¿Por qué es importante la tasa de refresco en los monitores gaming?

En el mercado existen una gran cantidad de tecnologías relacionadas con nuestros monitores y televisores. Todas ellas bajo nombres comerciales como VRR, Adaptative Sync, AMD FreeSync y NVIDIA G-SYNC. Todas ellas con la misma utilidad en apariencia, pero con ciertas diferencias sutiles. Veamos, por tanto, las tecnologías de tasa de refresco variable.

Los primeros sistemas de videojuegos eran tan rudimentarios que carecían de VRAM y aprovechaban la persistencia visual en la que se basaban las pantallas de tubos de rayos catódicos para ir generando la imagen en pantalla al compás del haz de electrones. Sin embargo, a medida que el coste de la memoria de vídeo fue disminuyendo, se pasó a renderizar primero en el búfer de imagen para luego transmitirla a la salida de vídeo.

¿Por qué necesitamos las tasas de refresco variable?

Este proceso aún dura a día de hoy y debido a que la imagen no se genera a la misma frecuencia que la del monitor, se acaban produciendo lo que llamados artefactos de imagen como el tearing. Que se produce cuando hay un desfase en la señal entre el dispositivo que emite la señal de vídeo, la tarjeta gráfica y el que genera la imagen, qué es la pantalla o el monitor.

¿La solución a los problemas derivados de esta falta de sincronización? Pues hacer algo que hacían las viejas salidas VGA, es decir, darle a la tarjeta gráfica el control de los tiempos de cada fotograma en cuanto a sincronización horizontal y vertical al dispositivo que emite la señal de vídeo. De esta manera la señal se encuentra totalmente sincronizada y no hay problemas derivados de la misma. Esta medida no solamente sirve para evitar el screen tearing, que es el error visual que se ve en la imagen de arriba, el tartamudeo de imágenes o también llamado stuttering, que consiste en que el último fotograma se repite a mucha velocidad y un retraso no deseado de la señal o Input Lag.

tearing

¿Qué tecnologías existen de tasa de refresco variable?

No obstante, en vez de existir un estándar, se han creado varias tecnologías de tasa de refresco variable que buscan solucionar el problema. Esto ha acabado por aumentar la confusión entre los compradores, ya que no solo dificulta la compra de un monitor, sino también de la tarjeta gráfica que vamos a utilizar con nuestro PC. Y es que han aparecido dos tipos de estándares al mismo tiempo. Por un lado, los que dependen del tipo de interfaz de vídeo usado (VESA Adaptative Sync y HDMI FreeSync) y por el otro lado, aquellas tecnologías que dependen de un fabricante de la tarjeta gráfica como es AMD FreeSync Premium y NVIDIA G-SYNC.

Veamos, por tanto, un repaso de cada una de las que existen en la actualidad para que puedas diferenciarlos.

VESA Adaptive Sync

La primera de las tecnologías de tasa de refresco variable que trataremos es la definida por la VESA, la cual se encarga de que los estándares en cuanto a especificaciones de los monitores para ordenador se cumplan. Debido a que existe aún una separación, más que nada burocrática, con el mundo de los televisores, muchos fabricantes de estos últimos no se adhieren la mayoría de veces a los estándares de la Video Electronics Standards Association.

El Adaptative Sync se incluyó por primera vez en la versión 1.2a del DisplayPort y se ha mantenido en versiones posteriores del estándar. Por lo que para su uso hace falta que el dispositivo haga uso de esta interfaz de vídeo, el cual debido a que no es visto en televisiones convencionales hace que muchos juegos no lo aprovechen, ya que los desarrolladores han de procurar que las funciones sean utilizadas por el mayor número de personas posible. Desgraciadamente, las consolas de nueva generación carecen de salidas DisplayPort.

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AMD FreeSync

La tecnología FreeSync de AMD es un caso descarado de rebranding, puesto que no es otra cosa que el propio Adaptative Sync que hemos comentado en la sección anterior. Por lo que cualquier tarjeta gráfica Radeon o APU Ryzen puede usar Adaptative Sync. Solo que AMD lo vende bajo su propia marca.

No obstante, AMD se permitió el lujo de hacer una versión extendida bajo el nombre de FreeSync Premium y FreeSync Premium Pro como el soporte para HDR y el Low Framerate Compensation que se basa en añadir fotogramas «fantasma» cuando la frecuencia de refresco de la pantalla está por debajo de los 60 Hz. Sin embargo, la implementación de dichas tecnologías requiere una serie de componentes adicionales en la circuitería del monitor, por lo que no pueden ser aprovechados por los monitores que son compatibles solo con el Adaptative Sync.

Cómo curiosidad, hay algunos monitores y dispositivos compatibles con FreeSync que lo pueden aplicar a través de su interfaz HDMI. También existen monitores de bajo coste capaces de funcionar a 75 Hz de tasa de refresco, pero que son totalmente compatibles con FreeSync, aunque con un problema: funcionan a 48 Hz como tasa de velocidad mínima, por lo que si la GPU retransmite a menos de esa velocidad pueden aparecer artefactos de imagen.

AMD FreeSync Logo tasa refresco variable

G-SYNC

En medio de un ejercicio muy cínico y viendo como su propuesta G-SYNC podría desaparecer por completo desde NVIDIA, se les ocurrió un movimiento de marketing muy similar al de AMD. Darle un nombre al Adaptative Sync del puerto DisplayPort de sus tarjetas gráficas bajo el nombre de G-SYNC Compatible, para así atar mentalmente el protocolo de la VESA con su propia tecnología. Por lo que los de Jensen Huang son tan culpables o más que los de AMD.

Y podemos decir que más por el hecho que un monitor G-SYNC Compatible no significa que tenga el acceso a todas las funciones del estándar G-SYNC, el cual requiere que los fabricantes instalen un módulo especial que les proporciona la propia NVIDIA y que encarece el precio final del monitor y que solo funciona como es obvió con las tarjetas gráficas de la marca. Esto fue lo que creo una enorme polémica, en especial cuando apareció el Adaptative Sync de la VESA y se acabó viendo que no era necesario complicar los componentes del monitor.

Por lo que G-SYNC y G-SYNC Compatible no son lo mismo pese a servir para lo mismo, en todo caso esto obligo a NVIDIA a evolucionar su solución más allá de lo que puede ofrecer el Adaptative Sync y al igual que su rival de AMD añade soporte HDR, de hasta 1000 nits en la versión Ultimate y un Input Lag mejorado.

NVIDIA G-SYNC tecnologías tasa refresco variable

VRR o Tasa de refresco variable para HDMI

Bajo las originales siglas de VRR nos encontramos ante la propuesta de HDMI.org, por lo que nos encontramos ante lo mismo que el Adaptative Sync, pero el puerto HDMI. Esto significa que las consolas de videojuegos podrán aprovechar los monitores y televisores bajo la versión 2.1 del estándar. De paso recordaremos que si tu monitor utiliza una versión anterior del HDMI, entonces no podrás utilizar esta tecnología de tasa de refresco variable.

Por lo que no deja de ser la misma funcionalidad que el Adaptative Sync, pero pensado para la salida HDMI. ¿El problema? Mientras que la solución de la VESA forma parte integral del estándar base, la actualización de los requisitos HDMI 2.1 lo han dejado cómo una solución totalmente opcional para los fabricantes de monitores. Esto se traduce en que si la controladora de la salida HDMI no lo soporta, entonces se han de tirar de otras soluciones para implementarlo, lo cual puede significar un recorte de la potencia de la tarjeta gráfica al tener que ser la tarjeta gráfica la que tenga que aplicar algo que sería trabajo de la controladora de vídeo.

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