¿Realmente hace el Feedback Háptico los juegos más inmersivos?

El feedback háptico se ha convertido en una de esas palabras de moda que se está convirtiendo en sinónimo de PS5, y hasta cierto punto de Xbox Series X también. Para Xbox One y PS4 vinieron los cánticos de 4K y 60 FPS y, ahora, mientras miramos a las consolas de nueva generación hay otras frases mucho más complicadas sobre las próximas grandes innovaciones en tecnología de juegos como el trazado de rayos y el feedback háptico, y de este último os vamos a hablar en el día de hoy.

Mientras que el trazado de rayos busca mejorar la fidelidad visual y el aspecto general de los juegos, realzando el realismo de texturas, sombras y reflejos de luz, la retroalimentación háptica consiste en agregar realismo a la forma en la que se sienten los juegos (no emocionalmente como es obvio, sino en forma de feedback físico en el controlador u otros periféricos de una manera más matizada y realista que la vibración tradicional de los mandos de juego).

Pero empecemos por el principio, que es explicar en qué consiste esta palabra de moda que en teoría mejora la vibración tradicional de los controladores de juego (ya que no es solo para mandos, sino también para volantes y otros periféricos).

¿Qué es el feedback háptico?

Cualquier gamer, o cualquiera que tenga un teléfono móvil, estará bien versado en el arte de la retroalimentación mediante vibración. Ya sea que estés recibiendo un Whatsapp o una llamada, experimentando el retumbar de tu ametralladora mientras disparas en un FPS o chocando con otro vehículo en un juego de carreras, esa sensación de vibración y su intensidad es muy familiar para todos hoy en día.

El problema radica en que la vibración tradicional está en un solo nivel, con poca o nula variación en cuanto a niveles de intensidad independientemente de su causa.

Vibradores mando PS4

Ahí es donde entra el feedback háptico, que consiste en simular de una mejor manera cómo se sentiría el tocar o interactuar con algo en la vida real, permitiendo vibraciones más precisas que ayudan a representar mejor lo que está sucediendo en los juegos. En lugar de las explosivas vibraciones de los mandos que teníamos hasta ahora, el feedback háptico permite que haya mucha más sutileza, desde el delicado chapoteo de las gotas de lluvia hasta una gran explosión que estremece hasta las paredes.

Si bien es probable que no veamos de inmediato algunas de las mejoras visuales que vienen con PS5 y Xbox Series X como la resolución 8K por ejemplo, los beneficios de la tecnología háptica sí que son inmediatos. Su objetivo es aumentar tu inmersión en los juegos, permitiéndote sentirte más físicamente conectado a lo que estás haciendo mientras juegas.

PS5 DualSense feedback háptico

Dicho de otra manera, esta frase tan rimbombante como es el feedback háptico consiste en que han mejorado mucho los motores de vibración de los mandos y periféricos, haciendo que los desarrolladores de los juegos puedan adaptar de una manera muchísimo más precisa la intensidad y frecuencia de las vibraciones e incluso de qué manera vibran para hacer sentir de verdad a los jugadores lo que está sucediendo en sus juegos.

Entonces, ¿mejora la sensación de inmersión?

Jeevan Aurol de Razer, quien ha trabajado con la tecnología HyperSense háptica de la compañía, explicó que los beneficios del feedback háptico son fácilmente palpables para cualquier jugador, especialmente porque es «mucho más sencillo que las imágenes o el sonido. La tecnología visual y de audio suele ser muy subjetiva, dependiendo de lo sintonizado que esté el usuario con las diferencias sutiles, pero cuando se trata de feedback háptico, es algo que el usuario siente».

El audio posicional ya nos ayuda a percibir de dónde vienen los sonidos, y si esto se ve combinado con una experiencia táctil, que el usuario puede sentir en sus propias manos, ayuda sin lugar a dudas a que la sensación de inmersión en los juegos sea mucho más intensa. Por lo tanto, respondiendo a la pregunta, la respuesta es que sí, el feedback háptico ayuda a mejorar la inmersión, aunque hay que tener en cuenta que esto al final depende del «cariño» que el desarrollador del juego le haya dado a esta característica.