Aunque parezca increíble, con todos los avances tecnológicos que disfrutamos en nuestro día a día, algunas personas discapacitadas se encuentran con gadgets que no son accesibles en sus ordenadores y consolas, pero que con una simple adaptación, al igual que se realiza en otros utensilios habituales, pueden disfrutar plenamente de la misma experiencia que un usuario sin discapacidad.

En este caso concreto, una persona con movilidad reducida en las piernas, no puede utilizar cualquier volante de juegos disponible en el mercado para sus juegos de simulación. Es cierto que la mayoría de los juegos permite cambiar la configuración de los controles y no sería excesivamente complicado asignar los controles de freno y acelerador a un botón analógico, pero, ¿porqué conformarse con eso? ¿Debe activar el control de tracción y el ABS o podemos hacer algo para que pueda disfrutar de la misma experiencia que en su coche de calle, con controles digitales y pasar parte de su tiempo de ocio disfrutando con amigos en igualdad de condiciones?

Mapi es mi madrastra. Suena mal, pero no es de esas madrastras de Disney. Un coche golpeó su moto cuando iba a trabajar hace ya nueve años. Siempre le ha gustado el mundo del motor y los videojuegos, y hace no mucho vino de visita a mi casa y le puse R-Factor en 3D (¡bendita NVIDIA!) pero tenía grandes dificultades para conducir con una mano y acelerar/frenar con la otra al colocar los pedales de mi Logitech Force Feedback GT encima de la mesa.

Mi padre es mecánico, de motos – aunque no venga al caso; y en ese momento ya me encargó que buscara un volante que estuviera adaptado, cómo lo están los volantes de algunos vehículos discapacitados. No pude encontrar ningún dispositivo para ordenador y/o consola así que decidimos “fabricar” uno casero. El primer paso fue decidir cómo. Hay varias formas de adaptar un coche de calle; una muy común es el acelerador electrónico sobre/bajo el volante y una palanca de freno adicional, que funciona como un tirador y es similar a un freno de moto, pero hay otros sistemas similares a joysticks cómo los que estamos acostumbrados. El más sencillo de usar, sobre todo para juegos de carreras es el que lleve todo en el volante, por los que nos decidimos por incluir acelerador y frenos electrónicos en el volante.

Fotos de Autoadaptaciones.

Una vez sabíamos lo que queríamos, era cuestión de ver que necesitábamos. El Logitech Driving Force GT era una buena opción. Ya lo conocía (es el que tengo yo) y los pedales de acelerador y freno se conectan al volante por un puerto serie com de 9 pins estándar, lo que nos iba a permitir conectar los pedales cuando tuviéramos amigos en casa y las levas adaptadas cuando jugase Mapi.

El esquema de las piezas es el siguiente (pincha para verlo en grande).

Necesitábamos dos potenciómetros iguales que los que traían los pedales pero no queríamos destruir un Force Feedback GT en el proceso, así que gracias a nuestro amigo Mariano que sabe mucho de gadgets y electrónica, conseguimos un Momo a precio muy bajo (25€) que comparte el mismo conector y pedales con el Force Feedback GT.

Una vez extraídos los potenciómetros, con sus conectores originales, tenemos tres piezas a nuestra disposición. Dos potenciómetros y la placa con los conectores de la que sale el cable serie que luego irá al volante. Para montar nuestra adaptación, necesitaremos una pletina de metal resistente de unos 15 cm y 2 cm de grosor, que nos servirá para anclar todo el sistema de palancas y para ocultar los conectores, dos muelles “blandos” y dos muelles “duros” – estos últimos con un diámetro inferior a los blandos para que encajen dentro; dos trozos de hierro resistente de unos cinco centímetros que usaremos para conectar a los potenciómetros y el sistema completo de acelerador freno adaptado (puedes usar un kit comercial de adaptación o fabricarlo tú mismo si eres un manitas). En las fotografías adjuntas se puede ver el montaje.

