Estos son los tipos de tubo que usan las refrigeraciones líquidas AIO

Estos son los tipos de tubo que usan las refrigeraciones líquidas AIO

Javier López

Seguro que cuando vamos a comprar una refrigeración líquida AIO pensamos en la seguridad, en posibles fugas o en evaporación. Aunque esto es perfectamente comprensible, la realidad es que actualmente las AIO tienen un grado de calidad fuera de toda duda. Uno de los puntos donde más han mejorado ha sido en sus tubos, los cuales ahora usan materiales mucho más avanzados. ¿Qué tipos montan los fabricantes actualmente?

El problema de los fabricantes es que quieren mantener cualquier mejora por norma general en secreto. Si no hay patente de por medio, son muy reacios a publicar sus novedades, y en el mundo de los tubos de AIO las patentes no son precisamente suyas.

Por ello, en las especificaciones técnicas casi ninguna marca da detalles de esto, pero por suerte aquí estamos para desentrañar todo lo que ellos quieren ocultar.

Materiales de los que están hechos los tubos de AIO

En un primer momento puede parecer que hay una cantidad de materiales enorme y que por ello se da tanto secretismo, pero el problema es más simple y al mismo tiempo más complejo, y nos explicamos.

En la actualidad, todos los fabricantes optan por usar solo dos materiales en sus tubos: propileno-etileno fluorado o FEP y un polímero de isopreno que normalmente es un tipo de caucho. La dificultad y donde va destinado el I+D de este apartado no es el tubo en sí mismo, sino en su recubrimiento interno o externo y aquí está todo el problema.

Ninguna compañía especifica dichos recubrimientos, pero sí sabemos con certeza que todos vienen de un derivado del petróleo ya trabajado y optimizado para el líquido que deben de preservar.

Propileno etileno fluorado o FEP

FEP

El FEP es un copolímero formado por hexafluoropropileno y tetrafluoroetileno que es extremadamente moldeable por inyección. Funde a 260 ºC y por norma es muy transparente y resistente, incluso a la luz solar.

La ventaja que tiene en las AIO es que es prácticamente insoluble a cualquier glicol o disolvente y además mantiene su flexibilidad sin deformarse, por lo que como tubo es muy indicado para ciertos fabricantes que vayan a usar líquidos muy extremos.

Además, presenta un coeficiente muy alto de fricción dinámica, por lo que es muy suave y con muy pocas imperfecciones, donde además es un material dieléctrico de por sí. Por último, hay que hablar de su capilaridad, aspecto muy importante en las AIO, donde esta es muy baja.

Polímeros de Isopreno: cauchos

Caucho

Proceden del látex, los que se usa en la industria de la refrigeración líquida AIO no son de origen natural, sino que son sintéticos, puesto que se necesitan otros compuestos para dotarlos de mayores virtudes.

A este tipo de caucho se le denomina comúnmente como poliisopreno sintético y es capaz de soportar desde lo -20 grados hasta los 80 ºC. Como buen caucho, es extremadamente flexible, soporta gran deformación permanente por compresión, tiene una buena resistencia eléctrica, al desgaste, al impacto y a la abrasión, pero no le gusta la luz solar.

Caucho-2

También soporta muy bien el agua, cetonas y alcoholes, por lo que es idóneo para este sector. Para terminar, hay que comentar que su capilaridad es baja, pero no tan buena como la del FEP, ya que para lograr su flexibilidad las cadenas de átomos son muy largas y permiten cierta capilaridad.

Por ello, los fabricantes suelen incluir una serie de fundas o capas que permiten un mejor sellado estanco.

Sleeved, una distracción sin mayor funcionalidad que la estética

Sleeved-AIO

La mayoría de AIO actuales no dejan el tubo visible al usuario, sino que lo enfundan mediante técnicas varias de sleeved con fundas termo retráctiles. Esto no aporta ninguna ventaja real al tubo, sino que por norma o bien resta (dependiendo de la funda) o bien no molesta y aporta un toque estético más premium.

Esta funda es lo que el usuario toca cuando echa mano al tubo en sí mismo, quedando el material real debajo de esta. Antiguamente esto no se hacía y sí que se llegaba a tocar el tubo, el cual estaba igualmente sellado para evitar fugas.

Pero actualmente esto es difícil de ver en las AIO modernas (no imposible, algunas lo mantienen), principalmente porque la mejora estética es apreciable y en segundo lugar porque es algo barato para el fabricante.