Optimizar la Xbox Series S, ¿es solo bajar la resolución y texturas?

Optimizar la Xbox Series S, ¿es solo bajar la resolución y texturas?

Rodrigo Alonso

El conocido juego Control ha sido recientemente actualizado para beneficiarse de las ventajas de rendimiento de la nueva generación de consolas, pero en una entrevista a IGN, el director de comunicaciones Thomas Puha ha reconocido que la optimización del juego para Xbox Series S ha consistido simplemente en bajar la resolución e incluir texturas de menos calidad. ¿Es esta la optimización que podemos esperar en el resto de juegos de esta consola?

Todos tenemos claro que, de las tres consolas de nueva generación que han sido lanzadas al mercado, la Xbox Series S es la que menos rendimiento tiene de todas. Ya en el pasado hemos hablado de que algunos desarrolladores se quejaron porque cuando desarrollan un juego, deben hacerlo teniendo en cuenta el rendimiento esperado en la consola de menos potencia y que, por lo tanto, la Xbox Series S pone el listón demasiado bajo y limita el potencial de sus creaciones. Sin embargo, ahora las palabras de Puha nos hacen pensar que la optimización de los juegos en esta consola de Microsoft podría consistir, simple y llanamente, en reducir la resolución nativa y la calidad de las texturas.

La optimización de los juegos en Xbox Series S

«La Xbox Series S, bueno, no es muy distinta de las consolas de generación anterior donde el sistema con las especificaciones más bajas termina dictando algunas de las cosas que tenemos que hacer porque tu juego debe ejecutarse en dicho sistema, ¿no? Es muy fácil decir que simplemente reduces la resolución y la calidad de las texturas y listo, pero no es tan simple como eso».- comienza diciendo Thomas Puha, de Remedy.

Xbox Series S

«Suena bien cuando lo dices, pero cada motor gráfico está hecho de una manera diferente. No es como cuando un gamer dice «¡Mira todo lo que puede hacer este motor gráfico!», porque la cosa depende… el motor gráfico puede estar mucho más vinculado a la CPU o a la GPU y en Control el motor gráfico requiere mucha potencia de ambas porque tenemos muchas físicas, así como efectos de trazado de rayos. Eso hace una gran, gran diferencia y muy especialmente en Xbox Series S».

Puha continuó diciendo que en realidad debería ser más fácil tener en cuenta la Xbox Series S a la hora de desarrollar un juego nuevo, es decir, los desarrolladores deben tener su hardware en mente a la hora de hacer el juego de cero, y esto es mucho más fácil que optimizar un juego ya hecho para una nueva generación de consolas. También admitió que el estudio ve un listó mucho más bajo por culpa de las especificaciones de la consola, aunque recordó que tener más plataformas (como PC) hace que todo el proceso sea muy complejo para su equipo de desarrollo, ya que deben optimizarlo para varias plataformas.

La Xbox Series S, un lastre para los juegos next-gen

Remedy es solo uno de los muchos desarrolladores que se han quejado de la potencia de Xbox Series S, consola que está limitando el potencial de sus títulos. Cuando desarrollan un nuevo juego, deben tener en cuenta el hardware menos potente para el que va a ser diseñado (en este caso obviamente la consola blanca de Microsoft) y esto hace que se vean muy limitados a la hora de poder incluir más texturas, trazado de rayos, etc. Debemos tener en cuenta que cuando se desarrolla un juego para consolas, éste está optimizado para un hardware en específico.

drivers AMD Radeon

Realmente, ya comentamos que la solución podría ser simplemente incorporar un menú de ajustes gráficos en los juegos de consola de igual manera a como se hace en PC, mediante el que sea el usuario quien decida qué ajustes gráficos activar y cuáles desactivar para obtener el balance deseado entre calidad visual y rendimiento. Esto lleva años haciéndose en PC, y ahora más que nunca debería ser muy sencillo dado que la arquitectura de las consolas de nueva generación es la misma que la de PC. Otra alternativa sería desarrollar el juego con los ajustes óptimos para las consolas más potentes, y crear un perfil con menor resolución y texturas de más baja calidad para cuando se ejecute en Xbox Series S.

Lo que a todas luces es un hecho es que la Xbox Series S está resultando un lastre para los desarrolladores de juegos, y deberán buscar una solución rápidamente porque si esto está lastrando el desarrollo y el potencial de los juegos de nueva generación, al final va a terminar perjudicando a la industria y podría darse el caso de que algunos desarrolladores decidan lanzar juegos «no compatibles con Xbox Series S», obligando a que sea Microsoft la que de el siguiente paso.