El i9-9900KS roza los 100 grados con disipadores de gama alta, necesitará refrigeración líquida

Con los primeros análisis del nuevo procesador Intel Core i9-9900KS, se han acabado de confirmar lo que todos nos temíamos. Y es que el nuevo procesador Intel Core i9-9900KS tiene problemas muy serios de temperatura. Tan serios, que hacen prácticamente necesario usar una refrigeración líquida, para poder contener su escalada de temperaturas. Y esto, sumado al ya de por sí elevado precio de venta de este nuevo modelo.

Intel ha cumplido al pie de la letra lo que había prometido para su nuevo procesador Core i9-9900KS. El nuevo modelo es, de manera efectiva, el procesador más rápido a la hora de ejecutar juegos con él. Una de las mejores cosas que aporta el procesador es que es compatible con todas las placas base desarrolladas para la 9ª Generación de Intel. Previa actualización de la BIOS. Aunque, nosotros nos guardaríamos bastante de usar este procesador en una placa base de gama baja.

En cualquier caso, no podemos perder de vista que el i9-9900KS no es más que un i9-9900K, al que se le ha sometido a binning en su núcleo. Por tanto, podríamos clasificarlo como un refrito de ese procesador. Es decir, Intel ha ido testando todas las dies que producía hasta encontrar aquellas que eran capaces de alcanzar los 5 GHz sin problemas. Y a un determinado voltaje en su Vcore. El resultado final es, un procesador que sí, alcanza los 5 GHz como Intel promete. Pero lo hace a costa de consumir muchísimo. Y de calentarse todavía más de lo que ya lo hacen los actuales i9-9900K.

El Intel Core i9-9900KS consume 196 W a 5 GHz

Veamos pues, una gráfica que ilustra muy bien lo que decimos.

En la gráfica podemos ver dos comportamientos bien diferentes. La placa base de ASUS sigue a pies juntillas las especificaciones de Intel, y limita la duración del Turbo Boost del procesador a 30 segundos. Tras ello, su frecuencia baja hasta los 4,6 GHz. Pero, por otra parte, la placa de GIGABYTE no respeta las recomendaciones de Intel. Y permite que el Turbo Boost funcione por tiempo ilimitado. Esto hace que la frecuencia del procesador nunca acabe de bajar de los 5 GHz.

Como podéis ver en las gráficas, el consumo del procesador en la placa base de GIGABYTE es desorbitado. 196 W a plena carga es una auténtica barbaridad. No es por tanto de extrañar que el procesador no se pueda refrigerar por aire. En otros artículos que hemos visto, las temperaturas con disipadores por aire, llegaban hasta los 100 ºC, que son el límite antes que el procesador comience a hacer throttling y bajar sus frecuencias. Esto va a obligar a sus propietarios a usar una refrigeración líquida para poder extraer todo el rendimiento de estos procesadores.

Por tanto, dado que el precio de este procesador en España es de unos 600 euros. A esto habría que sumarle otros 100 o 150 euros para ponerle una buena AIO que lo mantenga fresco.

Sí, indudablemente el Intel Core i9-9900KS es el mejor procesador para juegos que existe ahora mismo. Pero su mercado posible va a ser extremadamente reducido. Por el precio, porque su diferencia de rendimiento con otros modelos no es tan grande. Y, sobre todo, porque existen mejores opciones dentro de los catálogos de la propia Intel y de AMD.