Análisis: HCK C7000 – NB27C

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La elección de un monitor para nuestro ordenador de sobremesa es, muchas veces, complicado, y más todavía si queremos darle un uso general –no solo jugar– y nuestro presupuesto no es muy holgado. En el día de hoy os presentamos nuestro análisis del monitor HKC C7000 (NB27C), con una diagonal de 27 pulgadas, curvatura 1800R, resolución Full HD y con un llamativo precio que se sitúa por debajo de los 190 euros.

Aunque no os suene la marca, HKC es el principal fabricante de monitores en China (por mucha diferencia) que monta paneles fabricados por Iiyama, y en términos de calidad está a la par que marcas de mucho más renombre a nivel mundial, como Samsung, AOC o BenQ. Y ahora diréis: en España hay monitores “a patadas” de marcas conocidas, ¿por qué comprar una marca china? Bueno, la elección es de cada cual, pero lo que es innegable es que un monitor con estas características y por menos de 190 euros es, desde luego, muy interesante.

HKC C7000, características técnicas

Tal y como hemos mencionado antes, el HCK C7000 (que, si lo buscáis en la web del fabricante, está nombrado como NB27C) monta una pantalla LED con tecnología VA de 27 pulgadas de diagonal y resolución Full HD (1920 x 1080 píxeles), algo que según indicamos ya en el pasado está prácticamente en el límite de tamaño para que la resolución se vea bien.

Más interesante es que se trata de una pantalla curvada, con radio de curvatura 1800R que, en teoría, hace que las esquinas de la pantalla queden a la misma distancia del usuario que el centro, de manera que se da una mayor sensación de profundidad y evitará que parezca que los laterales tienen menor luminosidad. Aparte de eso, cabe mencionar que se trata de una pantalla con una frecuencia de refresco de 60 Hz, lo habitual, y que su tiempo de respuesta es de 4 ms GtG por lo que, técnicamente, es un monitor bastante válido para jugar.

Más cosas que podemos destacar es que este dispositivo viene con una carcasa de plástico de color blanco, y cuenta con una peana metálica que, lamentablemente y como ocurre en casi todos los monitores de gama media, tan solo permite modificar la inclinación de la pantalla: no podremos ni girarla (bueno, sí pero moviendo también la peana) ni modificar su altura.

Para finalizar con las características técnicas, hay que mencionar que el monitor solo tiene como entradas de vídeo un HDMI y un D-Sub (VGA), incluyendo cable para ambos. También a destacar que como es un monitor chino, el adaptador de corriente que viene es chino, pero podéis estar tranquilos porque es compatible con cualquier cable de corriente Schuko habitual, como el que viene en las fuentes de alimentación de PC, así que siempre podremos utilizar alguno que tengamos por casa o comprarlo aparte (no cuestan más de 3-4 euros).

A continuación, os dejamos un cuadro con todas estas características técnicas que os hemos resumido hace un momento.

HKC C7000, aspecto externo

El monitor viene embalado en una caja de cartón duro de color blanco en la que podemos encontrar una imagen a tres cuartos del dispositivo, acompañado del modelo y sus principales características destacadas en forma de icono. El lateral opuesto es exactamente igual, y en los otros dos laterales tan solo encontramos información de cumplimiento regulador.

Así pues, vamos a pasar a sacar el monitor de la caja directamente y, como siempre, comenzamos viendo sus accesorios. En este caso, se incluye el habitual manual de instrucciones y la base en dos piezas: la peana y el soporte. Están fabricadas en metal con acabado brillante y parecen bastante resistentes. También se incluye la tornillería necesaria para anclar la peana al monitor y un embellecedor para tapar esta zona.

Vamos a comenzar a ver el dispositivo. El HKC C7000 tiene, como decíamos al principio, una cubierta de plástico de color blanco mate (sin reflejos) que no tiene pinta de ser de mala calidad para ser francos. En la parte de atrás encontramos en el centro el agujero de anclaje del brazo que ya nos hace ver que carece de anclaje VESA, por lo que este monitor no es compatible con brazos.

Una tapa de plástico que podemos sacar simplemente tirando de ella con un poco de fuerza deja al descubierto las conexiones del dispositivo. En un lado tenemos el conector de corriente y en el otro las entradas HDMI y VGA. También, en la zona inferior derecha (si miramos el monitor de cara) tenemos los botones para movernos por los menús del OSD del dispositivo.

