Los HDD dejan los cabezales magnéticos, el futuro es un láser y calor

Los HDD dejan los cabezales magnéticos, el futuro es un láser y calor

Javier López

Ya hemos hablado largo y tendido de la gran mayoría de tecnologías que van a asombrar al mundo en cuando a los HDD se refiere. Y es que solo nos queda una de la que hablar (hasta nueva orden) la cual es, quizás, la más llamativa y característica de todas porque otras que hemos visto se basan en ella. Hablamos de EAMR, la tecnología primigenia que ha dado fruto a las dos nuevas vertientes de discos duros futuros. ¿cómo funciona?

Últimamente solo se habla en el sector de los discos duros de la eterna lucha entre HAMR y MAMR. Que si ventajas de uno, que si inconvenientes de otro, y en definitiva, de cual de estas tecnologías es mejor, pero lo que pocos saben es cual es el origen de esta lucha y en que se basan para haber sido seleccionadas como piedra angular en Seagate y Western Digital.

EAMR: el principio de todo con el calor como principal fuente

EAMR

Ya hemos hablado en otros artículos de HAMR y MAMR de forma específica, así que vamos a dar por supuesto que ya tenemos la información necesaria de ambas, lo cual facilitará la comprensión de todo lo que vamos a explicar.

EAMR como tal es una tecnología que comenzó como una propuesta prometedora para la industria y que ha terminado no siendo un estándar porque se ha quedado rápidamente obsoleta antes siquiera de poder presentarla como mejora en los HDD.

Sus siglas hacen referencia a grabación magnética asistida por energía, un término muy fiel a lo que consigue en los discos duros, ya que se definió así en base a la capacidad de grabar datos de alta densidad y bajo una escala nanométrica.

Aunque el término habla de energía por ser totalmente técnico y fiel, la realidad es que el efecto que se consigue desde el cabezal al plato es un aumento de temperatura extrema, es decir, se genera mucho calor. La principal fuente de esto es un láser de alta potencia, lo que luego terminó siendo HAMR en su forma más depurada.

El calor a base de un rayo láser cambia las propiedades magnéticas del plato

Seagate-HAMR

Ya en 2015 todo se enfocó hacia un punto de energía que tuviese tal precisión que mediante un acoplamiento óptico de alta eficiencia y una entrega de energía altamente enfocada a las características del plato y de forma mucho más pequeña y compacta que la longitud de onda óptica, se consiguiese invertir la polaridad de los materiales y con ello permitir la grabación de los datos.

Las primeras pruebas determinaron que con una longitud de onda de 450 nm se podían generar tamaños de puntos en el plato por debajo de 40 nm, lo que aumentaría exponencialmente la capacidad de los HDD futuros. Actualmente, tanto Seagate como WD (más la primera) son capaces de grabar por debajo de esos 40 nm, aunque no se conocen a ciencia cierta cuales son las mejoras en este aspecto.

En definitiva, EAMR es la base de las dos tecnologías que van a dominar el mercado de los HDD durante al menos una década, es al mismo tiempo la menos conocida por ser una versión primigenia y más asociada a MAMR y en cambio es el principio del cambio de paradigma de la industria de los discos duros tal y como la conocemos.