Razer DeathAdder Elite

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Cuando os hablamos del fabricante Razer, muy probablemente lo primero que se os venga a la mente son sus ratones, y de entre estos, sin duda el DeathAdder es uno de los más emblemáticos. En el día de hoy os vamos a mostrar nuestro análisis de las última evolución de éste distintivo ratón, el Razer DeathAdder Elite, y además vamos a tener la oportunidad de mostraros cómo ha evolucionado con respecto al modelo de hace cuatro años (que a día de hoy seguimos utilizando, y todavía le queda mucha vida por delante todo sea dicho).

Razer presenta el DeathAdder Elite como un ratón diseñado para los eSports, si bien es cierto que en realidad tiene exactamente el mismo diseño que el modelo de 2013, al menos en cuanto a forma. Sí que han cambiado varias cosas, como el agarre de la rueda del scroll o la adición de unos más que necesarios botones para subir y bajar la sensibilidad (o para asignarles la acción que queramos, por supuesto), así como el sensor que ha ido cambiando con el tiempo para adaptarse a los nuevos tiempos y los nuevos estilos de juego de los usuarios.

En nuestro análisis os vamos a enseñar cómo es este nuevo ratón del especialista en periféricos Gaming Razer, os vamos a contar qué tal se comporta tanto en un uso cotidiano como por supuesto en juegos, y os vamos a enseñar cómo ha cambiado a lo largo del tiempo comparándolo con el modelo de 2013. Recordemos que el fabricante también tiene una versión entre estos dos, el Chroma, y éste nuevo modelo es, en realidad, una evolución y mejora de éste y no del modelo de 2013. No obstante también nos va a servir para enseñaros en qué estado está el dispositivo, con una utilización diaria durante unos cuatro años, y veréis que no solo su estado es muy bueno sino que todavía le queda mucho tiempo de vida por delante (y eso que soy de los que machaca los periféricos, todo sea dicho).

CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS

Tomadas de la web del fabricante.

Para empezar lo primero que llama la atención es que Razer ha elevado la sensibilidad del sensor hasta los 16.000 DPI, una sensibilidad que si me lo permitís es absurda pues no sé de nadie que utilice más de 6.000 y eso en momentos clave, pero ahí están para quien los necesite. En comparación con el anterior Chroma, tenemos un ratón con exactamente el mismo peso y mismas dimensiones, con 6.000 DPI más de sensibilidad pero misma aceleración, y lo que sí se añaden son dos botones “Hyperesponse” programables pero cuya intención inicial es la de proporcionar al usuario un acceso rápido al cambio de sensibilidad “al vuelo”.

Hablando de los botones “hyperesponse”, éstos no son sino una variante de Razer de los famosos interruptores Omron, algo que garantiza si no la mejor calidad, sí la máxima durabilidad.

ANÁLISIS EXTERNO

Como es habitual, Razer embala el producto en una caja con las dimensiones casi justas para que quepa en su interior, de color negro y verde característicos, y con una imagen del producto en la cara principal.

En la cara trasera del embalaje encontramos sus principales características resumidas.

Es en la base en la que encontramos las especificaciones y requisitos del sistema.

Como es habitual en el fabricante, en el interior encontramos un panfleto de instrucciones, la carta del CEO de la compañía dándonos la bienvenida (como si fuéramos nuevos a estas alturas, ¿eh?) y un par de pegatinas reflectantes.

Aquí podéis ver el DeathAdder Elite en una vista a tres cuartos, y en seguida entramos en materia.

Siempre me ha gustado mucho éste modelo de ratón por lo bien que se adapta a todo tipo de manos y agarres, sean grandes, medianas o pequeñas, o la utilización sea con agarre tipo palma, garra o fingertip. Es un ratón muy moldeado que se adaptará perfectamente a cualquier usuario, aunque eso sí, para diestros. Es el mismo diseño que Razer lleva utilizando durante años, y sinceramente espero que nunca lo cambien pues es perfecto.

Cuenta como siempre con dos inserciones de goma en los laterales, con los botones de navegación en el lado izquierdo de tamaño generoso. Como indicábamos al principio es una novedad la inclusión de dos botones adicionales bajo el scroll.

Aquí podéis ver los dos botones nuevos.

Vamos a la zona inferior en la que también encontramos algunos cambios. En lugar de contar con cuatro patas de teflón en las esquinas, ahora Razer ha optado por colocar dos de gran tamaño, una arriba y otra abajo, acompañadas de otra más en forma rectangular rodeando al sensor, el cual ha sido colocado ligeramente más arriba de lo que era habitual hasta ahora. Por cierto, un dato curioso es que éste modelo tiene más consumo que los anteriores (250 mA frente a 100 mA).

El cable como siempre cuenta con una protección de hilo de nailon trenzado para evitar que se estropee al rozar con la mesa. El conector dorado asegura una muy buena conectividad con mínima latencia (recordad que es de 1000 Hz, 1 ms). Razer ha pintado de verde la zona interior del conector.

