HDMI: resoluciones y hercios que permite cada cable y versión

HDMI: resoluciones y hercios que permite cada cable y versión

Javier López

HDMI actualmente es un estándar que cuenta con un gran apoyo por parte de todos los fabricantes de imagen y sonido a nivel mundial. Pero muchos usuarios tras el paso de las versiones de esta interfaz están perdidos sobre la resolución o hercios que cada una de ellas es capaz de soportar. Por ello, hoy hablaremos sobre las diferencias que hay entre ellas y sobre los cables que cada una necesita.

HDMI desde 1.0 hasta 2.1: ¿cómo ha ido evolucionando la interfaz?

HDMI resolución hz

No vamos a comentar la historia de HDMI desde sus inicios, pero siempre viene bien un resumen básico de la especificación como tal, pero, sobre todo, como ha ido evolucionando con el paso de los años.

HDMI o High-Definition Multimedia Interface se diseñó a finales de 2002 (1.0 con 3,96 Gbit/s) y se comercializó ya entrado el año 2003 mediante su especificación 1.0, la cual podía soportar una resolución de 1280×720 y hasta 60 Hz mediante 1,45 Gbit/s, o en su defecto 1920×1080 hasta 60 Hz con 3,20 Gbit/s.

HDMI

Como vemos, las limitaciones eran evidentes, aun a cuenta de que contaba con los 19 pines actuales, pero era un estándar que acababa de nacer y necesitaba tiempo. La versión 1.1 contenía las mismas características, pero añadía soporte para DVD Audio.

HDMI 1.2 (3,96 Gbits/s como máximo) llegó en agosto de 2005 y trajo consigo el audio de hasta 8 canales, donde además en cuanto a resolución y Hz se elevaron en 1280×720 hasta 120 Hz y se dio soporte para 1440p a 30 Hz con un ancho de banda de 2,78 Gbits/s, donde curiosamente se necesitaba menos ancho que en FHD a 60 Hz (3,20 Gbit/s).

Por su parte HDMI 1,2a solo añadía la especificación CEC (Control Electrónico del Consumidor) respetando todo lo dicho de su versión anterior.

HDMI 1.3 supuso un cambio de cable y la introducción del 4K

HDMI-1.3-cable

En verano de 2006 llegó la versión HDMI 1.3 (8,16 Gbit/s como máximo) la cual supuso un nuevo avance en cuanto a resolución y hercios para gaming, pero también suponía unas limitaciones en ciertos modos. Así, 720p podía soportar hasta 120 Hz y FHD se elevaba hasta los 144 Hz de forma nativa, donde por primera vez vimos el soporte a los 240 Hz bajo esta resolución.

Dicho soporte incluía compresión de RGB para reducir el ancho de banda del cable, ya que se llegó a los 14 Gbits/s. En 2560x1440p se dio soporte hasta los 144 Hz también, pero al igual que en 1080p incluían compresión RGB, donde llegó hasta los 14,08 Gbit/s.

Los 120 Hz también sufrieron dicha compresión a pesar de que solo obtenían un ancho de banda de 11,59 Gbit/s. Por primera vez un cable como estándar soportaba la resolución 4K, y lo hacía de forma nativa a 30 Hz sin restricciones y a 60 y 75 Hz con compresión del color.

No podemos olvidar el soporte a 5K con compresión de color debido a los 10,94 Gbit/s que necesitaba.

Las pretensiones del estándar no cambiaron mientras iban sacando versiones y se mantuvo en términos de resolución y hercios exactamente igual hasta la 1.4b, también incluida. Esto no quiere decir que a cada versión no hubiese mejoras, ya que entre 1,3 y 1,4b se agregó, por ejemplo, DTS-HD o Dolby TrueHD, un canal de retorno de audio o el soporte para Ethernet.

HDMI 2.o y 2.0b

HDMI-2.0-cable

Con la versión 2.o de HDMI (14,4 Gbit/s como máximo) que llegó a finales de 2013, se dio otro salto de prestaciones bastante importante, ya que 720p se mantuvo nativa hasta los 120 Hz, 1080p hizo lo propio hasta los 240 Hz y 1440p consiguió que los 144 Hz no necesitasen compresión del color con su consecuente pérdida de calidad.

Por desgracia, los 1440p a 240 Hz sí seguían necesitándolos (24,62 Gbit/s). Por su parte, 4K fue compatible por primera vez hasta los 75 y 120 Hz, ambos con compresión RGB, pero pudimos usar los 60 Hz sin pérdida.

La resolución 5K (2880p) tuvo por fin los 30 Hz nativos sin pérdida e incluso llegó a los 60 Hz con compresión, lo que evidenciaba que se podía escalar un paso más en cuanto a píxeles. Y así fue, ya que pudimos disfrutar los 8K (24,48 Gbit/s) a 30 Hz con compresión RGB.

Otros detalles relevantes fueron la implementación de audio hasta 1536 kHz (7.1 a 192 KHz), soporte para relación de aspecto 21:9, o la sincronización dinámica de vídeo y audio en streaming.

HDMI 2.0a se lanzó en 2015 y solo agregó soporte para HDR, mientras que la versión 2.0b salió un año después aportando como única novedad HLG (Hybrid Log-Gamma),

HDMI 2.1

HDMI-2.1

La última versión del estándar llegó en enero de 2017 con nuevas mejoras en resolución y hercios, donde por estándar se afirma que se necesita un cable HDMI 4K como tal, aunque muchos aconsejan en cable certificado por el aumento del ancho de banda tan brutal que se consiguió.

Y es que pasamos de los 14,4 Gbps de la versión 2.0b a 42,6 Gbps de esta versión 2.1. Esto supone que en 720p tendremos 30, 60 y 120 Hz, en 1080p hasta 30,60, 120, 144 y 240 Hz, en 1440p soporte hasta 30, 60,75, 120, 144 y 240 Hz, todos sin compresión de color.

Pasando a 4K, tendremos 30, 60, 75, 120 y 144 Hz de forma nativa y sin restricciones, pero los 240 Hz (54,84 Gbps) necesitarán compresión, aunque en este caso ya optamos a DSC y no RGB como tal.

5K o 2880p albergará 30 Hz, 60 Hz y 120 Hz, teniendo esta última compresión DSC al necesitar 45,66 Gbps. Por último, 8K solo tendrá de forma nativa 30 Hz, ya que, aunque ahora se soportan los 60 Hz y 120 Hz estas dos tasas de refresco necesitarán DSC.