Razer Blade Pro

Razer Blade Pro

Rodrigo Alonso

Razer Logo

La semana pasada, recibimos una llamada de Razer ofreciéndonos probar de primera mano un Razer Blade Pro de 2013, un portátil de la más alta gama que, por desgracia, todavía no se comercializa en nuestro país. Sin embargo no pudimos rechazar la oportunidad de poder probarlo, y a continuación os relatamos nuestras impresiones.

Hemos de recordar que Razer ya ha actualizado sus portátiles Blade y Blade Pro a una nueva versión y que la versión que hemos podido probar con nuestras propias manos es la del año pasado. Sin embargo, y dejando de lado su rendimiento por este motivo, la estética y la funcionalidad es la misma. Los portátiles Razer Blade destacan por una estética Gamer muy agresiva, con iluminación de color verde, y son los únicos del mercado que cuentan con touchpad que a la vez es una pantalla, en la que podemos interactuar de la misma manera que si fuera un pequeño ordenador dentro del propio Razer Blade Pro.

Vamos a ver sus características técnicas.

Comenzamos con una pantalla de 17,3 pulgadas y resolución Full HD (1920 x 1080) potenciada por una tarjeta gráfica dedicada NVIDIA GeForce GTX 765M de 2 GB GDDR5. Dado que este Blade Pro lleva un procesador Intel Haswell, también se beneficia de sus gráficos integrados Intel HD 4600, por lo que el portátil cuenta con la tecnología NVIDIA Optimus que permite utilizar la gráfica integrada en lugar de la dedicada cuando estamos en el escritorio de Windows y, de esta manera, ahorrar batería. Por otro lado, el Blade Pro que hemos podido probar llevaba equipados 8 GB de memoria RAM DDR3 a 1600 Mhz y un SSD Samsung de 256 GB.

ASPECTO EXTERNO.

El Blade Pro que hemos probado nos lo prestaron «tal cual», es decir, sin su embalaje ni accesorios, solo el portátil en sí junto con su cargador de 150W. Por ello no podemos mostraros dicho embalaje como hacemos en nuestros análisis, y no en vano esto no es un análisis, sino más bien una toma de contacto puesto que no tuvimos el tiempo suficiente para poder realizar todas las pruebas a las que os tenemos acostumbrados.

En la siguiente galería podéis verlo. Lo primero que nos llama la atención de este equipo es que, a pesar de tener una pantalla de 17.3 pulgadas, es bastante ligero (pesa 2.97 Kg) y, sobre todo, muy fino (tan solo 22,4 milímetros de grosor). El acabado de aluminio de alta calidad se nota nada más sujetarlo con las manos, y recuerda mucho en cuanto a la construcción a los famosos MacBook Pro de Apple.

Como ya os habréis dado cuenta, este Blade Pro de Razer cuenta con la pantalla LCD capacitiva que hace las veces de touchpad en el lugar en el que habitualmente tenemos el teclado numérico. También en esta zona, justo encima de la pantalla, encontramos diez botones programables que también son mini pantallas. Esto tiene sus pros y sus contras, desde luego, ya que eliminamos el siempre útil teclado numérico, pero a cambio quitamos el touchpad de la zona central, debajo del teclado, tremendamente incómodo si vamos a utilizar el portátil para jugar puesto que es la zona donde se apoyan las muñecas.

Como hemos comentado antes, podemos utilizar esta pantalla como touchpad para mover el puntero del ratón, pero si estamos utilizando un ratón externo podemos utilizarla para otros fines. Un ejemplo: jugar al League of Legends mientras vemos un vídeo en Youtube.

Razer Blade Pro -017

Como hemos comentado, no hemos tenido el tiempo suficiente como para mostraros un análisis completo del equipo, pero eso no quiere decir que no podamos hablaros sobre su rendimiento. Comenzaremos mostrándoos unas capturas de CPU-z y GPU-z como solemos hacer, y fijaos que ni con la última versión de CPU-Z detecta correctamente el procesador instalado, algo extraño.

CPUz

GPUz

Aunque esto es subjetivo, también os mostramos la evaluación de la experiencia de usuario según Windows 8.

Evaluacion Windows 8

También tuvimos tiempo de hacerle algún benchmark, aparte de por supuesto juegos, así que os mostramos el resultado obtenido en 3DMark Fire Strike.

3DMark

Como vemos, el rendimiento de esta GTX 765M de 2 GB es solo ligeramente superior al de una GTX 650 Ti BOOST de escritorio, pero debería de ser suficiente para proporcionarnos una experiencia Gaming bastante decente en su pantalla Full HD, aunque a decir verdad ya solo viendo este test de 3DMark nos hace pensar que quizás se le hace un poco grande esa resolución.

También, por supuesto, hemos probado este Razer Blade Pro en juegos, aunque nos hemos tenido que limitar a probar los que estaban instalados ya que no teníamos tiempo de instalar los juegos que normalmente os mostramos. Este ha sido el resultado, medido con FRAPS, de los juegos que hemos probado. Todos han sido ejecutados en resolución Full HD y con los ajustes gráficos a nivel medio.

Juegos

CONCLUSIÓN

El Razer Blade Pro nos ha gustado mucho, muchísimo a nivel estético y de funcionalidad. Como ya hemos comentado antes, tanto el tacto del equipo como en uso y, sobre todo, las teclas retroiluminadas con mecanismos de tijera en lugar de chiclé, le dan una sensación a este equipo muy parecida a los MacBook Pro de Apple. Eso sí, el rendimiento en juegos de este equipo se resiente, no cabe duda de que la GTX 765M se queda corta para resolución Full HD. Sin embargo hemos de recordar que este Blade Pro que hemos probado es la edición de 2013, y Razer ya lo ha actualizado con la nueva generación de tarjetas gráficas de NVIDIA.