Aquí lo tenéis un poco más de cerca.

TESTEO

Visto el ratón es hora de conectarlo al PC y empezar a probarlo, pero primero como siempre os mostramos una pequeña galería con los colores Chroma que ofrece y que por supuesto como siempre son configurables en 16.8 millones de colores y diversos efectos.

El software

A estas alturas conocemos de sobra Razer Synapse, así que solo vamos a entrar en materia en lo relativo a lo que aporta éste ratón. En la pantalla principal como siempre podremos configurar la asignación de botones y los distintos perfiles. Fijaos que los botones centrales vienen preconfigurados para subir y bajar la resolución del sensor.

Podemos por supuesto, en la pestaña rendimiento, configurar la sensibilidad del sensor en saltos de 50 en 50 DPI, así como la aceleración.

También podemos configurar hasta cinco saltos de sensibilidad.

Los colores, pudiendo configurar de manera independiente o en conjunto la zona del logo y de la rueda del scroll.

Como siempre, podremos calibrar la superficie dependiendo de nuestra alfombrilla. Vienen ya todas las que vende Razer pre configuradas.

Por último, el completo editor de Macros, ahora más útil que nunca gracias a esos dos botones adicionales. Yo por ejemplo ya no puedo vivir sin un ratón que me permita tener una tecla dedicada para poner el modo Cleric Stance del Final Fantasy XIV.

La evolución de la “saga” DeathAdder

Como decíamos al principio, disponemos de un DeathAdder 2013 que ya tiene sus buenos cuatro años de uso, y salvo por el hecho de que la rueda del scroll ha cogido algo de holgura, sigue funcionando perfectamente y todavía le queda mucho tiempo de vida por delante.

Aquí podéis verlos juntos, con la misma forma y diseño, quizás el nuevo Elite un poquito más pequeño en tamaño que el modelo 2013. Ha cambiado eso sí la zona de la iluminación de la palma, siendo en el nuevo modelo mucho más intensa y clara.

También ha cambiado el agarre de la rueda del scroll, que ha pasado de ser una serie de tiras horizontales a un dibujo de puntos.

La zona inferior, como indicábamos antes, también ha cambiado sustancialmente.

Por lo demás, y con la salvedad de los dos nuevos botones bajo la rueda del scroll, son idénticos en diseño. Y que así siga porque, repito, me parece casi perfecto. Yo al menos no cambiaría nada.

El DeathAdder Elite en uso

El tiempo de adaptación para mi ha sido nulo pues tal y como os indicaba antes hasta ahora continuaba utilizando el modelo 2013 y ergonómicamente son idénticos. En cualquier caso, como la ergonomía, postura de la mano y agarre son tan buenos dudo mucho que nadie tarde demasiado en acostumbrarse a éste ratón.

En cuanto al rendimiento, ¡Ay, el rendimiento! Es fabuloso. El DeathAdder Elite se comporta a la perfección en cualquier tipo de situación, ya sea en situaciones cotidianas de trabajo o navegación por internet (en la que se agradece y mucho el generoso tamaño de los botones laterales) o en cualquier tipo de juego. Los que leéis mis análisis ya sabréis que soy asiduo de juegos como League of Legends, en los que se hacen movimientos muy rápidos y violentos al ratón y en los que además se machaca y mucho el botón derecho -en este caso-. El DeathAdder Elite como si nada, se mueve exactamente donde quiero y se comporta justo como pretendo que lo haga. Es un ratón perfecto para juegos en todos los sentidos. No puedo decir nada malo porque no encuentro ninguna pega en cuanto a rendimiento, así como que tampoco puedo decir más cosas buenas más allá de lo ya dicho: es perfecto.

CONCLUSIÓN

Para mi -y quede por delante que es mi opinión personal- el DeathAdder Elite es el ratón perfecto para cualquier tipo de juego. Tiene una capacidad de personalización inmensa gracias a Razer Synapse (si bien es cierto que me gustaría que Razer abandonara el modo de uso que guarda perfiles en la nube y que requiere el software para funcionar y pasara a que los ratones tengan memoria interna para guardar la configuración) y un rendimiento más que sobresaliente en cualquier tipo de situación. Además, si tiene la misma durabilidad que el modelo 2013 que os hemos mostrado pues de verdad que merece la pena la inversión de los 80 euros que cuesta porque tendrás ratón para muchos años. Ni más ni menos.

PROS:

  • Excelente ergonomía, para mi la mejor del mercado.
  • Rendimiento sobresaliente en cualquier situación.
  • Generosos botones laterales.
  • Dos botones adicionales en zona superior que permiten cambiar al vuelo de DPI.
  • Iluminación Chroma RGB.

CONTRAS:

  • Aunque creo que lo vale, sigue siendo un ratón de 80 euros.

Por todo ello, éste Razer DeathAdder Elite se merece nuestro galardón de Platino, así como nuestra recomendación por su excelente rendimiento y diseño.

Revisado por Rodrigo Alonso el 18 abril 2017