Vamos a montar la peana antes de mostraros la pantalla, puesto que dado que la pantalla es curvada no podemos darle la vuelta sin que parezca un balancín. El procedimiento es sencillísimo: basta con colocar el soporte en el agujero (queda encajado), ponerle los dos tornillos incluidos y taparlo con el embellecedor.

Ahora solo queda anclar la base al soporte, y el método es el habitual: hacemos que encajen y apretamos el tornillo que tiene ya la base puesto. La base, por cierto, tiene unas cuantas inserciones de goma, muy de agradecer.

Ahora sí, aquí tenemos el HKC C7000 ya montado y listo.

Antes de pasar a conectarlo y probarlo, hay una cosa que llama la atención y es que, aunque según las características técnicas el monitor tiene unos ángulos de visión de 178 grados (a pesar de ser LED-VA y no IPS), al mirar el monitor de lado parece que la pantalla se pone gris, perdiendo el color negro que tiene al verla de frente. Se puede ver bastante bien en la siguiente imagen.

HKC C7000, pruebas y funcionamiento

Conectamos el monitor a la corriente (utilizando un cable de fuente de alimentación, por cierto) y mediante HDMI a un equipo para ver qué tal funciona. De buenas a primeras hay que mencionar que es muy rápido “arrancando”, pues sale el logo del fabricante durante apenas un segundo y en seguida muestra la imagen.

Comportamiento según la luz

Vamos con la primera prueba: con el brillo del monitor al máximo, le hacemos una foto a la pantalla con flash. Esto sirve para ver qué tal es su luminosidad con unas condiciones de luz casi extremas (ya sabéis que el flash de una cámara hace daño a los ojos, así que imaginad). Este es el resultado.

Como se puede apreciar, lógicamente la pantalla se ve un poco oscura, precisamente porque le hemos dado con el flash directo, pero aun así todo es perfectamente legible, por lo que podemos decir sin miedo a equivocarnos que éste HKC C7000 es muy apto para entornos de oficina donde suele haber mucha luz. Además fijaos que la pantalla no refleja la luz del flash, solamente un poco el marco y esto es así porque la pantalla es curvada y en algún punto tenía que incidir directamente el flash.

Vamos a una prueba al contrario. Dejamos el brillo como estaba (al 50%) y le hacemos una foto sin flash con condiciones pobres de luz. Este ha sido el resultado.

La intensidad de luz, especialmente en la imagen tomada donde hay mucho blanco, no hace daño a la vista para nada y todo se ve nítidamente. El panel de Iiyama desde luego pasa de sobra esta primera prueba.

Vamos a ver, ahora que está el monitor encendido y podemos ver de verdad el área de visualización de la pantalla, qué tal los marcos y las esquinas. El HKC C7000 tiene unos bordes bastante finos y no demasiado prominentes, colaborando a proporcionar una buena experiencia de visualización, inmersiva (acrecentada por el hecho de que es curvado). Por cierto, que en la esquina inferior derecha -donde están los botones- hay una pequeña luz LED de color blanco indicando que está encendido.

El menú de usuario (OSD) del HKC C7000

Pulsamos sobre el botón marcado como “M” de menú, y lo primero que vemos es que el OSD está en chino. Afortunadamente, como todo tiene forma de icono es muy sencillo ir a las opciones avanzadas y cambiar el idioma a inglés. Es una pena que solo esté disponible en chino e inglés, pero tampoco es que estemos utilizando el OSD del monitor a todas horas como para necesitar tenerlo en castellano, creo yo.

Ahora que lo tenemos en inglés, podemos ver qué opciones nos permite modificar directamente desde el menú del monitor. Vamos de izquierda a derecha:

  • Brillo.
  • Contraste.
  • DCR (encender y apagar el modo de contraste dinámico).
  • Modo (ahora lo vemos).
  • Temperatura de color.
  • Aspecto (tamaño).
  • Entradas (para seleccionar entre HDMI o VGA).
  • Ajuste.
  • Otros (opciones avanzadas donde tenemos por ejemplo el cambio de idioma).
  • Salir.

Dentro del menú Modo, podemos ver que el dispositivo viene con varios perfiles ya preconfigurados, que lo que harán será variar el brillo, el contraste e incluso la temperatura de color para diferentes entornos. Encontramos el modo estándar, películas, juegos FPS, juegos RTS, y finalmente un modo de “cuidado visual” que hace menos daño a la vista.

Finalmente, a destacar que dentro de Otros encontramos la función Over Driver, que viene habilitada por defecto. El monitor tiene, en realidad, un tiempo de respuesta nativo de 6 ms GtG, pero con el Over Driver éste valor se reduce a solo 4 ms (aunque el fabricante lo anuncia como que tiene 4 ms directamente).

