Intel o AMD: diferencias en juegos entre el 9900K, 3900X y 3600X

El lanzamiento de Zen 2 con los Ryzen 3000 como bandera plantea actualmente serias dudas a la gran mayoría de usuarios que pretenden jugar con su PC a sus juegos favoritos, sobre todo porque AMD ha dado un paso y medio hacia delante. ¿Qué es mejor para jugar actualmente? ¿Cómo se comporta cada CPU con distintas GPUs? ¿Merece la pena el desembolso si mi GPU es antigua?

Intel i9-9900K vs Ryzen 5 3600 vs Ryzen 9 3900X ¿cualquier GPU es válida para sacarle partido?

Intel-vs-AMD

Estamos acostumbrados a que en todas las reviews de procesadores estos se prueben con la tarjeta gráfica más potente existente para intentar evitar en toda la medida de lo posible cualquier tipo de cuello de botella, hablando claro de entornos gaming.

Pero ¿realmente cualquier GPU hace que un procesador marque diferencias? ¿cuánto influye la tarjeta gráfica en el rendimiento en juegos de la CPU y con cuanta diferencia? Para sacarnos de dudas, los chicos de Techspot han lanzado una serie de datos muy reveladores de los que nos haremos eco y que seguro ayudan a disipar muchas de estas cuestiones.

La comparativa se centra en tres de los procesadores más demandados actualmente: i9-9900K, Ryzen 9 3900X y Ryzen 5 3600, los cuales serán probados con diferentes tarjetas gráficas, en concreto: RX 580, RX 5700 RTX 2070 SUPER y RTX 2080 Ti.

Los juegos tendrán dos resoluciones y por norma dos presets, para así ver cómo se comportan los procesadores con cada tarjeta gráfica.

World War Z

En World War Z hay varias peculiaridades. Comenzando con el cuello de botella que genera la RX 580 a todas las CPUs, pero en especial al procesador de Intel, ya que vemos con en el resto de tarjetas gráficas el rendimiento de éste despega por delante de sus rivales.

En segundo lugar, parece que la RTX 2070 SUPER le sienta de maravilla al Ryzen 5 3600, ya que consigue reducir las diferencias frente a su hermano en gran medida. Por último, hacer hincapié en las nulas diferencias en 1% cuando comparamos los dos procesadores más potentes con la RTX 2080 Ti, realmente curioso este apartado.

Posiblemente la API Vulkan tenga mucho que ver en estos datos en concreto.

Far Cry New Dawn

Ya en DirectX y con un motor muy dependiente de la frecuencia de la CPU como es el que incluye Far Cry New Dawn, vemos como las diferencias entre el procesador de Intel y los dos AMD se acrecientan bastante. La RX 580 sigue siendo un escollo para todas las CPUs, donde a baja resolución como 1080p apenas logra separar a las 3 CPUs en tres FPS.

Lo más curioso sin duda es la casi nula diferencia entre ambas CPUs de AMD, donde en este juego en concreto la diferencia de precio no está justificada.

Assassin’s Creed Odyssey

Assassin’s Creed Odyssey muestra otro comportamiento totalmente inesperado, si bien un juego es más CPU-dependiente a menor resolución, vemos como a mayor resolución y carga la tendencia de ventaja del i9-9900K no solo tiende a desaparecer, sino que se ve superado en alguna ocasión por el Ryzen 9 3900X.

Esto se convierte casi en norma si comparamos la RTX 2080 Ti con la RTX 2070 SUPER, donde de nuevo las CPU de AMD logran sacarle más partido de manera inexplicable por ahora. Como norma hasta ahora, la RX 580 limita el rendimiento de las CPUs, principalmente por su falta de potencia frente a sus rivales.

Tom Clancy´s Rainbow Six Siege

Rainbow Six Siege muestra unas tendencias similares a lo visto hasta ahora. La AMD RX 580 sigue con los mismos problemas, pero en cambio el Ryzen 5 3600 se muestra extraordinariamente competitivo, poniendo en serios aprietos al Ryzen 9 3900X costando menos de la mitad.

Es algo que vemos repetido en todas las resoluciones, settings y GPU, por lo que no es casualidad, simplemente los requerimientos de hardware son suficientes para él, y lógicamente a mayor resolución se acerca más a su hermano mayor.

En cuanto al i9, logra mantener un margen más o menos holgado frente a los Ryzen, siendo el dominador claro en este juego.

Resumen total

Los resúmenes a 1080p no dejan dudas al respecto, a mejor tarjeta gráfica la CPU puede rendir más y mejor, logrando una diferencia más amplia frente a cada rival inferior. Lógicamente, a menor carga gráfica la diferencia se amplía todavía más, lo que evidencia que una gran CPU debe ir acompañada de una gran tarjeta gráfica para lograr sacar el máximo rendimiento al equipo.

Esto deja otras conclusiones, como por ejemplo que adquirir un i9-9900K para acompañarlo de una RTX 2060 o RX 5700 es prácticamente inútil si lo comparamos con la misma apuesta de GPUs pero con un Ryzen 9 3900X.

Es decir, comprar una CPU cara para acompañarla de una GPU de gama media es desperdiciar el dinero, sea Intel o AMD.

Un procesador potente va a necesitar una GPU a la altura y viceversa, algo que nos recuerda que en el equilibrio en un presupuesto está la virtud de un buen equipo, quizás esto esté presente ahora más que nunca con la gran variedad de hardware y modelos disponibles.