El gaming cada vez es más caro. Conseguir montar un PC que esté diseñado para jugar con la mayor calidad posible actualmente supera fácilmente los 2000€. Y eso cuando hay suministro de piezas sin especulación. Por eso hay que aprovechar cada oferta que sale antes de que las cosas suban más, y si hablamos de componentes que usan memoria, la gráfica es uno de los más caros.
Las tarjetas gráficas son el eje central que todo ordenador diseñado para jugar debe tener. Pero obviamente su uso depende de qué títulos quiera ejecutar cada persona. En este aspecto cabe destacar que no todo el mundo necesita una RTX 5080. Pero optar por un modelo de alta gama que pertenece a una generación actual también garantiza que el PC estará preparado para soportar, como mínimo, todo lo que llegue en los próximos 4-5 años.
Por este motivo si lo que buscáis es jugar a 4K o simplemente blindar vuestro PC frente a los cambios generacionales, optar por un modelo de gama alta es una gran opción. Y sobre todo teniendo en cuenta que dentro de unos años veremos lanzamientos como GTA 6 o The Elder Scrolls VI (que en algún momento tendrá que salir).
Una oferta ideal para ese capricho anual, ahora la RTX 5080 cuesta poco más de 1000€
Las tarjetas gráficas de la generación RTX 50 ofrecen una gran cantidad de ventajas frente a otros modelos. Si las comparamos con las RTX 40 vemos que implementan cambios relacionados con la generación de fotogramas. Esto permite mejorar el rendimiento en muchos juegos actuales, pero su potencia bruta también permite ofrecer la capacidad de tener una base más sólida al usar tecnologías como el Ray o el Path Tracing.
Obviamente si tenéis una RTX 4090 o una RTX 4080 SUPER es posible que no notéis tanto el cambio. Pero si sois jugadores que alargan la vida útil de su GPU durante más de 5-8 años y todavía usáis una RTX 3080, una 2080 o una 1080 Ti, es un cambio a tener en cuenta. El modelo más actual de estas series ofrece 16 GB de VRAM GDDR7, un cambio bastante grande en una industria que cada vez es más exigente en términos de memoria.
Además de esto cuenta con 10752 núcleos CUDA, únicamente 500 más que la RTX 4080 SUPER pero prácticamente 2000 más que la RTX 3080 básica.
La arquitectura Blackwell que utiliza permite desbloquear distintas tecnologías adicionales a través del DLSS que únicamente están presentes en estas gráficas, en este caso el Multi Frame Generation. Entrando en detalles sobre el modelo específico de Gigabyte que podéis comprar por 1069€ encontramos que es una versión con Overclock de fábrica. Cuenta con una frecuencia base de 2670 MHz frente a los 2295 MHz que tienen las versiones FE.
Utiliza un conector PCIe 5.0 x16 para instalarse en la placa, mientras que el conector de energía que requiere es un 12V-2×6, dos estándares que se encuentran en los componentes más recientes. Si no tenéis una fuente de alimentación que soporte el conector de alimentación, es recomendable que busquéis un modelo compatible ya que los adaptadores pueden dar fallos.
Además de esto, cabe destacar que es una gráfica bastante potente por lo que el mínimo recomendado para la fuente de alimentación son 850W. Por último tenemos las medidas, es un modelo que pesa 2 kg con unas dimensiones de 304 x 126 x 50 mm, lo que hace que sea compatible con la mayoría de cajas con formato semitorre y alguna que otra más pequeña.
