¿Por qué las tarjetas gráficas son cada vez más y más caras?

Atrás quedaron los tiempos en los que por 1.200 euros podías montarte un PC gaming tope de gama. El precio de las tarjetas gráficas lleva ya unos años desbocado y en la actualidad las gráficas tope de gama cuestan más que todo un PC gaming, hasta el punto de que las gráficas de gama media cuestan ya mucho más de lo que costaban los buques insignias de hace unos años. ¿Por qué el precio de las gráficas es cada vez más elevado y no va a dejar de subir?

Muchos de vosotros diréis que la culpa es de la inflación, el precio del dinero. La realidad es que si bien no podemos negar que la inflación también tiene que ver con el aumento de precio de los componentes de hardware, realmente su parte de culpa es bastante pequeña en comparación con el resto de factores, y es precisamente de estos de los que vamos a hablar hoy en este artículo.

¿Qué define el precio de las tarjetas gráficas?

Son muchos los factores que determinan el precio que pagamos los consumidores por un producto como una tarjeta gráfica, y si bien es cierto que esto mismo se puede aplicar a otros componentes como procesadores o placas base, en las GPUs el «problema» es un poco más acuciado que en el resto de segmentos debido a las demandas de los usuarios, y no nos referimos a demandas legales sino a lo que las personas, como usuarios de PC, le pedimos y exigimos a los fabricantes.

GeForce RTX 3090

Hace unos cuantos años el gaming a resolución Full HD y 60 FPS era lo que todos buscábamos, pero en los tiempos que corren esto también ha quedado atrás y cada vez tenemos monitores gaming con mayores resoluciones y mayores frecuencias de refresco para tener una mejor experiencia de juego, lo que obliga a elevar bastante las cotas de rendimiento. Al mismo tiempo, la calidad gráfica de los juegos se ha visto incrementada notablemente y es lo que los usuarios pedimos (el foto realismo). Ahora mismo podríamos decir que el gaming a resolución 4K y 60 FPS o bien Full HD y 240 FPS son las marcas a batir, y obviamente esto requiere tarjetas gráficas más y más potentes.

El coste de investigación y desarrollo

Por supuesto, conseguir crear tarjetas gráficas más potentes conlleva un mayor esfuerzo, tanto humano como económico, para los fabricantes. Tanto AMD como NVIDIA -y en los últimos tiempos, incluso Intel- han tenido que realizar fuertes inversiones en I+D para desarrollar las nuevas generaciones de gráficas, mucho más capaces que las de generaciones anteriores y que tienen como objetivo el poder proporcionar la mejor experiencia gaming a alta resolución, ajustes gráficos, y tasas de cuadros por segundo.

RX 6900 XT

Como ya supondréis, una mayor inversión en esto conlleva un mayor coste para crear el producto final, por lo que se incrementa el precio al que tienen que venderlo para acarrear beneficios con ello. Las tarjetas gráficas de hoy en día no solo son muchísimo más potentes que las de antaño, sino que llevan tecnologías desarrolladas específicamente para juegos que las han encarecido todavía más (por ejemplo el trazado de rayos, DLSS, IA, etc.).

El coste de fabricación, las materias primas y la escasez de componentes

Todos tenemos claro que la demanda de productos «gaming» está en auge, y muchos fabricantes se están viendo desbordados. Tanto NVIDIA como AMD declararon ya que se encuentran en situación de escasez porque no reciben chips suficientes para poder fabricar sus productos, los fabricantes no dan a basto y esto se ve empeorado todavía más por la situación de escasez de algunas materias primas. Esto ha supuesto que los fabricantes primarios hayan subido sus productos y cancelado descuentos, como ya anunció TSMC, algo que repercute nuevamente en el precio que pagamos por productos como las tarjetas gráficas.

Y es que lamentablemente cuando hay escasez de un producto lo que suelen hacer los fabricantes primarios es elevar el precio de sus productos con un doble objetivo: sacar más beneficio de lo que venden, pero también para vender menos y reducir esta situación de escasez (según dicen ellos mismos la subida de precio es precisamente para paliar el vender menos). Sea como fuere ellos no quieren perder sino más bien todo lo contrario, y quienes pagamos de más al final somos los consumidores.

¿Es justo el precio que pagamos por las tarjetas gráficas?

Como hemos explicado, el precio que pagamos por las tarjetas gráficas a día de hoy (y en cualquier momento del futuro) es el resultado de una suma de circunstancias, tales como la inversión en I+D del fabricante, la oferta y la demanda que provocan escasez o sobre stock, el coste de las materias primas y la capacidad de los fabricantes de chips, sumado por supuesto al porcentaje de beneficio que los fabricantes quieren sacar de sus productos.

Entrar a valorar si es justo el precio que pagamos por las tarjetas gráficas o no es algo desde luego subjetivo, puesto que en última instancia solo NVIDIA y AMD saben qué coste tienen para ellos tanto a nivel de desarrollo como de fabricación. No obstante, si vemos por ejemplo el informe de resultados financieros de una compañía como NVIDIA, con unos márgenes bastante elevados en comparación con los demás fabricantes, podemos determinar que sin duda este fabricante vende sus productos con un margen de beneficios muy pero que muy elevado, lo que significa que fácilmente podrían venderlas bastante más baratas (aunque eso significaría tener menos beneficios, algo que a buen seguro no estarán dispuestos a aceptar).

Lamentablemente, la tendencia del mercado nos ha traído a esta situación y a los consumidores no nos queda otra que pasar por el aro, siempre y cuando queramos tener el mejor rendimiento claro está, ya que todos los fabricantes siguen teniendo modelos en las gamas de entrada y baja, con unos precios bastante más razonables para todo tipo de usuarios, especialmente aquellos con bolsillos apretados. El resumen de esto es que «si quieres lo mejor, tienes que pagarlo», es de suponer.

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