Pruebas de blancos, negros y color

Pasamos al siguiente apartado de las pruebas, y le llega el turno a ver los blancos, negros y colores. Comenzamos con los blancos y negros, que como podéis ver en las imágenes a continuación son bastante homogéneos pero se nota que el monitor tiene algo menos de intensidad en los negros en la zona inferior, algo bastante habitual en los monitores con panel curvado.

En cuanto a los colores, aquí tenéis los habituales RGB (Red, Green, Blue = Rojo, Verde, Azul) con la escala.

También bastante bien, aunque se nota que en el azul le falta intensidad de color en la zona central, algo también bastante habitual en pantallas curvadas y que a día de hoy solo Samsung ha logrado solucionar del todo con sus monitores OLED, muchísimo más caros que el producto que hoy nos ocupa.

En la siguiente galería se puede ver una imagen fija vista de frente y desde los lados, donde podemos ver que, el “problema” de que se veía grisáceo al irnos hacia los laterales que vimos con el monitor apagado, también sucede con éste encendido.

Input lag y pruebas en juegos

Es complicado medir el input lag de manera empírica, pero lo que sí podemos contaros son nuestras impresiones jugando. Supuestamente el monitor tiene un tiempo de respuesta de 6 ms GtG (4 ms con el Over Driver), pero ya sabéis que éste es un valor teórico y que, por regla general, el valor real siempre es bastante mayor.

Íbamos a hacer algunas pruebas de input lag generales, pero están pensadas para verlas en persona y, aunque hayamos tomado imágenes, éstas también dependen de la velocidad del obturador de la cámara usada para tomar la imagen así que no tienen demasiado sentido. En cualquier caso sí que os puedo decir que la sensación en los test ha sido parecida a lo que veis en la imagen: hay algo de efecto ghosting.

Ahora bien, hemos estado probando el monitor con algunos juegos como Final Fantasy XIV, League of Legends, Overwatch y Battlefield 1, y os puedo decir que en ningún momento he notado input lag ni ghosting. El monitor que utilizo habitualmente es un Dell U3415W que en teoría tiene un tiempo de respuesta de 5 ms, pero que en realidad tiene 14 ms (medidos por hardware) y tampoco encuentro ni ghosting ni input lag en ningún momento, así que por lo que a mí respecta este HKC C7000 pasa la prueba de los juegos sin ningún tipo de problema.

Es posible que usuarios profesionales o los más sibaritas encuentren que sí que hay un poco de ghosting en juegos -repito que no ha sido mi caso-, pero está claro que éste perfil de usuario no va a ir a por un monitor curvado de 190 euros sino a por uno más orientado al Gaming específicamente.

Además de para jugar, también hemos estado utilizando el monitor para ver contenido multimedia, como por ejemplo Netflix, y nuevamente su rendimiento ha sido excelente, al igual que viendo otro tipo de contenido de vídeo directamente desde el almacenamiento del PC.

CONCLUSIÓN

Si estás buscando un monitor multiuso de buen tamaño, curvado y a precio económico, sin lugar a dudas deberías plantearte la compra de este HKC C7000 puesto que, a día de hoy, no vas a encontrar nada mejor por 190 euros. Tiene una muy buena calidad de imagen y unos acabados que, si bien están lejos de considerarse Premium, no tienen nada que envidiar a otras marcas de más renombre (aunque, repetimos, ésta es la marca número 1 en China).

El HKC C7000 proporciona un excelente rendimiento y unos buenos acabados a uno de los precios más competitivos del mercado. Además, se puede comprar en tiendas online con envío desde España y dos años de garantía.

PROS:

  • Buena calidad de imagen Full HD.
  • Buena elección de materiales, y buena calidad de construcción.
  • Bastante robusto (no “baila” sobre la peana).
  • OSD sencillo, intuitivo y a la vez completo.
  • Curvatura 1800R.
  • Precio (187 euros en el momento de realizar el análisis).

CONTRAS:

  • Solo tiene un HDMI y un VGA como entradas de vídeo.
  • Solo disponible en color blanco / plata.
  • Los ángulos de visión son mejorables.
  • Peana con poca ergonomía (solo permite cambiar la inclinación).

Por todo ello, este monitor HKC C7000 se merece nuestro galardón de oro y, como no podía ser de otra manera, nuestra recomendación por su excelente relación prestaciones / precio.

Revisado por Rodrigo Alonso el 26 febrero 2018

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