Tras instalar una nueva tarjeta gráfica, ¿qué debemos tener en cuenta?

Los usuarios menos expertos siempre tienen muchas dudas acerca de qué hacer y qué no hacer con su PC cuando se trata de cambiar algún componente. Siempre es mejor pecar de cauteloso antes que de atrevido, sobre todo si de una GPU se trata, porque, ¿qué hay que tener en cuenta tras instalar una tarjeta gráfica? ¿hay algo realmente importante que debamos saber?

En primer lugar vamos a partir de la base de que hemos quitado la tarjeta gráfica del PC y vamos a instalar o hemos instalado ya la nueva. Pero por si no lo habéis hecho aún, lo ideal sería usar DDU antes de retirarla, ya que tiene una opción específica para este tipo de casos.

Igualmente, hay una serie de pautas a seguir si queremos que todo vaya correctamente.

¿Qué hacer tras instalar una nueva tarjeta gráfica?

segunda mano

La respuesta debería ser corta y breve: disfrutarla, pero por desgracia esto no es tan sencillo en muchas ocasiones, aunque con los cuatro apartados que vamos a ver no debería haber complicación alguna.

En primer lugar, hay que asegurarse de que la instalación está correctamente hecha. Aunque lo parezca, muchas veces la tarjeta no termina de encajar bien en la ranura PCIe, así que hay que asegurarse que está completamente insertada y que la tarjeta se encuentre totalmente recta, a ser posible usando algún soporte trasero o reinforce, así no tendremos demasiada presión en el conector y la tarjeta tampoco combará.

Teniendo esto en mente, el siguiente paso es comprobar que los conectores PCIe de alimentación para la GPU estén conectados (siempre que la tarjeta gráfica los tenga claro). No será el primero ni el último que no termina de presionar con firmeza el conector hasta su parte final y la tarjeta o bien no muestra la imagen o bien termina con un olor preocupante a quemado. Recordad que los conectores solo tienen una postura y que no hay que confundir el conector de 8 pines de PSU con el de 8 pines para la GPU.

El software es tan importante como el hardware

Los drivers de NVIDIA diferencian entre sobremesa y portátil

Si no habéis desinstalado los drivers con DDU, es buen momento para hacerlo. Como vimos en nuestro manual, está preparado tanto para la opción de desinstalar driver y retirar la GPU, como para desinstalar driver y reiniciar. Antes de esto es conveniente haber descargado el nuevo driver y en ambos casos no olvidéis deshabilitar la tarjeta de red para evitar que Windows os baje un driver de su repositorio, ya que en ese caso habría que volver a empezar.

Una vez en Windows y tras instalar dicho driver, habilitaremos la tarjeta de red y reiniciaremos el PC, tras lo cual y viendo en el administrador de dispositivos de Windows que todo está correctamente, procederemos a desinstalar el software propietario de la tarjeta si fuese necesario.

Normalmente no lo es, ya que, como mucho, el software debería detectar que si la tarjeta gráfica es de otra marca distinta, no debería habilitar ciertos apartados, como por ejemplo el de iluminación y algún otro de control o monitoreo exclusivo. Esto ocurre mucho con EVGA X1 o ASUS GPU Tweak II y menos con Afterburner.

Si no teníamos software propietario pre instalado, puede ser recomendable instalar el que corresponda con nuestra tarjeta, porque como decimos puede tener alguna opción específica que sea interesante. Tras esto, todo debería funcionar correctamente y a la primera tras instalar nuestra tarjeta gráfica.