NVIDIA G-Sync HDR y AMD FreeSync 2 en monitores: ¿Merecen la pena?

Una de las cosas que menos nos gusta a los que disfrutamos de un buen juego (cuando tenemos tiempo) es el famoso tearing de la imagen. Por suerte, NVIDIA ha desarrollado el G-Sync HDR, mientras que AMD ha desarrollado el FreeSync 2.0, ambas tecnologías destinadas a convertir el tearing en algo del pasado. Pero, ¿realmente sirven de algo?

El tearing de la pantalla es un artefacto óptico que se produce cuando la tarjeta gráfica manda información de dos frames cuando el monitor solo está representando el primer frame, generalmente debido a que la pantalla no se haya en sincronía con la tarjeta gráfica. Una manera de paliar este problema es activar la sincronización vertical entre la pantalla y la tarjeta gráfica, de manera que esto fuerza a ésta a no mandar más información hasta que la pantalla ha terminado su ciclo de refresco vertical. Otra manera es comprar una tarjeta gráfica y un monitor que sea compatible con NVIDIA G-Sync HDR o con AMD FreeSync 2.0.

NVIDIA G-Sync HDR

Esta tecnología de imagen fue lanzada por Nvidia al mercado durante la última edición de CES Las Vegas 2018, dodne la compañía mostró varios monitores de 65 pulgadas equipados con ella. La tecnología original data del año 2013 y permitía sincronizar la pantalla con la gráfica en función de la frecuencia de actualización del monitor. Esto elimina por completo el tearing de las imágenes que se representan en ellas.

Con la adición del HDR 10, NVIDIA consigue con esta tecnología mejorar más la calidad de imagen y reducir a un nivel casi inexistente la latencia de entrada de datos a los monitores..La tecnología NVIDIA G-Sync HDR está pensada para ser empleada en monitores con resolución 4K y tasas de refresco de hasta 144 MHz.

AMD FreeSync 2.0

FreeSync, la tecnología original de AMD, fue presentada por AMD originalmente en 2015 y, al menos de manera original, esta tecnología solo se podía emplear a través del DisplayPort, aunque en 2016 también la implementaron para HDMI, que es un conector de vídeo más extendido entre tarjetas gráficas y monitores.

En esencia, FreeSync 2 hace algo similar a lo que hace NVIDIA con el G-Sync HDR. La principal diferencia entre ambos es que AMD FreeSync no está limitado su uso a monitores de muy alta resolución y con determinados MHz en la tasa de refresco vertical. También incorpora una tecnología denominada Low Framerate Compensation que permite seguir empleando esta tecnología de imagen aunque los fps en pantalla bajen por debajo de los 60 fps (hasta los 30 fps puede trabajar).

¿Merecen la pena estas dos tecnologías?

Sí, la verdad es que merecen bastante la pena. No se si os habréis fijado pero últimamente están saliendo al mercado muchos monitores que son compatibles con una de estas dos tecnologías (generalmente con AMD FreeSync) y la verdad es que la calidad de imagen que permiten es muy superior a la de los monitores normales que la mayoría de nosotros tenemos en nuestros escritorios.