Análisis: Razer Goliathus Chroma

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Hace tan solo unos días que Razer anunció el lanzamiento de la nueva Razer Goliathus Chroma, la primera alfombrilla de tela del mundo en incorporar iluminación RGB configurable en su perímetro, demostrando así que la iluminación en alfombrillas ya no tiene por qué limitarse solo a superficies rígidas. En el día de hoy, os vamos a enseñar de primera mano esta alfombrilla y por supuesto a contaros qué tal se comporta en nuestro análisis.

Si ya en su día Razer fue el primer fabricante del mundo en lanzar una alfombrilla con iluminación, la Razer Firefly, ahora vuelve a ser pionero al lanzar la primera alfombrilla de tela -y por lo tanto flexible- con este mismo tipo de iluminación, puesto que hasta ahora todas las alfombrillas RGB del mercado eran rígidas, algo que no es del gusto de todos los usuarios.

Para conseguirlo, el fabricante ha utilizado una técnica de lo más básica: en lugar de insertar tiras rígidas con los LEDs de iluminación en su interior, pegadas al perímetro de la alfombrilla, lo que han hecho ha sido utilizar un tubo translúcido flexible para contener los LEDs y coser éste con un hilo resistente a los bordes del dispositivo, haciendo así que sean tan flexibles como los materiales de la propia alfombrilla.

Así, la Razer Goliathus Chroma se presenta con unas características exactamente iguales a la Goliathus de toda la vida, pero ahora incorporando la iluminación RGB. Claro que, para ello, el fabricante también ha tenido que insertar, en este caso en la zona superior izquierda de la alfombrilla, una pequeña controladora y la salida del cable, dado que como es lógico necesita conectarse al PC mediante USB tanto para tomar alimentación como para poder configurar sus efectos y colores a través del software.

Características técnicas de la Razer Goliathus Chroma

  • Sincronización entre dispositivos Chroma.
  • Superficie de tela microtexturizada.
  • Optimizada para todas la sensibilidades y tipos de sensor.
  • Base de goma antideslizante.
  • Organizador de cable para ratón.
  • Dimensiones: 255 x 355 x 3 mm.
  • Modelo Extended: 294 x 920 x 3 mm.
  • Precio recomendado: 39,99 euros (49,99 euros el modelo Extended).

Estamos, como podéis ver y ya os habréis dado cuenta por las imágenes, ante un modelo de Razer Goliathus que, en realidad, solo comparte materiales y tamaños con los modelos actuales. La superficie de tela micro texturizada es óptima para todo tipo de sensores de ratón y a cualquier nivel de sensibilidad, considerándose un término medio entre los llamados modos speed y control.

Lo que más me llama la atención es que ambos modelos conservan los 3 mm de grosor, algo que no es habitual cuando hablamos de alfombrillas a las que les han añadido iluminación, prueba de nuevo de que Razer ha realizado un trabajo exquisito a la hora de incorporar ésta a la alfombrilla, manteniendo su flexibilidad y tacto blando que, personalmente, me resultan mucho más agradables que las alfombrillas rígidas.

Por último, también me resulta llamativo el precio; cualquier alfombrilla RGB rígida del mercado actual tiene un precio que suele ser bastante más elevado, y modelos como el Firefly de Razer o el MM800 Polaris de Corsair cuestan más de 70 euros. En cambio, la Razer Goliathus Chroma tiene un precio de 40 euros, y 50 euros el modelo Extended, no mucho más caras que los modelos anteriores sin iluminación. En nuestro análisis vamos a ver si merecen o no la pena, pero tratándose de Razer y de lo que nos proponen, me parecen unos precios bastante decentes.

ANÁLISIS EXTERNO

Como es habitual en este fabricante, el embalaje del producto consta de una caja de cartón semi rígido de color negro, en cuya cara frontal podemos ver una imagen del producto. En este caso, cuenta con una apertura a través de la que podremos tocar con los dedos la superficie de la alfombrilla.

En la parte trasera encontramos un croquis de la alfombrilla y sus principales características destacadas.

Como accesorios, en este caso el fabricante tan solo incluye el habitual manual de instrucciones y las habituales pegatinas con el logo de la marca.

Aquí tenemos la Razer Goliathus Chroma ya fuera de la caja. Como se puede ver a simple vista, no tiene ningún dibujo ni diseño en especial, tan solo la superficie de tela micro texturizada de color negro, con el controlador y salida del cable USB en la zona superior izquierda.

La parte inferior está copada en toda su superficie por caucho natural anti deslizante, con un dibujo que asegurará que la alfombrilla no se moverá de su sitio mientras la estemos utilizando.

En todo el perímetro encontramos el tubo translúcido que contiene los LED de iluminación cosido al borde. Al tacto, este tubo es también blando.

Vamos a ver la única parte rígida de la alfombrilla, que no es otra que la cajita de plástico negro de la parte superior izquierda. Aquí tenemos la controladora, la salida del cable, y dos pequeños organizadores que podremos usar para “pillar” el cable tanto de la alfombrilla como del ratón si queremos, para que no molesten.

El cable es como siempre de 2,1 metros de longitud, mallado con hilo de nailon, y termina en un conector USB 2.0.

Visto el producto, es hora de conectarlo a nuestro equipo para ver qué tal se comporta.

