¿Merece la pena comprar un procesador desbloqueado para hacerle overclock?

¿Merece la pena comprar un procesador desbloqueado para hacerle overclock?

Juan Diego de Usera

Aunque no tanto en el caso de los procesadores de AMD (dado que todos se les puede hacer overclock), muchos usuarios de la plataforma Intel no dudan en comprar modelos destinados al overclock. Hablamos de la famosa serie «K» de Intel, como bien sabréis. Sin embargo, muy pocos usuarios son los que realizarán el overclock. Y, aunque son más caros que los modelos normales, no dudan en comprarlos. ¿Realmente merecen su compra?

El overclock de los procesadores es algo que lleva existiendo casi desde que existe la plataforma del PC. De hecho, en este campo ha habido auténticas joyas de procesadores que eran capaces de doblar sus frecuencias de funcionamiento con el overclock. Desde siempre, el overclock de los procesadores era una manera bastante barata para los usuarios para intentar mantener sus configuraciones de hardware el máximo tiempo posible.

Tanto AMD como Intel sacan sus chips preparados para hacer overclock; de hecho, Intel hace ya más de 10 años que vende procesadores específicamente desbloqueados en sus multiplicadores. Esto comenzó a suceder cuando la arquitectura Core dejó de hacer uso de buses independientes entre ellos.

Por su parte, todos los procesadores AMD Ryzen llevan los multiplicadores desbloqueados. En AMD, quien define si un procesador se puede overclockear o no, es la placa base. El chipset que monta, para ser más precisos.

¿Qué nos puede aportar un procesador desbloqueado?

De serie, en el caso de Intel, un procesador desbloqueado suele venir con mayores frecuencias. Pero las diferencias de frecuencias no son realmente muy significativas.

Por ejemplo, el Intel Core i7-9700 es la versión bloqueada del Core i7-9700K. El modelo bloqueado tiene una frecuencia base de 3.0 GHz y un Turbo Boost que llega hasta los 4,7 GHz. El modelo desbloqueado tiene una frecuencia base bastante mayor (3,6 GHz), pero su Turbo Boost solo llega hasta los 4,9 GHz. Es decir, solo 200 MHz extra.

Es por ello que ambos modelos de procesadores están muy parejos en su rendimiento, si no se le hace overclock al procesador de Intel.

¿Qué inconvenientes trae consigo el overclock de un procesador?

Hacerle overclock de verdad a un procesador no es cuestión de tocar tres parámetros en la BIOS de nuestra placa base y ya está, sino que es un proceso es algo más complejo. En principio, es un proceso más caro por todo lo que se requiere para hacerlo decentemente:

  • Un procesador desbloqueado, que en Intel son más caros que los bloqueados. Por el contrario, con los Ryzen no tenemos ese problema.
  • Una placa base con chipset preparado para overclock. En AMD podemos hacer overclock en sus 3 chipset, pero Intel solo deja tal posibilidad a la gama entusiasta.
  • El sistema de refrigeración no puede ser de stock. Podemos optar por un disipador de torre más potente, como por un kit de refrigeración líquida.
  • Se recomienda una pasta térmica de mayor calidad para evitar sobrecalentamientos, como la degradación de la vida útil.

Hay muchos usuarios que prefieren recurrir al uso de sistemas de refrigeración líquidas. Ya sea a medida o de tipo AIO. Sin embargo, este tipo de refrigeraciones son bastante más caras que un disipador. Y traen asociados otra serie de problemas diferentes a los disipadores por aire. En el caso de los kits AIO se ha avanzado bastante, pero los kits custom requieren muchos conocimientos, como cierta dedicación para que las cosas no salgan mal.

Por otro lado, un procesador al que se le hace overclock siempre va a consumir bastante más energía. Por tanto, se va a calentar y consumir bastante más que los modelos que no tienen overclock. Lo que significa que hay que usar sistemas de refrigeración más potentes. Todo es un suma y sigue de gastos.

¿Merece la pena un procesador con multiplicadores desbloqueados?

Lógicamente, si no sabéis hacer overclock, os diríamos que no merecen la pena. Por otro lado, es una práctica que ha evolucionado muchísimo gracias a Intel y AMD, como a los fabricantes de soluciones de refrigeración. En consecuencia, tenemos procesadores mejor preparados para overclock y refrigeraciones más potentes que permiten sacar más aire caliente en menos tiempo.

Existe un detalle muy importante que no hemos tratado respecto al overclock: el silicio de la CPU. Es posible que hayáis oído hablar de «la suerte del silicio«, y es que cada chip tiene una solución de silicio única y diferente. Algunos pueden tener suerte y adquirir lo que popularmente se llama un «chip pata negra«. Éste vendría con una mejor solución de silicio, que, a fin de cuentas, ofrece mayor capacidades de overclock.

Es una lástima que un chip «pata negra» no se aproveche haciendo overclock, pero es algo que no se puede evitar: puede tocarle a una persona que no quiera hacer overclock. Y sí, para conseguir un chip de este tipo solo hay que tener suerte, no hay que pagar más dinero, ni nada por el estilo.

Creo que solo hace falta sentido común: si no sabes hacer overclock, ni quieres, no te compres un procesador desbloqueado. Es cierto que hay mucha gente que no lo hace, pero se compra un chip desbloqueado porque ofrece una frecuencia superior. Sin embargo, nuestra recomendación es que no lo hagáis y escojáis una opción que venga desbloqueada. Aquellos que sí que quieran hacer overclock, sí que optarán por esta clase de chips; es más, creemos que se pueden aprovechar mucho si tenemos una buena refrigeración, como si vivimos en un sitio más frío de lo normal.