Para gaming, ¿es mejor más resolución o mejor frecuencia de refresco?

Para gaming, ¿es mejor más resolución o mejor frecuencia de refresco?

Rodrigo Alonso

A la hora de escoger un monitor para tu PC gaming siempre vas a querer tener la mejor calidad de imagen, la mayor frecuencia de refresco y el menor tiempo de respuesta, pero dependiendo de tu presupuesto no siempre es posible tenerlo todo. Así pues, en el día de hoy te vamos a contar qué es mejor para gaming, si invertir en un monitor de mayor resolución o en uno con más frecuencia de refresco, siempre contando con que no puedes permitirte el tener ambas cosas.

Los gamers somos muy exigentes con respecto al rendimiento y a la experiencia de juego y siempre queremos lo mejor de lo mejor, pero muchas veces el presupuesto se ve limitado y no podemos tenerlo todo. Obviamente lo ideal es tener un monitor de alta resolución, con bajo tiempo de respuesta y alta frecuencia de refresco, pero esos monitores son demasiado caros para la mayoría y muchas veces nos vemos obligados para elegir así que llegados a este supuesto, ¿en cuál de las dos cosas renta más invertir el dinero?

Los cuadros por segundo, el factor crucial para gaming

Antes de entrar en materia con respecto a los monitores, primero debemos explicar qué son los cuadros por segundo, frames por segundo, fotogramas por segundo o simplemente FPS. Esta velocidad de fotogramas en su forma más simple se explica como la manera en la que se muestra el movimiento en la pantalla. Los «fotogramas» son imágenes fijas que muestran información en la pantalla en respuesta al estímulo de entrada. Por ejemplo, si decides apuntar con la mira de tu arma en un juego tipo shooter, presionas un botón o aprietas un gatillo, da como resultado el movimiento en la imagen.

Gaming-Monitor

Esta salida se muestra en una serie de cuadros que se mueven de una imagen a la siguiente lo más rápidamente posible para brindar la mejor experiencia de retroalimentación visual y sumergir al usuario en la actividad. Esa suavidad de movimiento es exactamente la razón por la que la velocidad de FPS es tan importante para los gamers.

Cuando juegas a una tasa de FPS baja, tienes menos fotogramas por segundo en la pantalla en un momento dado, por lo que tu experiencia de juego es más lenta. Esto puede ser un detrimento grave tanto para la experiencia de juego como para la competitividad, especialmente si estás jugando a juegos de ritmo rápido como los shooters o los MOBA donde reaccionar una milésima de segundo tarde puede ser la diferencia entre ganar o perder.

Cuando tienes una baja tasa de FPS, se envían menos fotogramas a la pantalla cada segundo; por ejemplo, cuando se tienen 60 FPS en un juego esto significa que el monitor está representando 60 imágenes distintas (o no) cada segundo, pero si los FPS bajan a 15, en un segundo solo se están viendo 15 imágenes por lo que los resultados son mucho más lentos. También puedes experimentar bajones de FPS que generalmente tienen que ver con falta de información por parte de la tarjeta gráfica, lo cual tiene que ver con el rendimiento, pero en seguida pasaremos a hablar de esto.

La frecuencia de refresco

Para explicar la frecuencia de refresco de modo simple, diremos que se define como la cantidad de veces que se actualiza la información del monitor cada segundo. A diferencia de los fotogramas por segundo, que es el número de fotogramas que la gráfica envía al monitor, la frecuencia de actualización está determinada por el monitor independientemente del número de imágenes que reciba, ya que tiene un máximo que puede mostrar.

Por ejemplo, si tu gráfica es capaz de generar 300 FPS en un juego pero tu monitor solo tiene 60 Hz de frecuencia de actualización, esto significa que solo se actualiza 60 veces por segundo y por lo tanto solo podrás ver 60 de esos 300 cuadros generados por segundo. Así pues, para poder aprovechar las altas velocidades de FPS que las gráficas modernas son capaces de generar, también necesitas un monitor con una alta tasa de refresco. Como ventaja principal, una mayor frecuencia de refresco va a proporcionarte mayor fluidez en la experiencia de juego.

La resolución del monitor

La resolución se puede explicar como el número de píxeles, o su densidad. La resolución que genera tu pantalla es cuántos píxeles individuales (es decir, puntitos de colores) hay en la pantalla en un momento dado, y obviamente esto define en gran medida la nitidez y la calidad que vemos en la pantalla.

Monitor gaming

Al mirar una imagen renderizada a 1080p frente a una imagen con resolución 4K, la diferencia de calidad visual queda patente. Esto se debe a que una resolución 1080p (Full HD, 1920 x 1080 píxeles) tiene 2.073.600 píxeles o puntos de color, mientras que una pantalla 4K (3840 x 2160 píxeles) tiene nada menos que 8.294.400, literalmente el cuádruple de puntos. Esto hace que la imagen sea mucho más definida, ya que el punto de color que en una pantalla Full HD se representa con un solo punto, en un monitor 4K se representa con 4, lo que permite introducir mayores matices y transiciones de color más suaves.

Resolución o frecuencia de refresco, ¿en qué es mejor invertir?

Llegados a este punto debes saber que tanto una mayor resolución como una mayor frecuencia de actualización tienen un impacto en el rendimiento del equipo. Con una mayor resolución estamos obligando a la tarjeta gráfica a sacar un mayor número de píxeles en cada una de las imágenes que genera, mientas que con una mayor frecuencia de refresco obligamos a la gráfica a generar más imágenes por cada segundo. La diferencia entre ambas cosas en términos de rendimiento es que cuando la gráfica ya no da para más, se notan más tirones relativos a la frecuencia de refresco que por la resolución, si bien el coste de una mayor resolución tiene más impacto en el rendimiento.

SDR vs HDR Gaming

Por lo tanto, para decidir si quieres tener una mayor frecuencia de actualización y por lo tanto una mayor tasa de FPS o una mejor resolución y por lo tanto una mejor experiencia en cuanto a la calidad visual, primero debes decidir qué es lo que quieres hacer con tu pantalla.

Si te gustan los juegos multijugador o de deportes electrónicos donde lo que necesitas es mayor fluidez y rapidez y no tanto una mejor calidad visual, entonces te conviene un monitor con mayor tasa de refresco, ya que en este tipo de juegos no es necesaria una alta resolución siempre que puedas ver toda la información que necesitas en la pantalla. De hecho, la enorme mayoría de gamers profesionales de los eSports tienen monitores 1080p con altas frecuencias de refresco.

Sin embargo, si eres alguien a quien le gusta los títulos para un solo jugador o los MMORPG de mundo abierto con impresionantes paisajes y grandes ciudades llenas de gente, entonces una alta resolución podría ser la mejor opción para ti. En este tipo de juegos, y si bien la velocidad de fotogramas sigue siendo importante, todo lo que necesitas es una buena experiencia visual con unos sólidos 60 FPS.