HPE Aitken: el superordenador con 46.080 núcleos para llevar al hombre a la Luna

Han pasado muchos años desde que en el 69 se pisara la luna por primera vez y desde que en el 72 se pisase como última ocasión. Por ello, la NASA está trabajando en una misión espacial que llevaría al hombre de nuevo a pisar nuestro astro. Para ello, HPE y NASA colaboran en un proyecto de un superordenador con hasta 46.080 núcleos que ayude a calcular millones de parámetros: el HPE Aitken.

Hewlett Packard Enterprise diseña el superordenador Aitken

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Basado en la plataforma de alto rendimiento HPC SGI 8600, el programa Artemis de la NASA dará un serio salto adelante en cuanto a cálculos se refiere. Y es que HPE y NASA tienen una estrecha colaboración en Ames, la nueva instalación de supercomputación modular que la NASA estrenó la semana pasada y en la cual han estado trabajando durante años.

El primer superordenador de este complejo tendrá por nombre Aitken, el cual trabajará para llevar de nuevo al hombre a pisar la Luna tras 47 años sin hacerlo.

Para ello entrará dentro del mencionado programa Artemis, donde realizará cálculos muy complejos, modelados del territorio, simulaciones de entradas, descensos y aterrizajes en nuestro satélite y otros cálculos derivados de posibles complicaciones en estos ámbitos.

Este Aitken corresponde y es fruto de una asociación de cuatro años y varias fases de desarrollo entre ambas compañías, ya que la plataforma se basa en la ya conocida HPC SGI 8600 de alta computación, la cual se basa lógicamente en un clúster de superordenadores escalables.

Fue el año pasado cuando la alianza tuvo lugar, cerrando el acuerdo por siete superordenadores para el departamento de defensa, todos ellos dentro del nombrado SGI 8600. Por si esto fuese poco, el complejo Ames de la NASA ya tiene en su haber a Electra, otro superordenador que actualmente ocupa el puesto número 37 entre los 500 más rápidos del mundo.

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La nueva instalación para Aitken se basará en un diseño MDC (Modular Data Center) donde su capacidad se ha pensado para albergar hasta 16 módulos, de los cuales el protagonista solo ocupará uno de ellos, quedando un inmenso espacio para posibles upgrades.

La potencia de Aitken permitirá unas misiones más seguras y en menor tiempo

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El objetivo de la Casa Blanca y con ello de la NASA y EE. UU es claramente retomar la carrera espacial, siendo de nuevo el primer objetivo la Luna.

Aitken con su potencia de cálculo permitirá realizar un trabajo más específico con las misiones, haciéndolas más seguras y necesitando menos tiempo para los cálculos.

Esto es posible gracias a sus 1.150 nodos en total, donde cada uno de ellos contendrá dos procesadores Intel Xeon de 20 núcleos de segunda generación, los cuales tendrán Mellanox InfiniBand, un estándar de comunicación de redes que se puede utilizar como una interconexión directa o conmutada entre servidores.

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Para ello, cada procesador contiene un adaptador de canal host (HCA) y cada periférico tiene un adaptador de canal objetivo (TCA). Quizás lo más curioso de esto es que Mellanox ahora pertenece a NVIDIA, pero antes Intel compró InfiniBand para sus servidores Xeon.

En cualquier caso, el recuento de núcleos se eleva hasta los 46.080, los cuales estarán acompañados de hasta 221 TB de memoria para dar un rendimiento conjunto de 3,69 Petaflops de rendimiento máximo teórico, lo cual lo situaría en el puesto 55 del ranking mundial siendo solo su primera incursión en este sector y con la mitad de núcleos que su rival superior e inferior en dicho ranking.