¿Merece la pena poner un SSD en un PC que no tiene ni SATA 3?

Si estás pensando en reemplazar el disco duro de tu ordenador y la interfaz del mismo es SATA-2, seguramente te preguntaras si merece la pena instalar un SSD, ya que la interfaz SATA-2 no permite aprovechar todo el ancho de banda que proporcionan esto discos. La realidad no es así y te vamos a explicar los motivos por los cuales es recomendable instalar un disco SSD.

Ya sea porque te planteas aumentar la capacidad de almacenamiento de tu ordenador, el disco duro del mismo este empezando a fallar o ya lo haya hecho, lo más seguro es que te hayas planteado comprar un SSD. Pero si eres una de esas personas que tiene un ordenador con interfaz SATA-2 te habrás echado atrás, ya sea porque pienses que no puedes instalar uno o porque la baja velocidad de dicha interfaz no permita aprovechar las ventajas de los discos sólidos.

Un SSD siempre es mejor que un disco mecánico

SSD HDD

Hay varios motivos por los cuales un disco solido es mucho mejor que uno mecánico, entre las cuales se incluyen las siguientes:

  • Un disco sólido no tiene parte móviles por lo que tiene menos posibilidades de romperse.
  • Los discos sólidos no están divididos por sectores, esto significa que el tiempo de acceso a todos los datos es siempre el mismo.
  • Un disco sólido permite tiempos de acceso menores a los datos.

Pero si hablamos de colocar un SSD en una interfaz SATA-2, la cual no supera los 150 MB/s de ancho de banda de transferencia, lo primero que nos viene a la cabeza es la siguiente pregunta: ¿qué ventajas supone instalar un disco de esas características en una interfaz de esa velocidad de cara al rendimiento? No vas a hacer que el disco vaya más rápido que esa interfaz, pero tu ordenador va a ir más rápido que con el clásico disco mecánico.

Acceso secuencial vs Acceso aleatorio

Acceso aleatorio y secuencial

Los datos se ordenan en memoria de manera secuencial, tanto en la RAM como en el disco, esto es debido a que los programas se ejecutan por lo general de manera secuencial. Pero dado que en los programas hay saltos a otras líneas de código, ya sea porque hay un bucle o una condicionan en el código o porque la CPU pasa a ejecutar otro programa o hilo de ejecución. Por lo que la velocidad de acceso aleatorio se vuelve en el elemento más importante de cara al rendimiento.

Pistas Disco Duro

Es en los accesos aleatorios al disco es donde un SSD tiene ventaja sobre un disco mecánico, el motivo de ello es que los discos mecánicos guardan los datos en diferentes sectores del disco, los cuales tienen diferentes velocidades de acceso. Esto significa que la velocidad de acceso de un dato que se encuentre en las pistas interiores será diferente a la velocidad de acceso de un dato en las pistas exteriores.

En un disco sólido en cambio, la velocidad de acceso a todos los datos almacenados es siempre la misma, por lo que el rendimiento será constante y la CPU siempre accederá a todos ellos a la máxima velocidad de acceso y latencia posible.

¿Puedo instalar un SSD en una interfaz SATA-2?

SATA-2 SSD

Por supuesto, incluso puedes instalarlo en una interfaz SATA de primera generación, ya que la interfaz SATA es retrocompatible, por lo que si tienes un disco SSD para interfaces SATA-3 no tengas dudas en utilizarlo si tu PC tiene una interfaz SATA-2 o SATA-1, que te funcionará sin ningún problema, eso si, con menor velocidad de transferencia.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que si tienes un PC que ya tenga unos años entonces existe el problema que el disco duro de tu ordenador empiece a fallar de un momento y un disco SSD al no tener el problema de las piezas móviles resulta ideal si quieres seguir utilizando ese PC.

Por eso, si tienes una bahía SATA-2 libre en tu PC, ya sea portátil o sobremesa, no tengas dudas en colocar un SSD con interfaz SATA y empezar a utilizarlo como disco duro de tu ordenador, le darás una segunda vida a este y tus programas ganaran en rendimiento.