Razer Goliathus Chroma: Iluminación RGB

Resulta sorprendente que la iluminación en el tubo translúcido es muy regular, pues al fin y al cabo normalmente se utilizan pequeños diodos LED RGB en el interior y entre ellos hay cierta separación, dejando zonas más claras y zonas más oscuras. No es el caso: en la Razer Goliathus Chroma la iluminación es totalmente regular en todo el perímetro del tubo de luz. Eso sí, el cosido que el fabricante ha utilizado para acoplar el tubo a la alfombrilla de tela, hace que se note un poco éste. Lo podéis ver en la siguiente galería:

Quien se compra un dispositivo como este que tenemos entre manos, generalmente no es porque juegue con la luz encendida, sino porque le gustan más bien los ambientes en penumbra (como es mi caso) donde la iluminación destaca mucho más. Así pues, hemos realizado la siguiente galería para que veáis cómo queda la alfombrilla con la luz apagada, donde por cierto se notan menos las costuras en la iluminación.

La pena aquí es que la caja con la controladora rompe la armonía de luz y no se cierra completamente el perímetro de iluminación. No se podía tener todo.

El software: Necesitarás Razer Synapse 3.0

Desde hace ya un tiempo (concretamente desde el lanzamiento del Lancehead, el último dispositivo compatible con Synapse 2), Razer lanzó la nueva versión de su software Synapse 3 (también conocido como Synapse Pro), y será ésta última versión la que necesitarás tener instalada para poder controlar las opciones de la Razer Goliathus Chroma.

Lógicamente, no son muchas las opciones que nos va a dar una alfombrilla en cuanto a software, y más concretamente solo podremos toquetear su sistema de iluminación, variando como siempre la intensidad, seleccionando efectos y colores de manera rápida, y por supuesto editando los efectos avanzados con el configurador Chroma. También desde aquí podremos sincronizar los efectos de la alfombrilla con los de los demás productos de la marca, y seleccionar que se apague la iluminación cuando el equipo quede en reposo.

Como efectos pre configurados, tan solo encontramos el estático (todo de un solo color), reactivo (hay que seleccionar color, se iluminará cuando pulsemos un botón del ratón y se apagará cuando lo soltemos), respiración, y rotación de espectro.

Ya en el configurador Chroma podremos ver los efectos avanzados del dispositivo, aunque me resulta extraño ver que tan solo hay, por así decirlo, una zona de iluminación. En otras palabras, solo podremos seleccionar un color a la vez, aunque podamos hacer que cambie y que tenga el efecto que queramos.

Razer Goliathus Chroma: experiencia de uso

Al principio pensé, antes de ponerme a utilizar la alfombrilla, que ese tubo de iluminación, aunque flexible, terminaría molestándome en la muñeca. Nada más lejos de la realidad, puesto que no se nota para nada. Y gracias a que la alfombrilla tiene 3 mm de grosor resulta cómoda desde el primer minuto de uso, dado que acolcha sensiblemente la zona de apoyo de la mano y la muñeca sobre la mesa, reduciendo el cansancio (y más para usuarios con agarre de tipo garra como yo, puesto que la muñeca siempre está apoyada).

He estado utilizando la Razer Goliathus Chroma durante unos días con mi ratón habitual, el Lancehead Wireless, y la sensación de uso ha sido fantástica por esto que os he comentado antes; la Goliathus es una alfombrilla que ayuda a reducir el cansancio tras largas sesiones de juego, a la par que colabora en que el ratón se deslice con suma facilidad por toda su superficie. Como de costumbre, la base de goma natural se agarra perfectamente a la mesa, por lo que el producto no se desplaza de su sitio, dotándonos así de una eficacia total a la hora de realizar movimientos con el ratón.

El único punto que me preocupa es la durabilidad. Es cierto, y se nota, que la Goliathus Chroma ha sido fabricada con productos de primera, pero eso no quita que las alfombrillas de tela tengan una menor resistencia al desgaste que las rígidas, y cuando estás muchas horas al día todos los días utilizándolas, al final el desgaste es elevado. Lamentablemente y como es lógico no puedo tener la alfombrilla un par de meses para poder contaros este punto, así que me quedo con la preocupación. En cualquier caso, es lo que hay con todas las alfombrillas de tela, que se desgastan con el uso y al final hay que terminar cambiándolas.

CONCLUSIÓN: Una alfombrilla que te lo da casi todo

No cabe duda de que si eres un jugón y te encanta la iluminación RGB, la Goliathus Chroma es tu alfombrilla ideal. Proporciona el extra de comodidad que no nos dan las alfombrillas rígidas, y está dotada de esa iluminación configurable que tanto nos gusta a los sibaritas de la estética en nuestro escritorio, como siempre con la calidad habitual de Razer y con un rendimiento extraordinario con todo tipo de ratones y a cualquier sensibilidad.

En contrapunto, le veo dos puntos negativos: el primero es que no proporcione un USB Passthrough, y bien podrían haberlo hecho dado que ya han instalado la pieza de salida del cable que “rompe” con la estética de la alfombrilla. El segundo, es que al ser una alfombrilla de tela es más débil al desgaste que una rígida y por lo tanto tendremos que terminar cambiándola antes o después. La parte buena de esto es que no es mucho más cara que el modelo normal, así que tampoco es que vaya a ser una mala inversión al fin y al cabo.

PROS:

  • Excelente calidad de materiales.
  • Excelente rendimiento.
  • Estéticamente me encanta, a pesar de no tener ningún dibujo en el diseño.
  • Iluminación en una alfombrilla flexible.
  • Agarre sólido a la mesa.
  • Configuración muy sencilla.
  • Muy cómoda.
  • El precio me parece adecuado.

CONTRAS:

  • Carece de USB Passthrough.
  • Solo una zona de iluminación.
  • Menor durabilidad que una alfombrilla rígida.

Por todo ello, no podemos sino darle nuestro galardón de Platino, así como nuestra recomendación por su excelente rendimiento y por su diseño (al que le hemos deducido 2 puntos en la tabla por la falta del USB Passthrough y por tener solo una zona de iluminación, pero aun así se lleva el galardón por el hecho de ser flexible y con RGB).

Revisado por Rodrigo Alonso el 09 abril 2018

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