3 fallos comunes que pueden estropear tu placa base

3 fallos comunes que pueden estropear tu placa base

Juan Diego de Usera

La placa base hace las funciones de columna vertebral de nuestro equipo. A ella se conectan topos los componentes de nuestro PC. A través de ella, se comunican todos ellos entre sí. Por tanto, debemos de protegerla todo lo posible, para que nos dure el máximo tiempo y no nos toque sustituirla antes de tiempo. Lo cual implica evitar tres fallos comunes, que pueden hacer que se acabe estropeando. Vamos a ver cuáles son estos fallos.

Cortocircuitos en la placa base

Un cortocircuito es un problema que se produce de manera más frecuente de lo que podríamos pensar. No tanto por un fallo del diseño de la placa base, sino más bien, por nuestra culpa.

Si somos aficionados a montar y desmontar componentes en el interior de nuestro equipo, uno de los mayores peligros son los tornillos que se caen durante el montaje. Si, por cualquier motivo, no nos acordamos de retirar este tornillo y queda depositado sobre un chip de la placa base, tened por seguro que se producirá un cortocircuito que estropeará vuestra placa base.

Puede que alguno de vosotros ahora piense que cómo es posible que suceda este cortocircuito por culpa de un tornillo, cuando las cajas obligan a las placas base a estar en posición vertical. Y sí, tendríais parte de razón, salvo que la placa base no es una superficie completamente plana. Al no serlo, un tornillo suelto puede quedar depositado contra cualquier componente de la placa base y generar el cortocircuito. Por ello, para evitar estos problemas, os sugerimos que, cuando acabéis de trabajar dentro de vuestra caja, y antes de poner en marcha el PC, le deis la vuelta hacia el lado que tiene la chapa quitada. Luego lo agitáis un poco y comprobáis que, ni cae nada, ni suena nada suelto dentro del sistema.

Subidas de tensión

Otro enemigo de las placas base son las subidas de tensión en nuestra red de corriente. Si tenemos una fuente de alimentación de mala calidad, y la red de corriente eléctrica de donde vivimos no es muy buena, es muy posible que, en caso de subida de tensión, nuestra placa base resulte dañada.

Podemos evitar este tipo de desagradables sucesos si usamos un SAI con regulación de la tensión de salida de línea. Este tipo de SAI tienen forma de regleta tradicional, pero incorporan una batería interna y un corrector de tensión. Tienen la ventaja que a él podremos conectar varios de nuestros componentes electrónicos, cuya seguridad queramos preservar.

Tener los orificios de ventilación sucios

Este problema es bastante más frecuente en ordenadores portátiles que en los de sobremesa. Dado que el calor es el gran enemigo de los componentes electrónicos, un exceso de calor dentro de un portátil puede hacer que la placa base se deforme. Al deformarse, las trazas de cobre que unen los diferentes componentes de la placa, pueden romperse. O puede que las soldaduras se suelten de sus puntos. En cualquiera de estos casos, puede que esta deformación termine con nuestra placa base.

El problema es que, cuando se trata de la de un portátil, significa tirar todo el ordenador a la basura (a no ser que encontremos otra de segunda mano, claro). Por tanto, es imprescindible mantener bien limpias las rejillas de ventilación de este.