Dispositivos hot-swap y cold-swap, ¿en qué se diferencian y por qué importa?

Dispositivos hot-swap y cold-swap, ¿en qué se diferencian y por qué importa?

Rodrigo Alonso

Es probable que alguna vez hayas escuchado el término «hot-swap«, especialmente relativo a dispositivos de almacenamiento. Y es que todos los dispositivos que se conectan pueden ser o bien hot-swap, o bien cold-swap. Vamos a explicaros qué significan estos dos términos, por qué son importantes, y por supuesto puestos a elegir, cuál es la mejor opción.

Qué significa hot-swap y cold-swap

Un dispositivo hot-swap es aquel que puede conectarse y desconectarse sin necesidad de apagar el PC. Seguramente lo primero que nos viene a la mente al pensar en esto son los dispositivos USB, y efectivamente son el ejemplo perfecto porque podemos conectarlos y desconectarlos cuantas veces queramos sin que tengamos que apagar el equipo entre medias. Esto incluye no solo pendrives USB, sino también teclados, ratones, etc.

Por el contrario, los dispositivos cold-swap son aquellos que tenemos que apagar el equipo para poder conectarlos o desconectarlos, como por ejemplo las tarjetas gráficas o la memoria RAM.

Por qué es importante saber si un dispositivo es hot-swap o cold-swap

Por supuesto, podríamos quitar un módulo de memoria RAM del PC sin apagarlo, pero eso causaría a buen seguro que el equipo se quedaría colgado, y eso si no provocamos un cortocircuito al hacerlo, lo cual causaría un desastre mucho peor. Igualmente, pasaría algo parecido si quitamos la tarjeta gráfica, si desconectamos la fuente de alimentación, o si desconectamos el disco de sistema.

Instalar un módulo de RAM

Por este motivo es importante saber qué dispositivos son hot-swap y cuáles cold-swap. Por regla general, solo los dispositivos USB son hot-swap, con algunas excepciones en unidades de almacenamiento, pero en este caso no por ésta, sino por la bahía en la que va instalado y por la configuración de la placa base. En otras palabras, si quitáramos un disco duro que no es de sistema, no pasaría nada y el PC podría seguir funcionando, pero con algunas condiciones.

La excepción: los dispositivos de almacenamiento

Los discos duros o SSD no son hot-swap de por sí, puesto que depende de qué información contengan en su interior, o más concretamente de si contienen archivos que utilice el sistema. Hay algunas cajas de PC que tienen bahías externas hot-swap que permiten poder retirar un disco duro sin tener que abrir el PC y desatornillar nada, pero esto no significa que los discos estén configurados para este propósito.

Para que un disco duro o cualquier otro dispositivo de almacenamiento interno funcione de esta manera, debe estar configurado en la BIOS de la placa base, por norma general en el apartado de configuración SATA, como «hot-swappable» o ESP (External SATA Port).

De esta manera, sabremos que el disco conectado al puerto SATA configurado en la BIOS como extraíble, será hot swap. En todo caso debemos asegurarnos de usar ese disco como almacenamiento, y no para instalar programas o juegos puesto que, de lo contrario, se comportaría como cold-swap en el sentido de que si lo retiráramos con el PC encendido, habría cosas que dejarían de funcionar e incluso podría darse la situación de corrupción de archivos o cuelgues del sistema.

Esto, por cierto, a día de hoy tan solo se puede configurar en dispositivos SATA o eSATA y con AHCI (IDE no es compatible, así como no lo es el modo RAID). Igualmente y una vez que lo tengamos activado en BIOS, tendremos que volver a Windows y ya dentro de él tendremos el típico icono al lado de la hora con la forma de un pendrive.

Al clicar sobre él nos saldrá el nombre de nuestra unidad de almacenamiento, donde si pinchamos en ella nos dará la opción de desconectar, siempre y cuando no esté activa por algún motivo claro. Recordad que esta unidad no puede ser la del sistema operativo por motivos obvios.