Así puedes mejorar la temperatura de tu procesador al usar un thermal pad

Por diversos motivos es posible que queramos instalar uno o varios thermal pads en nuestro procesador o GPU. Pero para lograr un rendimiento óptimo en cuanto a temperatura debemos tener una serie consideraciones a la hora de su instalación. Por ello y en busca del mejor resultado en este artículo veremos cómo mejorar el rendimiento térmico de nuestro procesador siguiendo una serie de sencillos pasos a tener en cuenta.

No todos los thermal pads son iguales, es una obviedad, pero al mismo no todas las instalaciones se realizan de la misma forma.

Existen diferentes tipos de instalación que nos harán duda sobre cómo aplicar nuestro thermal pad o simplemente qué tipo de thermal pad es el adecuado. Este tipo de instalación es la referente a los portátiles, los cuales están llegando en los últimos tiempos con unos thermal pads bastante diferentes al resto, mucho más blandos con temperatura y algo más duros cuando se les deja de aplicar grados.

Elegir bien el tipo de thermal pad marca la diferencia

Thermal Pads para procesador

Si estamos ante un PC de escritorio, las opciones suelen ser más sencillas, ya que por norma no incluyen thermal pads de serie, mucho menos si el equipo lo hemos montado nosotros. Por ello, en este tipo de PC hay que tener unos detalles distintos en cuenta frente a los portátiles.

En primer lugar, tenemos que hacer pruebas de presión entre IHS y disipador/bloque. Este tipo de pruebas deben hacerse con pasta térmica a poder ser, ya que lo que pretendemos es ver las desviaciones que puedan tener ambos componentes.

Thermal Grizzly Carbonaut thermal pads

Extendiendo la pasta térmica en una capa extremadamente fina y uniforme, para después instalar el disipador/bloque y retirarlo una vez terminado su anclaje, podremos ver el contacto entre las dos superficies. Si dicho contacto es bueno, podremos instalar un thermal pad de baja densidad y grosor, incluso una lámina si es necesario.

En cambio, si hay demasiados huecos en la marca que deje la pasta térmica, la presión no es igual en todos los puntos o simplemente no toque dicho disipador/bloque en algún punto en concreto, es hora de plantearse o bien dejar la idea de un thermal pad, o bien escoger un modelo que contenga un grosor mayor y menor densidad, lo que compensará dicho problema.

Thermal pads para portátiles

Fujipoly-Ultra-extreme-notebook

En portátiles podemos encontrar un problema aún mayor, ya que la densidad de los thermal pad que se emplean actualmente no es fija, sino que como hemos explicado, varía con la temperatura en un pequeño porcentaje.

Pero esta diferencia de densidad arroja un problema mayor, ya que produce una diferencia de altura que debemos tener en cuenta para no interferir en el sistema de disipación y sus anclajes, donde lo último que queremos en un portátil es forzarlos.

Por ello, tendremos que medir el grosor del thermal pad cuando este esté frío, y calcular aproximadamente la compensación en distancia frente a cuando está caliente.

Fujipoly-Ultra-Extreme-densidad

Así, podremos elegir un thermal pad con un grosor correcto y que flexe lo suficiente como para sustituir al de serie, pero con mayor rendimiento.

Normalmente, cuanto mayor W/mK tiene un thermal pad es menos denso y más proclive a ceder. Marcas como Fujipoly y su gama ultra extreme son perfectas para este tipo de usos.

Teniendo estos datos en cuenta podremos elegir el thermal pad correcto y con ello lograremos la mejor temperatura posible para nuestra CPU.