Has comprado un disco duro y le faltan gigas, ¿por qué pasa esto?

Has comprado un disco duro y le faltan gigas, ¿por qué pasa esto?

Rodrigo Alonso

Cuando compramos un disco duro o SSD, el fabricante siempre informa de su capacidad: 500 GB, 512 GB, 1 TB… no obstante, una vez que conectamos el dispositivo al ordenador comprobaremos que Windows no nos informa de la capacidad que decía el fabricante, sino bastante menos. ¿Por qué esto es así? Te lo explicamos a continuación.

Los culpables son los fabricantes

Este «problema» no sucede solo en discos duros y SSD, sino que incluso en pendrives USB o discos externos nos vamos a ver en la misma situación. El motivo de que exista esta diferencia radica en la manera en la que los fabricantes publicitan sus dispositivos con respecto a la manera en la que Windows los utilizan. Por otro lado, también hay una pequeña porción de espacio (overhead) que se pierde cuando le damos formato, y que se utiliza para el sistema de archivos, información de arranque, etc., si bien es cierto que esta parte de espacio que perdemos es muy pequeña.

Para un fabricante de dispositivos de almacenamiento, sea un disco duro tradicional, un SSD o un pendrive USB, un KB (Kilobyte) son 1000 bytes, un MB (Megabyte) son 1000 KB, y un GB (Gigabyte) son 1000 MB. En esencia, si el fabricante dice que un SSD tiene 500 GB, la realidad es que contiene 500 x 1000 x 1000 x 1000 = 500.000.000.000 bytes de espacio. En otras palabras, te dice que tiene 500 GB pero la realidad es que tiene 500.000.000.000 bytes.

Si convertimos esto a la manera en la que Windows lo interpreta (que es la correcta, en realidad), un KB son 1024 bytes, un MB son 1024 KB y un GB son 1024 MB. Así, el cálculo siguiendo el ejemplo del SSD de 500 GB es que tendremos 500.000.000.000 dividido entre (1024 x 1024 x 1024), y el resultado nos da 465.66 y no 500 GB.

500,000,000,000 / (1024*1024*1024) = 465.66 GB

Vamos a ver un ejemplo. A continuación podéis ver lo que Windows detecta en un SSD que el anunciante dice que es de 480 GB de capacidad:

El fabricante dice que este SSD es de 480 GB, pero Windows dice que tiene en realidad 447 GB. No obstante, si nos fijamos en el apartado de Capacidad, dice que tiene 480.102.928.384 bytes porque como explicábamos anteriormente, el problema radica en cómo anuncian los fabricantes la capacidad del disco duro, que interpretan los múltiplos por 1000 en lugar de por 1024. Y el resultado de esto es que, en este ejemplo, tenemos en torno a 33 GB menos de espacio real frente a lo que nos decía el fabricante.

¿Se puede hacer algo al respecto?

Lamentablemente, no. Que los fabricantes hayan decidido anunciar la capacidad de esta manera tiene parte de estrategia de márketing y parte de ahorro para ellos en sus procesos de fabricación. Simplemente están interpretando mal una norma que debería ser estándar (como hemos explicado, que 1 MB son 1024 y no 1000 bytes) en su beneficio.

Así pues, tenemos que contar con ello, y saber que cuando por ejemplo compramos un disco duro con capacidad de 1 TB, en realidad vamos a 1000 y no 1024 GB de capacidad. Esto es algo que, para que no fuera publicidad fraudulenta, los fabricantes deberían dejar de hacer, e informar al usuario de la capacidad real que va a tener en su dispositivo. Sin embargo, ya hubo en el pasado denuncias al respecto y los tribunales le dieron la razón a los fabricantes, sentando jurisprudencia, y por lo tanto cualquier reclamación que pudiéramos hacer caería en saco roto.

A modo de curiosidad debéis saber que, en el caso de la memoria RAM, esto no funciona así y si publicitan 16 GB de RAM, tendremos la capacidad real prometida (en este caso, 16.384 MB que son 16 x 1024) y no nos encontraremos con la desagradable sorpresa de que en realidad la capacidad es inferior a lo que debería.