¿Qué sucede si tienes un RAID de discos duros y cambias la placa base?

¿Qué sucede si tienes un RAID de discos duros y cambias la placa base?

Rodrigo Alonso

En esta web hemos abordado ya con anterioridad cómo configurar RAID de discos duros tanto a nivel de software como de hardware, y sea de un modo u otro, hay ciertas configuraciones que hay que realizar en la placa base para funcione así que, ¿qué sucedería si tu placa base se estropea y la tienes que cambiar, o si simplemente quieres actualizar tu PC a una nueva plataforma pero quieres mantener la configuración RAID de tu almacenamiento?

Queramos o no, hay ocasiones en las que nos vemos obligados a cambiar un componente de hardware porque este falla, o simplemente porque ha llegado la hora de actualizar a una nueva plataforma. En cualquier caso, si tienes configurado un RAID de discos seguramente te entre la duda de qué pasaría si quieres o tienes que cambiar la placa base de tu equipo, ¿se perderá la configuración del RAID?

Cambiar la placa base teniendo un RAID, ¿qué sucede con los datos?

La información y la configuración del RAID configurado, sea este de software o hardware, se guarda en los mismos discos duros, por lo que la respuesta es que los datos se mantienen indemnes en éstos siempre y cuando tomes algunas precauciones que te vamos a contar en breve.

Por lo tanto, los datos que tengas almacenados en tus discos duros configurados en RAID no se perderá, y esto significa que podrás migrar tu RAID de discos de un PC a otro, siempre y cuando cumplas una serie de condiciones.

Para RAID configurado por hardware

Debes tener en cuenta ciertas condiciones para poder migrar un RAID de discos de una placa base a otra. Para empezar, comprueba que la placa base soporta RAID al nivel al que lo tenías configurado (casi todas las placas base de sobremesa soportan como poco RAID 0, RAID 1 y RAID 5, pero siempre debes comprobarlo). Además, es recomendable que enciendas sin el RAID de discos conectado físicamente el PC con la nueva placa base y realices ciertas comprobaciones:

  • El modo de arranque debe ser el mismo (es decir, si lo tenías en UEFI, no cambies a EFI por ejemplo).
  • El modo RAID está habilitado en la BIOS. Esto es importante porque en la configuración SATA de una nueva placa base, éstos suelen venir configurados por defecto en modo AHCI, así que tendrás que entrar en la BIOS y cambiar estos parámetros a modo RAID manualmente antes de conectar los discos duros al sistema.

Modo RAID

Aunque tuvieras una placa base antigua y hayas comprado una nueva, normalmente no suele haber incompatibilidad entre chipsets en cuanto a los controladores RAID, así que normalmente tras hacer esto ya podrás apagar el PC, conectar los discos físicamente, arrancarlo y al hacerlo verás que aparecerá una especie de asistente diciendo que se ha detectado un volumen RAID. Hay muchas probabilidades de que al hacer esto el sistema te diga que debe reconstruir el RAID, un proceso que suele durar bastante tiempo y que depende obviamente del tamaño del volumen, pero hay ocasiones (especialmente si has cambiado la placa base por una de la misma marca ya que podría usar la misma controladora) que arranque sin más, como si no hubiera pasado nada.

Para RAID configurado por software

En el caso de los sistemas RAID configurados por software, deberás realizar las mismas comprobaciones que por hardware pero hay un requisito adicional, y es que como hemos dicho la información del RAID se almacena en los propios discos, así que es necesario que el RAID sea en los discos de arranque. En tal caso, tras conectarlos a la nueva placa base y si no ha habido ningún problema, el sistema debería arrancar como si no hubieras cambiado nada, aunque obviamente al cambiar de placa es probable que tengas que reinstalar muchos controladores.

Configurar RAID en Windows 10

En el caso de que el disco de arranque no forme parte del RAID (y que lo tengas como almacenamiento adicional), entonces es muy probable que si no conectas todos los discos desde el principio el sistema se niegue a arrancar y recibas un pantallazo azul diciendo que faltan archivos de Windows para poder arrancar. Por lo tanto, deberás conectar todos los discos y realizar todos los pasos previos que te hemos indicado antes, el sistema debería arrancar también sin problemas aunque igual que antes es probable que al haber cambiado de placa también recibas errores de drivers que tendrás que reinstalar.