En el futuro, ¿puede AMD competir y seguir el ritmo de Intel y NVIDIA?

En el futuro, ¿puede AMD competir y seguir el ritmo de Intel y NVIDIA?

Javier López

Aunque no lo parezca, AMD tiene un futuro más que complicado que nada va a tener que ver con lo que estamos viendo actualmente. Intel y NVIDIA van a presentar este 2020, si no todo, parte de su arsenal tanto para gaming como para servidores o centros de Deep Learning. El mal llamado Tick Tock va a pillar a contrapié a AMD y lo peor no parece esto, sino que ambos rivales han visto que los de Lisa Su son una amenaza real. ¿Podrá seguir el ritmo en la eterna lucha AMD vs Intel vs NVIDIA?

Todo son alabanzas hacia AMD, una empresa mucho más pequeña que Intel y NVIDIA y que sin embargo les está poniendo las cosas difíciles a ambas en casi todos los segmentos del mercado. Pero si analizamos la situación, hay un cúmulo de adversidades que tiene que solventar Lisa Su para mantener el nivel.

Sus dos rivales van a ir con todo en 2020 y 2021, ¿es posible competir con menos recursos cuando te consideran una amenaza?

AMD vs Intel vs NVIDIA, los de Lisa Su, ¿entre el intento y el éxito?

AMD

Esta semana ya adelantamos que Intel va a lanzar su plataforma Sapphire Rapids con DDR5 por delante de AMD, lo que en servidores va a ser una diferencia más que sustancial frente a las opciones de EPYC que hay en el mercado.

Y es que, aunque incluyan menos núcleos, el ancho de banda va a ser tan sumamente definitorio que tornará la balanza a un lado de nuevo. Milán llegará sin DDR5 y previsiblemente con el mismo número de núcleos, pero con un salto de frecuencia que podría ser leve, aunque con cambios en su arquitectura gracias a Zen 3.

No parece ser suficiente para competir con la plataforma de Intel y mucho menos de cara a 2022, donde su rival estrenará los 7 nm, mientras AMD da el salto ahora sí a DDR5 con Genoa y Zen 4.

En el entorno de escritorio/portátil AMD tendrá que enfrentar un nuevo golpe con Tiger Lake-U, Rocket Lake-S y más tarde ya en 2021 Meteor Lake-S, todo en apenas un año, mientras que los rojos tendrán solamente Zen 3 en el mercado.

En el mercado portátil tienen perdida de nuevo la batalla hasta nueva orden, en escritorio serán muy competitivos, pero Rocket Lake-S será el mayor cambio desde Skylake en Intel, por lo que genera bastantes dudas sobre lo que podrán ofrecer. El problema es que Meteor Lake llegará poco tiempo después a 7 nm, directo para competir con Zen 4 y ahí sí que AMD puede enfrentar problemas.

El mercado de GPUs no es tan «optimista» como el de CPUs

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Si ya hay ciertas dudas de si AMD puede aguantar el increíble ritmo que va a imponer Intel, principalmente para sacarse de en medio los 10 nm iniciales y pasar lo antes posible a sus 7 nm, lo que veremos en GPU es todavía un reto mayor que la guerra con los azules.

NVIDIA tiene ventaja, mucha, pero a este problema se le va a unir Intel con sus GPU Xe, las cuales son toda una duda y los datos filtrados son una de cal y otra de arena. Suponiendo que no puedan competir contra la gama alta ni de unos ni de otros por ser los novatos en arquitecturas escalares, Intel seguro que peleará por la gama media y baja, principal baluarte de AMD hasta ahora.

En gama alta NVIDIA lanzará Ampere y parece que Hooper está ya lista a 5 nm con Samsung y sus nuevos transistores GAA (Nanosheet). RDNA 2 será sin duda competencia para Turing, pero no lo parece para Ampere según las especificaciones que hemos visto hasta ahora.

La gama media y baja será una guerra que AMD puede perder si Intel ofrece unos precios de derribo por tener su propia producción y controlar todo el proceso de creación del chip hasta la tarjeta. Además, sabemos que Intel lo va a intentar debido a las declaraciones que vertió Swan en su momento. No esperan estar peleando en esta primera generación por el mayor rendimiento, pero sí por el rendimiento/precio.

Mayor rentabilidad es igual a mayores costes para el usuario

AMD-Ley-de-Moore-coste-cpu

Por último, AMD está en pleno proceso de cambio de ingresos y costes. Genera ingresos y beneficios, pero no los suficientes para equiparse a sus dos rivales, los cuales juegan con márgenes mucho más grandes.

Lisa Su dejó entrever que este será el enfoque de AMD en el futuro, por lo que los precios tenderán a subir para comenzar a generar más beneficios y poder invertir cada vez más recursos en I+D. En definitiva, AMD dejará de ser una opción tan barata para convertirse en una opción que rivalice en precio con su rival mientras sus productos determinen un rendimiento igual, similar o superior al de Intel (CPUs y GPUs) y NVIDIA (GPUs).

Sin duda es el enfoque correcto, pero la legión de seguidores que ostenta normalmente ve a AMD como la opción del pueblo. Igualar precios a igual rendimiento o similar no es una opción que actualmente sea factible para AMD, principalmente porque sus rivales ofrecen una plataforma mucho más sólida, con mejor software y mucho más pulida.

Por lo tanto, este proceso puede que lleve bastantes años hasta completarse, donde es posible que en la próxima década AMD consiga productos tan redondos como los de sus rivales en términos generales. Entre tanto seguirán intentando ofrecer más por menos, principal argumento que les da ventas, así como adaptarse a las necesidades de grandes empresas para robar cuotas donde sus rivales a veces ni intentan competir por los escasos márgenes.

¿Veremos a AMD como una marca premium? ¿Este nuevo enfoque cuánto repercutirá en sus precios? ¿Se unirá a la pelea ARM como posible sucesor en precios bajos? Una década es una eternidad en este sector, pero lo que está claro es que todos están apretando el acelerador y AMD tendrá que moverse rápido si quiere mantenerse en la pelea, nada fácil si comparamos números, es un David contra Goliat de manual donde será difícil que salgan victoriosos más allá de asestar algunos golpes.