Qué fuente de alimentación usar para mi tarjeta gráfica desde la AMD Radeon Rx 200 o NVIDIA GeForce GTX 500

Dado que cada tarjeta gráfica tiene un consumo determinado, es normal que cada una de ellas necesite emplear unas fuentes de alimentación adecuadas a la potencia que consumen. Porque, si bien instalar una fuente de alimentación con más potencia de la necesaria, no nos va a traer problemas, instalar una fuente con menos potencia nos puede traer muchos. En este artículo hemos recopilado todos los modelos de tarjetas gráficas de AMD Radeon, desde las antiguas Radeon Rx 200, junto con las NVIDIA GeForce GTX desde la antigua serie 500 hasta nuestros días.

Como comentábamos al comienzo del artículo, usar una fuente de alimentación que no sea capaz de proporcionar la suficiente potencia a nuestra tarjeta gráfica, puede traer todo tipo de problemas. Desde reinicios inesperados del sistema, hasta un aumento de las temperaturas de funcionamiento de la tarjeta gráfica. Incluso puede darse el caso que la fuente de alimentación se prenda fuego o, al menos, se funda por dentro. Todos estos sucesos, no solo afectan negativamente a la tarjeta gráfica, sino también al resto de componentes de nuestro sistema. Al hacerlos funcionar en tan malas condiciones, acortamos la vida útil de éstos.

¿Qué significa «PSU recomendada»?

Cuando compramos un modelo de tarjeta gráfica, su fabricante nos recomienda que nuestro sistema monte una fuente de alimentación (PSU, Power Supply Unit) de, al menos, una cierta cantidad de vatios. Sin embargo, la recomendación del fabricante se hace de arreglo a una configuración mínima del sistema, es decir, no cubre configuraciones exóticas. Una configuración mínima representa un procesador, una placa base, la memoria RAM, la tarjeta gráfica y un disco duro. Cualquier configuración que se salga de ese modelo no está cubierta por la recomendación del fabricante.

En realidad, hay aplicaciones web que os van a permitir averiguar cuánta potencia consume vuestro ordenador. En ellas podéis configurar todos los componentes que van a componer vuestro sistema, y os dará el total de consumo, así como os recomendará una posible fuente de alimentación que se adecúe a lo que queréis hacer con él.

Fuentes de alimentación para tarjetas gráficas AMD Radeon

Para la lista hemos decidido dejar fuera de ella a las tarjetas gráficas de gama baja. El motivo es que casi la totalidad de ellas son capaces de funcionar con fuentes de alimentación de tan solo 450 W. Así que en ella no vais a ver tarjetas gráficas de las antiguas series R5 y R7, centrándonos más en los modelos R9 y RX, que son más potentes.

De igual manera, nos hemos centrado en las tarjetas gráficas AMD Radeon Rx 200 hasta nuestros días. El motivo es que, sinceramente, hay pocos motivos hoy en día para comprar una tarjeta gráfica de las antiguas series Radeon HD, que ni siquiera emplean GCN en sus núcleos.

Fuentes de alimentación para tarjetas gráficas de NVIDIA

Igual que en el caso de las tarjetas gráficas AMD Radeon, hemos querido delimitar los modelos a incluir en la lista a las gráficas GTX y las más recientes RTX. Por tanto, en ella no encontraréis modelos ni de las series GT ni de las series GS o GTS, que son MUY antiguos.

Y, hablando de antigüedad, hemos querido comenzar nuestra lista por la serie GeForce 500. El motivo no es otro que en algún lugar había que hacer el corte de modelos. Y, por otro lado, las NVIDIA GeForce GTX 560 Ti son unas de las tarjetas gráficas más queridas por los usuarios que llevan años en el mundo del hardware (con el permiso de las GeForce GTX 970, claro).

Algo que queda más o menos claro viendo la lista de potencias de las fuentes de alimentación, es:

  • Para la gama baja o media baja, con fuentes de alimentación de hasta 400 W es más que suficiente.
  • Por su parte, para la gama media, con fuentes de alimentación de hasta 500 W sirve.
  • Y para la gama alta, las fuentes recomendadas suelen ser a partir de los 550 W hasta los 700 W.

A tener en cuenta, como ya hemos dicho, que las fuentes se recomiendan para configuraciones de sistemas bastante básicos. Pero, si vuestro equipo tiene overclock, o muchas unidades de almacenamiento. O incluso una refrigeración líquida AIO o una Custom, va a ser necesario que calculéis vosotros mismos la potencia que necesitará vuestro sistema, no os vayáis a quedar cortos. También es importante que, antes de comprar la nueva fuente, os aseguréis que tiene los conectores de alimentación PCIe correctos para vuestra tarjeta gráfica.

Antes de terminar, un último consejo: no consideréis comprar fuentes de alimentación de la baratas. No merecen la pena. Las fuentes genéricas no suelen ser capaces de dar toda la potencia que anuncian. Mirad, sobre todo, el amperaje que son capaces de proporcionar en el canal +12 V, que es de donde se alimenta, tanto el procesador como la tarjeta gráfica. Es casi imprescindible hoy en día que la fuente que compréis sea capaz de proporcionar la mayor parte de su potencia a través del canal +12 V, y que al menos disponga de la certificación 80 Plus.