Así puedes cambiar los hercios de tu monitor gaming para ganar rendimiento

Una de las múltiples características que poseen los monitores gaming. Estriba en que los hercios de su tasa de refresco vertical son superiores a los 60 Hz de los monitores normales. Esto, unido a tecnologías como el AMD FreeSync o el NVIDIA G-SYNC, mejora la experiencia de juego de los usuarios. De manera considerable. Pero, para poder disfrutar de esta característica, antes deberemos de activarla en nuestro sistema operativo. Eso es lo que vamos a discutir ahora en este tutorial.

Desde el principio, los monitores para PC han tenido una tasa de refresco vertical de 60 Hz. Este es un parámetro que ya se empleaba en los antiguos monitores CRT. Sin embargo, los más modernos monitores gaming tienen una tasa de refresco que es ampliamente superior a estos 60 Hz. Dado que, en algunos modelos, esta puede ser hasta 4 veces superior a esta cifra.

Ya todos sabemos que, gracias a estas tasas tan elevadas. Y, en combinación con las tecnologías que hemos citado al comienzo del artículo. La calidad de la imagen que disfrutamos en los juegos es bastante superior. Por principio, podemos eliminar el tearing de la imagen.

Pasos para cambiar los hercios de la tasa de refresco vertical de tu monitor gaming

Lo primero que vamos a hacer para cambiar los hercios es hacer clic derecho en el escritorio, y seleccionar «Configuración de pantalla».

En la pantalla que se nos abrirá, buscaremos la opción de «Configuración de pantalla avanzada». Esto nos llevará a otra pantalla.

En ella, seleccionaremos la opción «Mostrar las propiedades de adaptador de pantalla».

Aquí seleccionaremos la pestaña de «Monitor». Y en esta pestaña ya podremos seleccionar los hercios que queremos emplear para nuestro monitor. Una vez seleccionado este parámetro, solo deberemos presionar «Aplicar». La pantalla se pondrá en negro durante uno o dos segundos (no hay que asustarse por ello). Y, cuando vuelva la imagen, inmediatamente notaréis la diferencia de tener una tasa de refresco superior a los 60 Hz habituales.

Los hercios también se pueden cambiar desde el panel de control de la gráfica

El método que os acabamos de enseñar es el universal. Es independiente de la tarjeta gráfica que emplee vuestro sistema. Pero, hay que reconocer que no es demasiado intuitivo. El mismo resultado lo podemos conseguir desde el panel de control de nuestra tarjeta gráfica, de una manera más sencilla.

En el caso de una tarjeta gráfica de NVIDIA, lo único que debemos de hacer es abrir el Panel de Control y seleccionar la opción «Cambiar la resolución».

Como veréis, a la derecha del recuadro de las resoluciones, está la opción que nos permitirá cambiar los hercios de la tasa de refresco vertical. Bajo el epígrafe «Frecuencia de actualización».

Como podéis ver, este método es bastante más sencillo de utilizar que el anterior descrito.

Recordad que, aunque vuestro monitor soporte una mayor tasa de hercios de refresco, eso no significa que sea compatible con las tecnologías de mejora de imagen de vuestra tarjeta gráfica. Por ejemplo, aunque el monitor AOC Q3279WG58 de la imagen es compatible con AMD FreeSync, la tarjeta gráfica NVIDIA GeForce GTX 980 que usa este equipo, no es compatible con esa tecnología de mejora de imagen. Aun así, hay una mejora considerable en la calidad de imagen en la pantalla.