel deja atrás esto y presenta la microarquitectura Cypress Cove para Rocket Lake-S. Cypress Cove es un derivado directo y para escritorio del primer cambio generacional que llegó en 2018 para portátiles, siendo una novedad más que aplaudida por los usuarios, que vieron como el rendimiento en IPC despegó un 19% frente a Skylake.

Intel-Rocket-Lake-S-specs-CPUs-8-cores

ModeloVelocidad baseNúcleos/hilosIntel Smart CacheTDP
i9-11900K3.5 GHz8/1616 MB125 W
i9-11900KF3.5 GHz8/1616 MB125 W
i9-119002.5 GHz8/1616 MB65 W
i9-11900F2.5 GHz8/1616 MB65 W
i9-11900T1.5 GHz8/1616 MB35 W
i7-11700K3.6 GHz8/1616 MB125 W
i7-11700KF3.6 GHz8/1616 MB125 W
i7-117002.5 GHz8/1616 MB65 W
i7-11700F2.5 GHz8/1616 MB65 W
i7-11700T1.4 GHz8/1616 MB35 W
i5-11600K3.9 GHz6/1212 MB125 W
i5-11600KF3.9 GHz6/1212 MB125 W
i5-116002.8 GHz6/1212 MB65 W
i5-11600T1.7 GHz6/1212 MB35 W
i5-115002.7 GHz6/1212 MB65 W
i5-11500T1.5 GHz6/1212 MB35 W
i5-114002.6 GHz6/1212 MB65 W
i5-11400F2.6 GHz6/1212 MB65 W
i5-11400T1.3 GHz6/1212 MB35 W

Como dato clave y ante las temperaturas registradas en Comet Lake-S, Rocket Lake-S trae una mejora vital en los dies de los procesadores, ya que Intel ha conseguido «adelgazarlos», mejorando la transferencia de calor, lo cual ha significado otra mejora directamente de esto.

Y no es más que lograr subir una vez más la frecuencia hasta los 5,3 GHz en hasta dos núcleos (11900K y KF) y al mismo tiempo mejorar la velocidad en todos los núcleos cuando están bajo carga. Así que el rendimiento despegará todavía más junto con las mejoras del IPC.

Rocket Lake S Die

Por lo tanto, esta 11ª generación adquiere todo lo bueno de Sunny Cove y lo implementa en una serie de procesadores con pequeñas optimizaciones menores bajo el nombre en clave de Cypress Cove. Esta mejora del 19% de IPC frente a Comet Lake viene acompañada por el paso y cambio de arquitectura también en sus GPUs, ya que dejan atrás todo lo visto para obtener lo último en rendimiento con la arquitectura Intel Xe Gen 12 de nueva generación en sus tarjetas gráficas integradas.

i9-11900K-vs-i9-10900K

Esto significa que pasamos de 24 EU como máximo a 32 EU, lo que da como resultado no solamente más unidades de cómputo con el consecuente rendimiento extra, sino que estas GPU llega a 10 nm con una frecuencia máxima de 1,3 GHz y bajo PCIe 4.0, esto último siendo total novedad dentro de los procesadores de escritorio de Intel.

Y es que sí, ahora Intel soporta esta nueva versión del bus más famoso para tarjetas gráficas y SSD NVMe, pudiendo deslimitar el rendimiento de las otras gráficas de la competencia. Como buena iGPU de nueva generación, Intel ha actualizado la versión de DisplayPort a 1.4a y de HDMI a 2.0b con HBR3, algo que muchos usuarios estaban buscando para trabajar con mayores resoluciones o hercios.

Esto ha sido posible debido a que las iGPU dan el salto a las nuevas Xe con nombre en clave Gen 12 LP debido a que estas CPU introducen la versión de bajo consumo. Estas nuevas iGPU logran un +50% más de rendimiento frente a la 9 Gen, lo cual es un salto cualitativo nada despreciable.

Rocket Lake specs

En cuanto a los códecs, Intel ha actualizado sus formatos media para reproducir resoluciones 4K a 60 FPS con 12 bits con proporción 4:4:4 y soporte HEVC, VP9, SCC o hasta 4K 60 FPS 4:2:0 en formato AV1. En cuanto a resoluciones, podremos conectar hasta 3 monitores de 4K a 60 Hz o 2 monitores de 5K a 60 Hz.

Pero aquí no terminan las mejoras, puesto que en el apartado de memoria hablamos de un nuevo IMC con divisores síncronos y asíncronos con el BCLK que ahora soportarán hasta DDR4-3200 MHz sin overclock, un aumento considerable desde los 2933 MHz de Comet Lake como arquitectura principal.

Chipset Rocket Lake-S

Además, los jugadores que dispongan de conexiones de alto ancho de banda se podrán beneficiar de la compatibilidad con las nuevas tarjetas de red Ethernet 2.5G basadas en Foxville, lo que asegura el mejor rendimiento y menor latencia de la historia, maximizando así el ping. Al mismo tiempo, dispondremos de Wi-Fi 6E bajo las tarjetas AX201 GiG+ de alto rendimiento, para que no perdamos ninguna partida por LAG o desconexión por falta de cobertura.

Por lo tanto, estamos ante la mejor generación de procesadores para gaming de prácticamente la última década, con mejoras en todos los aspectos clave que puede necesitar cualquier jugador, sea principiante o experimentado, incluso profesional. En rendimiento de esta nueva 11ª generación se ha disparado frente a la 10ª generación, las novedades están presentes en todos los apartados y se mantiene la compatibilidad con las placas base LGA 1200. Por todo ello, consideramos que efectivamente la actualización a esta 11ª generación de procesadores Intel Core Rocket Lake-S merece y mucho la pena.