Montar el sistema no es complicado, lo más difícil es conseguir piezas resistentes (si vamos a rodar a 300Km/h vamos a ejercer mucha presión sin que nos demos cuenta sobre todo el conjunto) y los muelles, que nos van a ayudar a controlar el tacto. Para ello, cortaremos los muelles blandos a la longitud de recorrido que tenga nuestro sistema y los duros aproximadamente la mitad. De este modo, al empujar el acelerador o sobre todo el freno, simularemos la rigidez de ambos al llegar a la mitad de su recorrido, consiguiendo que al conducir, tengamos más tacto ya que el freno es más rígido en su tramo final. Es también muy importante no sólo recordar la posición original de las fichas conectoras de los potenciómetros (a nosotros se nos olvidó y temíamos que el driver de Logitech hiciera que el dispositivo se estropease internamente, pero no fue el caso) y calibrar el dispositivo.

Antes de la calibración tenemos que asegurarnos de que el recorrido de los ejes acelerador/freno es completo. Para evitarnos problemas, nosotros anclamos el potenciómetro no en su estado “neutro” sino aproximadamente a la mitad de su recorrido.

Al tenerlo sujeto con un tornillo de presión, es muy sencillo ajustarlo una vez instalado y con el dispositivo conectado. Para ello, abriremos el panel de control de Windows con el volante conectado (y el acelerador / freno adaptado a su puerto serie) y, sin instalar el software de Logitech, calibraremos el dispositivo. Tendremos que abrir y cerrar varias veces el calibrador siempre que cambiemos el ángulo en el que fijamos el potenciómetro. Es muy importante hacerlo sin instalar el software de Logitech ya que este tiene calibración automática y nosotros estamos todavía haciendo los ajustes.

En nuestro caso, realizamos esta calibración en un sistema con Windows XP, pero una vez calibrado y comprobado que en efecto, los ejes en el propio calibrador de Windows tenían recorrido completo, no es necesario volver a utilizar el calibrador de Windows.

A partir de este momento, llevamos el volante al ordenador de Mapi, que utiliza Windows 7. Conectamos el volante, instalamos el software de Logitech y comprobamos que todo funciona correctamente.

Podemos cambiar los pedales por la adaptación en cualquier momento, pero siempre es necesario hacerlo con el volante desconectado. Desconectamos el volante, cambiamos el cable serie que queremos utilizar (pedales o adaptación) y volvemos a enchufar el volante. El Logitech Profiler realiza la calibración de giro y deja acelerador y freno en reposo. En el momento en el que pisemos o empujemos a fondo cualquiera de ambos, el propio Profiler detectará el recorrido máximo y nuestro volante estará perfectamente calibrado.

La sorpresa máxima fue probar F1 2011 de Codemasters con la adaptación. Tras una tanda de adaptación, que supuso aproximadamente una docena de vueltas, cargué mis reglajes para Melbourne y comencé a probar a hacer vueltas rápidas. Nunca juego con ayudas, siempre desde el cockpit y en el máximo modo de dificultad. Cómo he comentado, fue una grata sorpresa encontrarme con un tacto totalmente distinto al que se siente al acelerar y frenar del modo tradicional… bajando mis tiempos de 1:21 (pies + manos) a 1:19 (sólo manos) en Melbourne. Lamentablemente, las vueltas fueron hechas en “offline” ya que no quería dejarle un coche fantasma imbatible ni alterar los logros de la propietaria del juego.

Espero que a Red Bull o McLaren no se les ocurra probar este sistema en sus coches de F1 porque nuestro querido Alonso lo pasaría realmente mal. Eso sí, si hay alguien de HRT F1 Team está leyendo este artículo, Pedro se merece luchar por los puntos.

Un abrazo y gracias.

Juan Francisco Ara Monzón

Twitter: @TarodBOFH

Contacto: A través de este blog podrán facilitarles mi dirección de correo.

PD: Ningún gadget de más de 50€ ha sido dañado en la realización de este artículo. Lamentablemente Mapi no ha querido salir en las fotos ya que es muy vergonzosa.

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