¿Vale la pena comprar un monitor de segunda mano o mejor uno nuevo?

Cuando necesitas o simplemente quieres comprar un nuevo monitor para tu PC puedes verte en la tesitura de que el modelo que quieres se escapa de tu presupuesto, por lo que es lógico recurrir al mercado de segunda mano. Sin embargo, ¿merece la pena comprar un monitor de segunda mano? ¿Qué riesgos entraña? En este artículo te vamos a contar si merece o no la pena comprar este componente de segunda mano y en qué debes fijarte para evitar vicios ocultos o taras en el producto.

El monitor es una pieza fundamental en cualquier PC y especialmente si tienes un PC gaming, ya que de éste depende en gran medida la experiencia de juego. Así, no es lo mismo querer un monitor como pieza principal o como secundario, pues en este último caso puede darte un poco más igual su desempeño o incluso su estado y es posible que simplemente quieras buscar algo cuanto más barato mejor. Sin embargo, a la hora de recurrir al mercado de segunda mano hay algunas cosas que debes tener en cuenta para que la compra no te «salga rana».

Comprar un monitor de segunda mano, ¿merece la pena?

A la hora de comprar un monitor de segunda mano probablemente lo primero que te llame la atención sea el precio. Si ves monitores supuestamente sin estrenar que cuestan solo un 10% más baratos que nuevos, desconfía porque probablemente sean de «procedencia sospechosa», especialmente si te comunicas con el vendedor y te dice que no tiene factura (y por lo tanto, carece de garantía). Por esa diferencia de precio desde luego merece la pena comprarlo nuevo en tienda.

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Y es que la garantía en un monitor de segunda mano debería ser una prioridad, ya que es un componente que lamentablemente suele dar problemas con el paso del tiempo. Ahora bien, si el monitor de segunda mano que te interesa comprar tiene más de dos años entonces no tendrá garantía, y a ese respecto deberías fijarte bien en que el precio de venta merezca la pena porque tenga una rebaja sustancial con respecto a comprarlo nuevo. Un monitor de segunda mano que tenga dos años debería costarte como máximo la mitad de lo que costaría nuevo.

En líneas generales sí puede merecer la pena comprar un monitor de segunda mano siempre y cuando tenga garantía y la rebaja con respecto al precio de nuevo sea sustancial, pero aun así te recomendamos realizar algunas comprobaciones para estar seguro de que el dispositivo no tiene problemas, así que si es tu caso sigue leyendo porque vamos a darte algunos consejos generales al respecto.

¿En qué debes fijarte para acertar al comprar?

A veces encontrarás compradores que son reacios a contestar a tus preguntas o a suplir tus demandas, y si es así debes sospechar porque si por ejemplo se niegan a enviarte una foto real del monitor, es probable que tenga algo que esconder.

Sea como fuere, te recomendamos hacer las siguientes peticiones al vendedor:

  • Que te envíe una imagen del monitor encendido con una pantalla totalmente en blanco; esto te servirá para ver si hay píxeles muertos pero también si el monitor muestra alguna «quemadura» (burn in).
  • Que te envíe una imagen en la que se vean los botones del OSD. Si hay demasiadas marcas o los botones están desalineados es probable que el monitor tenga mucho más uso del que el vendedor dice (o que ha sido bastante maltratado).
  • Que te envíe una imagen de las entradas de vídeo. Así podrás ver si hay alguna en mal estado y que efectivamente tiene las entradas de vídeo que debe, ya que a veces hay diferentes variantes de un mismo modelo de monitor en las que cambian las entradas de vídeo.

Con todo y con eso no puedes tener la total garantía de que el monitor esté bien, pero sin poder probarlo por ti mismo antes de comprarlo es una buena manera de tener una relativa seguridad de que está en buen estado.