Al comprar un monitor OLED, ¿por qué son más caros que las TV?

Al comprar un monitor OLED, ¿por qué son más caros que las TV?

Rodrigo Alonso

Si bien es cierto que la tecnología OLED en paneles de visualización es relativamente nueva y todavía no hay demasiados modelos con ésta implementada, a la hora de comprar un monitor para PC seguramente te darás cuenta de que aquellos con tecnología OLED son comparativamente bastante más caros que las TVs con dicha tecnología. ¿Cómo es esto posible si los monitores son, en general, más pequeños que las TVs?

No son pocos los usuarios que han leído sobre la tecnología OLED y se han ido a la tienda dispuestos a adquirir un nuevo monitor OLED, para luego toparse con que les saldría más barato comprar una televisión en lugar de un monitor, y con el añadido de que podrían comprarla con un tamaño de pantalla más grade. ¿Acaso es que cuesta más fabricar un monitor de 32 pulgadas que una TV de 48?

¿Por qué es tan caro comprar un monitor OLED?

Para saber el motivo por el cual un monitor es más caro que una TV no hace ni falta que nos fijemos en la tecnología OLED; una de las razones por las que los monitores son más caros es porque su nicho de mercado es mucho menor. Dicho de otra manera, el volumen de televisores que se vende a nivel global es muchísimo más grande que el volumen de monitores para PC; esto se traduce en que se fabrican en masa a mayores volúmenes, lo que les permite adquirir materias primas a menor coste y vender por volumen más barato, algo que se traduce en última instancia en el precio que los usuarios pagamos por los productos. Ley de la oferta y la demanda, que dicen.

monitores gaming OLED merecen la pena

Comparativamente hablando, lo mismo sucede con otro tipo de pantallas, como por ejemplo la de los smartphones. Los smartphones con pantalla OLED están desde hace tiempo a la orden del día, y esto hace que su volumen y demanda sea mucho mayor que la de monitores para PC, por lo que se abaratan los costes al extenderse más y más su utilización.

Con la tecnología de visualización cada vez más avanzada y con el gaming en PC imponiéndose cada vez más, otro punto focal de las tecnologías está siendo en ofrecer paneles cada vez más y más rápidos, con mayores frecuencias de refresco, tecnologías G-Sync y FreeSync, y menores tiempos de respuesta, además de HDR, múltiples entradas de vídeo y demás. Implementar todas estas tecnologías en un monitor acaba sumando granito a granito y el coste se ve incrementado en comparación con las televisiones, que si bien es cierto que el HDR sí está cobrando importancia, no es así con el resto de las características. Al fin y al cabo quien compra una TV mira si es Full HD o 4K, si tiene HDR, sus pulgadas y si viene con App nativa de Netflix, poco más.

Todas estas cosas reducen todavía más el nicho de mercado al que va orientado un monitor OLED, y como hemos explicado esto encarece soberanamente su precio. Al fin y al cabo, quien quiere un monitor básico y «que se vea bien» comprará un IPS, un gamer irá a por un VA o TN para buscar la máxima rapidez, y solo los más sibaritas y cinéfilos buscarán un monitor OLED.

El problema del burn-in en monitores OLED

No podemos dejar de reseñar otro hecho evidente en cuanto a la tecnología OLED, el burn-in. El «quemado» de pantalla se produce cuando una imagen permanece estática durante mucho tiempo en la pantalla, haciendo que esos píxeles estáticos se desgasten de manera desigual al resto y dejando un efecto de «quemado» en la pantalla. Es un problema inherente a esta tecnología y que sucede antes o después si no se tiene cuidado.

burn-in en un panel OLED

Es complicado que esto suceda en una TV OLED, ya que en la televisión las imágenes son muy dinámicas y salvo que tengas la pantalla encendida 24×7 en el canal de noticias (como en la imagen de arriba, donde se puede ver claramente el logotipo de la cadena) no tendrás este problema. Sin embargo, en un monitor de PC siempre tienes el hud de los videojuegos o simplemente la barra de inicio en el mismo sitio, haciendo que el burn-in aparezca bastante antes.

Esto hace que los fabricantes sean un poco más reacios a crear monitores con tecnología OLED, ya que al fin y al cabo pueden generarles problemas, tener que gestionar garantías y, sobre todo, mala fama como ya le sucedió a LG a este respecto.